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A B C- MIÉRCOLES 26 DE I 1 C; FM 3 RE DE 1,900. PAG. 10. EDICIÓN 1. mientos en conserva, y tiene unos 20 centímetros de alto. Circulan dos versiones muy diferentes: mientras unos opinan que se trata de una pesada broma, otros ¿firman que es realmente una bomba de dinamita. -Sene! ron anoche ante el Juzgado los vecinos de la casa núm. 3 de la calle de San jacinto. También ha declarado el médico de la Casa de Socorro manifestando que, como se trataba de un accidente casual, no dio importancia sospechosa á la lesión que doña Pilar presentaba en la cabeza. Por lo que resulta ce esas diligencias, tanto en el Juzgado como en la Comisaria, existe la convicción de que se trata de un accidente casual, motivado por ei estado casi permanente de alcoholismo en que se hallaba la desgraciada victima de su propio vicio. 13 En la calle del Pacífico riñeron ayer Manuel Mauro y Laureano Fernández, resultando el primero con heridas graves en la cabeza, que le fueron curadas en la Casa de Socorra del distrito del Hospital. El agresor, que se dio a Ja fuga, fue detenido por la policía y puesto á disposición del Juzgado de guardia. JCR 1 MEN O ACCIDENTE? Juzgado del distrito de la Universidad, El que estaba ayer de guardia, recibió en las primeras horas de la tarde una certificación del hospital Provincial dando cuenta del fallecimiento de doña Pilar Serrano, de veinticuatro iños de edad, natural de Bilbao. Dicha señora ingresó anteayer en el benéfico establecimiento, después de asistida en la Casa de Socorro del distrito del Centro, y sufría la fractura de la base del cráneo y una fuerte conmoción cerebral. Se la instaló en una cama de la sala núm. y, y falleció á las pocas horas de su ingreso, sin haber recobrado el conocimiento. Como en el Juzgado no se había tenido nolicia de nada relacionado con la Sra. Serrano, ü juez se personó en la casa donde ésta habitaba, calle de San Jacinto, núm. 3, segundo, encontrándose con que el cuarto estaba desmantelado y todos los muebles se reducían á algunas sillas y varios baúles. Él comisario del distrito manifestó al Juzgado que á la una de la madrugada del día 34 del ctual se presentaron en la Comisaría un vecino de la calle de San Jacinto, núm. 3, llamado Felipe García y un amigo de éste, llamado Gregorio Aceituno, manifestando que en la escalera de dicha casa había una mujer, al parecer graveminte enferma. Fue con los denunciantes del hecho un guar- dia de Orden público, el cual regresó acompañando á doña Pilar Serrano, que parecía hallarse enferma y muy decaída de fuerzas. Conducida la mencionada señora á la Casa de Socorro del distrito, la reconocieron los facultativos é informaron que padecía una bronquitis aguda. Y volvió la enferma á la Comisaría para ser conducida á su domicilio, San Jacinto, núm. 3. El referido guardia acompañó á la paciente lasta su casa; pero como aquélla no pudo prensar el cuarto donde habitaba, para no alargar á todos los vecinos, hubo que llevarla nuevamente á la Comisaría y allí se la socorrió y te la tuvo hasta las ocho de la mañana. Conducida á esa hora á su domicilio, al llegar á la asa sufrió un síncope, que motivó el que por tegunda vez fuera trasladada á la Casa de Socorro, y entonces, el médico que la reconoció, dispuso su conducción al Hospital provincial. Como la Comisaria se limitó á prestar un tervicio humanitario, y como no vio en el informe de los médicos observación alarmante inductiva de delito, no dio parte al Juzgado. Pero por informes recogidos ayer, se sabe que la Sra. Serrano, cuando vino á Madrid, fue á casa del propietario e ¿la finca que habitaba, acompañada de un señor militar retirado, para hacer el contrato de inquilinato, que e formalizó á nombre del acompañante, del ual no han vuelto á saber nada los vecinos. Segúa éstos, la Sra. Serrano se dedicaba tanto á la bebida, qus u estado normal era el de a coholismo, frecuentando las tabernas, donde hacía gran gasto de vino y aguardiente y rara vez tomaba alimentos; también dicen que herida que la apreciaron en el Hospital se la a debió causar hace más de ocho días, porque la han visto varias veces con la contusión en el ojo zquierdo. 1 abuso del alcohol la había conducido casi i idiotismo, y en tal vicio ha debido gastar los e ondos que trajo á Madrid, llegando su mise- ia á tal estado que no tenía ni cama donde íormir. De conformidad con estos detalles declara- EL TEATRO EN PARÍS C PUCCIN 1 Y SU Una noche, dt iMAD. t lTMce y uy EL GORDO EN CUEVAS- -cerca de tres años POR TELÉGRAFO en un palco del Drury- Lane- Theatre de Lonuevas, 24, 8 n. Reina extraordinaria ale- dres, tres hombres, de morena tez y sonoro gría entre los numerosos pobres favoreci- acento meridional, seguían con curiosa atendos por el premio gordo de la Lotería en par- ción las peripecias de un drama, que por enticipaciones repartidas por el almacenista de tonces produjo gran sensación en la capital del vinos de Huercal Overa Miguel Agulló. La Reino Unido. La obra era, á la vez, sentimenmayoría de las participaciones fueron dadas tal y trágica, y el autor había sembrado en por su hermano Jaime en los caseríos del por- ella, á manos llenas, lo pintoresco y el color tillo de Burgala y las herrerías del término de local. Cuevas. La decoración representaba un paisaje del Japón: un jardín de las cercanías de Nagasaki, sobre una altura dominando el mar. Y en esc jardín una linda geischaj. esperando melancólij p 1 aguinaldo del preso. camente. La geischa esperaba allí ansiosa des Por nuestro distinguido amigo y com- de hacía cuatro años la llegada de su marido, pañero Luis de Tapia, han sido entregados un teniente de la Marina americana, á quien en la Cárcel Modelo de Madrid los siguientes amaba con idolatría. objetos, producto de la suscripción que á ese D su matrimonio con el yanqui, celebrado efecto inició: 100 mantas, 106 camisas de fra- segú 1 los ritos nipones, nació un niño. nela, 76 chalecos de Bayona, i3 a pares de Después, el marino, llamado por sus debe calcetines, 24 trajes completos, 134 pares de res militares, partió, ma prometiendo volver... alpargatas y 18 camisetas. -Volveré- -dijo- -cuando el jilguero hags Y en cantidades menores, trajes de vestir, su nido. toallas, etc. Y tt es veces el jilguero hizo su nido, sin que isitar la nueva sección de la degustación el fugaz esposo volviera. Pero la geischa no del Café y Chocolate Tupinambo en la su- perdía la esperanza. ¡Volverá, lo ha prometido! -decíale á cursal de Carretas, 14, inaugurada ayer. joven sirvienta, menos confiada... Llegan ya de dos en dos En efecto, sobre el mar azul apareció um los pastores al Portal inmensa melena de humo; después la confusí á ofrecerle al Niño Dios silueta de un navio dibujóse en lontananza. Y frascos de Petróleo Gal. el corazón de la geischa adivinaba que en aquel barco encontrábase el amor que ella esperaba. p l pleito del FIUIUGU Central. Y ¡a linda japonesa, radiante de alegría, revis Con motivo de una diligencia judicial, tióse de sus más preciosas joyas, de sus mal practicada ayer por el Juzgado de instrucción lindos vestidos; cantaba sus más bellas cancio- de Chamberí, en el pleito que sostienen los nes y bailó sus danzas más embriagadoras, en propietarios y acreedores del Frontón Central, honor del esposo amado... fueron suspendidos ayer el partido de pelota y Mas joh terrible desencanto! Allí venía, el baile que estaban anunciados. cierto, el hombre adorado; pero volvía par 1- -I emos tenido ocasión de ver el nuevo alma- decir á la bella geischa que en el país de lo; naque cromo perfumado que representa blancos los matrimonios celebrados con la el Talismán de la Princesa, con que la Perfu- amantes de piel amarilla no tienen valor. E! inmería Inglesa, Carrera de San Jerónimo, nú- fiel esposo tenía una mujer de su raza, y aquel viaje sólo lo motivaba el llevarse á su hijo. Y mero 3, obsequia á su clientela. la geischa, sin lanzar un grito, sin pronuncias Preciados, 30, La Tuneraria, Teléfono u 5 una queja, puso ei. brazos del amante, del marido, el fruto de sus amores. A utoridades agredidas. El hombre traidor va á partir. Pero no; no Por promover ayer de madrugada un partirá sin presenciar los efectos de su obra. ¡K fuerte escándalo en la calle de la Montera Fe- en aquel mismo jardín, testigo de tantas espederico Sánchez, Andrés Vázquez y Balbino ranzas y hermosos recuerdos, la linda japoneta Cortés, fueron detenidos por el guardia de Se- se abre el vientre! guridad José Salmerón y el sereno Perfecto De aquellos hombres del palco, que tanta Garrido, resultando ambos representantes de llamaban mi atención, uno parecíame verdade la autoridad con lesiones de alguna considera- ramente conmovido. Y con ese lujo de frases ción que les produjeron aquéllos al oponerse que el italiano tiene á disposición de sus hijos, á que les condujeran á la Comisaría. oíle pronunciar unas cuantas palabras entusiastas y vehementes: aída grave. ¡A toda costa, es preciso que yo haga un Una anciana, llamad Leocadia B ¿lmchon, sufrió ayer una caída casual en la calle de la partitura para esa obra... El drama se titulaba Madame Butterfly, y tu Visitación, produciéndose heridas de tanta importancia, que tuvo que ser conducida en gra- entusiasta admirador era el compositor italiano Giacomo Puccini ve estado al hospital Provincial. Y, en efecto, Puccini cumplió su palacra. A) uemaduras. año siguiente su Madame Butterfly fue aplaudiMaría Espinosa Montero, vecina del da en la Scala de Milán, después recorrió li paseo de las. Yeserías, núm. 11, tuvo ayer tar- Italia entera, dio la vuelta á Europa, y hoy- -de la desgracia de que se le prendiera fuego el (justa compensación de las cosas de aquí abavestido, estando en su domicilio, y sufrió que- jo! -la geischa está conquistando la América. maduras graves en diferentes partes del cuerpo. p tria de su ingrato seductor. NOTICIAS Y SUCESOS C Q