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A B C MIÉRCOLES 26 DE D CIEMBRE DE too 6. PAG. 7. EDICIÓN i. tsríten a los sábados de moda blanca, no pierde su fuerza cómica ni d- icada ironía. En la versión castellana se ha substituido la bise de la comedia original, que se funda en un articulo del Código francés que prohibe el matrimonio de la adúltera con su cómplice, por tea disposición testamentaria, en la que el tío de! barón Roger de Gardannes obliga á éste á Bo casarse, si ha de entrar en posesión de su herencia, con ninguna viuda de un americano. Precisamente, el barón ama con locura á la tenor de Moulin, en la que concurren estas fatales circunstancias. Ahora bien, ¿cómo hacer compatible el matrimonio con la señora de Moulin y la toma de posesión de los bienes del caprichoso tío? Él único medio está en casarse provisionalmente con cualquier joven que se preste, mediante una esplendida recompensa, p: r d voreiarse cuanto antes y contraer nupcias uthnitifcas con la mujer adorada por el barón de Gardinncs. Este matrimonio provisional es la pasadera, epe. al poco tiempo se convierte en un acto definitiva, cuando Rogcr, cansado de las violencias de. carácter de la señora de Monlin, descubre en Jacobina, que es la joven que accede á la combinación, encantos y ternuras que estaba muy lejos de sospechar. La pasadera, no es sólo una comedia muy divertida por lo ingenioso del diálogo y sus feices situaciones cómicas, sino que además tiene una finalidad muy simpática, cual es la reconquista del esposo legitimo por el amor dulcemente, ingenuamente sentido. María Guerrero s; reveló como una actriz idmir. ble de gracia vaudevillesca, en el acto primero. En los dos restantes tuvo deliciosos mohines de coquete ía ingenua y atrayente, dulces mimos, que supo traducir con arte supremo. Fernando Díaz de Mendoza, en el inconsciente é indeciso Roger, acertó á componerlo con una graciosísima y simpática volubilidad. La Sras. Salverda y Salvador, y 1 os Sres. Cirera y juste, contribuyeron discretamente al conjunto. En resumen: un Duen éxito para todos. FL 0 R 1 D 0 R inverosimilitudes bufas cierta manera djscreta de presentar las cosas. Lo cierto es que todos los espectadores pasamos un rato divertidísimo. Y una señorita, que estaba sentada en una platea, exclamó cerca de nosotros: Esto está muy bien; yo lo encuentro muy divertido... Pues si el público paga, entra, se divierte y pasa un buen rato de alegría, ya no hay derecho á entrar en más investigaciones. El núcleo de la comedia está en un pobre joven abúlico, representación la más viva y grotesca del ser falto de voluntad. Aquel buen vizconde arruinado, que se deja llevar y traer, que marcha sin plan ni guía, y que cuando se le presentan dos opuestos caminos, opta por tumbarse á dormir, tiene aquí, en España, su mejor escenario. Aquél no es un ser imaginario, un personaje inventado por un literato francés: Trtpiepalle es España en persona, que duda, va, viene, según e) arbitrio de todos, que se tumba á dormir, que le unen ó asocian con quien desean los demás, qu; duda, duda... Mendiguchia hizo un Triplepalte admirable. La Pino parece una niña torpe, tímida y huraña de verdad. La Sra. Martínez, en su papel de baronesa trotadora y métete en todo, puso toda su alma y todo su arte. Y la Srta. P. de Vargas estaba, sin ningún género de duda, completamente encantadora, además de bien. La compañía entera estuvo bien. Y el público se marchó á comer el besugo de Nochebuena con un buen aperitivo de alegría. J. M. S. Como era de esperar, tales cosas ocurren en la casa desde la funesta entrada en ella de Don Lucas, que la familia de Luda resuelve que ésta le dé calabazas al cii cuentón y se case con Carlos, que era lo que se deseaba y se trataba de demostrar. D. Gregorio de Laferrere, autor argentino) nuevo en esta plaza, se ha mostrado como un autor cómico de primera fuerza. No pudo presentirse en escena á los insí te ites requerimientos del púb ico, por la sencilla razón de hallarse en estos momentos á orillas del Plata; pero seguramente el cab e le habrá transmitido los sinceros aplausos del público madrileño. La ejecución fue muy esmerada. Emilio Thuillier, que á última hora tuvo que encargarse del papel de Don Lucas, hizo un viejo verde con mucha gracia, que Fue aplaudido en distintos pasajes de la comedia. Muy bien las señoras Ferri, Alvarez, Plana, Villabona y Ortiz, y también muy aplaudidos! os Sres. Díaz, Montenegro, Martínez, Llanos, Rubio, Portas y Barceló. sla ¡tjie! H ha sido uno de los éxitos más completos de las presentes Pascuas, como lo ha demostrado el público acudiendo á la segunda representación, ávido de pasar una tarde agradable. AS ESTRENOS M- E L a r a Eslava Cómico también tenemos que registrar tres obras nuevas; en e! primero, una comedia en un acto, sencillita, arreglada del francés por D. Callos Sánchez, un veterano actor, con el título de El cucuruPRINCESA. Anteayer por la tarde se escho. Gustó. -treno en este elegante coliseo Bn Eslava, una zarzuela, también arreglítt un pasatiempo, titulado Cosas y casos, escrito de una opereta francesa, hecho por Felipe Péen verso por el Sr. Alario y nuestro compañe- rez Capo, y titulada El alma de Cantartllo. Su ro de redacción Manuel Soriano. asunto recuerda el de Z- oj aparecidos. Pasó sin La obra, que está bien hecha y es interesan- pena ni gloria. te y de corte fino, tiene situaciones cómicas, En el Cómico, la fantasía morisca, en u que el público celebró y aplaudió mucho, ha- acto, original de los Sres. Frutos y Lobo Re ciendo que el telón se levantase repetidas veces. gidor, con música de los Sres. Pérez Soriano La interpretación, excelente por parte del y Foglietti, El T amadán. Harén, su tán sica Sr. Díaz, de la Sra. Plana y de la Srta. Mon- hptico, esclavas seductoras y una decoración nueva de Xmdaró y Gayo. Se aplaudió, patalt. Cosas y casos durará mucho tiempo en el sando al cartel de la noche sin novedad. cartel. Seguidamente se representó ¡Jetettoreü! comedia en tres actos, original de D. Grego- LEOPOLDO 11 Y ALFONSO XI 11 OMEDJA TriplepalU, comedia en cinco POÍ THLÍCRAI- O actos, de M r Bernard y rio de Laferrerc. La costumbre implantada por aquel inolviQarís, 25, 8 ra. L Echo de París insert m. Godfernaux, traducción de Martínez Sierra, dable gran actor, que se llamó en vida Emilio despacho de Bruselas diciendo que el Rey Esta comedia de Tn p cpaite es como una de- Mario, de estrenar una ob a el día de NocheLeopoldo se halla ligeramente indispuesto y se mostración de modestia qi C ha queiido hacer buena por la tarde, ha adquirido tal arraigo prepone ir á descansar á Biarritz. el autor al público; en Tripiepatte no se descu- entre nosotros, que no hay empresa teatral que Añade que en este punto celebrará una enbre nada, ni se rompen moldes, ni se inventan se estime en algo, que no solemnice el naci- trevista con el Rey de España personajes ó situaciones ó chis s estrepitosos. miento del Redentor con un estreno de más ó Quiere decirse, pues, que la comedia carece de menos fuste. toda pretensión. Hasta en el modo de escoger El numeroso y selecto público que llenaba el el plan, el lugar y los caracteres, demuestra el teatro de la Princesa, rió y celebró con sonotutor su gran modestia, puesto que todo cuan- ras carcajadas los lances tragicómicos en que POR. TELerQNO MARTES, l í i T. to allí ocurre se ha dado repetidas veces en los se ve metido el bueno de Don Lucas, un cinteatros todos del mundo. Un balneario por es- cuentón enamorado de una linda muchacha, á uques embargados. cena, el casamiento de un noble tronado con quien ama su primo Carlos con el fuego de enCuando se disponían á salir del puerto ana hija de burgueses, por argumento; y como tusiasmo de ios veinte años y de los primeros dos buques de la Compañía bilbaína de navepersonajes, un médico pedante, un usurero, un amores. gación, domiciliada en Bilbao, se presentó á revistero Je salones, una tía casamentera, una Como la boda entre Lucía y Don Lucas está bordo! a autoridad de Marina y declaró que niña be una mamá, un papá, una mundana... convenida con la aquiescencia de los padres de aquellos y los demás buques de dicha CompaLas gentes y las cosas que hay en TriplepalU Lucía, y esto desbarata los planes amorosos de ñía quedaban embargados para responder de ao pueden ser de menos pretensiones. un debito del ex gerente de la Compañía, don ambos jóvenes, Carlos concíbela diabólica idea ¡Pues bien, con estos manidos y sobados c e- de hacer creer á todos que Don Lucas, un santo Eduardo Aznar. tnentos consigue el autor hacer reir desde el varón, como se ve en el transcurso de la comeT) o r celos. principio hasta el final. Claro es que con tales dia, es jtiaitors. Y como nunca faltan almas pia En la calle de Vidavilla un sujeto, llamado elementos si el autor hubiese querido escribir dosas que protejan á los enamorados, Leonor, una comedia fina habría caído en el ridículo, una amiga de la casa, y un médico, íntimo de Manuel Almendro, acometió á su novia, Horpero como el autor es un hombre prudente ha Carlos, entran gustosos en el complot, y de tensia Pérez y la asestó un tajo en la mejilla con optado por entrar de lleno en el campo de lo aquí resulta que el bueno de Don Lucas es un una navaja Según parece han sido los celos (os que l bufo y ha logrado su objeto, que es hacer hombre que adonde quiera que va lleva por impulsaron á agredir á la pobre muchacha. reir. De manera que TriplepalU es una especie compañera inseparable ja mala sombra. de exaltación de lo bufo y de lo inverosímil. Esto da lugar á una serie de escenas gracioPero lo bufo, lo inverosímil, ¿es un género sísimas y de situaciones cómicas, que harían rroHado por una máquina. teatral que gusta aún, que puede contentar á sonrcir á un hipocondríaco, mereciendo citarse En la línea de Miranda á Castejón, un nn auditorio culto y elegante... Indudable- el final del primer acto, que el público premió máquina arrolló un carro, lo destrozó v mató mente aue sí. mientras, claro es. exista en Jas con nutridos aplausos. al carretero y á las caballerías. -Terán. C DE BILBAO B