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A R C. LUNES 14. DE DICIEMBRE CE 19 6. PAG. 6. EDICIÓN i. Sres. Boada y Castro, han demostrado una Vez más su agudo ingenio y sus profundos coOrcirnL ritos en el mecanismo teatral. La obra abunda en situaciones cómicas, qtie Hicieron reír á la concurrencia, efecto nue lograron los autores sin necesidad de recurrir á la sal gorda y á los chistes sicalípticos ahora tan en boga. El maestro Chapí, como vulgarmente se dice, cha echado el resto componiendo seis ó siete números de música alegre, ligera y origina! en ia que sobresaie un coro de tambores, que es una maravilla de originalidad y de buen gusto. La ejecución, encomendada á Loreto y Chicote, y demás par. es principales de la compañía, muy esmerada. Al final hubo aplausos y llamada á escena para todos y muy singularmente para el insigne maestro Chapí, que ya había sido objeto de una ruidosa ovación ai final del número de los tambores. La obra fue puesta con gran esmero y fuefon muy celebradas las decoración s ce los cuadros tercero y cuarto. El t atrj, lleno. En una palabra: que hay Pesadilla para rato, y que de ella obtendrán pingües beneficios la empresa y 1o s autores; prueba Je que es esto cieilo, que ya ha sido pedida la obra para el teatro tíe La Gran Vía, de Barcelona, cuyo empiesairio asistió el sábado a! estreno. I R úllimo ¡ecuiso. De un viejo vetu devdle en cuatro actos han hecho los Srcs. AK arez Waya y O ivJ comprimiéndole mucho y aderezándolo con algunos chistes de su cosecha, no siempre afortunados, un juguete cómico en dos setes, que ayer tarde se sirvió en Lara para prodigarlo en estas fiestas, en las que el público se muestra fácilmente generoso y poco exigente. El úHimo ICCUISO es un juguetülo de enredo, dond; nadie sabe quien es, ni cómo se llama, con un obligado quid pro quo, hasta que al final todo se pone en claro. El primer acto entretuvo al púb ico, q ie vio de muy buena fe los incidentes y peripecias que tienen lugar en una agencia de matrimonios; el segundo languidece bastante y enfiló el buen c xito del primero. Matilde Rodríguez, Leocadia Alba, Clotilde Domus, Rubio, Palanca, Simó Raso, Calle y Batraycoa, interpretaron con el acierto en ellos habitual, el juguete estrenado ayer tarde. cómo en los anhelos de! Congreso por la dícn de mi augusta esposa y en ¡a alabanza de sus virtudes, laten una vez más las aspiraciones nacionales al unísono ele mi corazón. ni nscparabl es el bien de mi Patria y el de mí dinastía. Heríanme de hondo contento é inspí ranme viva gratitud las expresiones del júbilo con que e! pueblo acoge el anuncio de sucesos venturosos para mi hogar, viendo en la reaii- zación de elio nuevo motivo de confianza en un porvenir de ptosperidad. S. M el Rey conversó afablemente con algunos diputados, como poco antes lo había hecho también con varios senadores. TI n la Cámara. Concluida la recepción del Senado y del Congreso, la corte regresó á la Cámara y cv ¡ella recibió el Rey al Gobierno, capitanes generales, caballeros del Toisón, ex embajadores, damas di la Reina y grandes de España. Entre los grandes que asistieron, recordad mos á los siguientes: Duques de Tovar, Arión, Granada de Ega, Luna, Híjar. T Serclaes, Gor, Medina- Sido nia, Prim, Béjar, Maqueda, Seo de Urgel, Sessa, San Pedro, Tamames, Vístahermosa, Victoria y Conquista. Marqueses de Aycrbe Bedmar, Cenia, Mondéjar Camarasa Peñaflor Cáceres Quintana, Rafal, Romana, Salar, Santa Cristina, Santa Cruz, Castelar, Miravalks, Pico át Velasco y Torrecilla. Condes de Aguilar de Inestriüas, A modo var, Guadiana, Heredia- Spínola, Torres Cabrera, Palma del Rio, Rcvillagigedo, Supe- runda, Toreno, Valmaseda, Vía- Manuel, Gavia, Ribadavia y Fuenclara. D. Jaime Mariátegui, y los primogénitos de grande Sres. Caro, marqués de Monistrol y Diez de Rivera. De la concurrencia de damas de S. M qct fue muy numerosa, vimos á las duquesas de Sotomayor, Sessa, Santo Mauro y Luna. Marquesas de Aguilar de Campóo, Viana, Santa Cristina, Santillana y Valdeolmos. Condesas de San Román, Aguilar de IneS trillas, Almodóvar, Vía- Manuel y Casa- Valencia. Con las Reales personas estaban de guardia el conde de Plasencia, la marquesa y el marqués de Comillas, y como mayordomo de semana D. Diego de Alós, que llevaba el manto de la Soberana. Con la infanta doña Isabel estuvo, por indisposición de la condesa viuda de Toreno, la condesa de Villagonzalo. I a recepción general. Otra vez pasó la Corte al salón del Tror no, donde se colocó en la siguiente forma: A la derecha de SS. M M estaban los ministros, con el presidente del Consejo, y detrás los funcionarios palatinos duques de Sotoma yor y Sanio Mauro, marqueses de Pacheco y Viana, y el jefe interino del Cuarto militar, general Bascaran, ocupando los mayordomos de semana los puestos correspondientes. De- i tras de las damas, el príncipe Renieroy los ayudantes de S. M conde del Grove y coronel Elorriaga. La Reina lucía elegantísimo traje de encaje sobre fondo rosa y manto de raso blanco también con encajes. Realzaban la severa belleza de S. M magníficas joyas, entre las que se destacaban la diadema y un collar de valiosas turquesas y brillantes, regalo hecho por el Rey á su augusta esposa. D Alfonso vestía uniforme de gala de capí- tan general y la banda del Mérito Militar, blanca, con la insignia del Toisón. La infanta doña Isabel llevaba elegante traje de seda color gris malva, con manto bordado en plata y aderezo de brillantes, y los Infantes, uniformes: de Húsares de la Princesa D Car oy v óe, Pavía O. Fernando, RECEPCIÓN EN PALACIO A ntes de la ceremonia. La Corte celebró ayer, con extraordinario esplendor y solemnidad, la fiesta onomástica de S. M la Reina doña Victoria Eugenia. Contribuía á aumentar la brillantez de la ceremonia palatina, el fausto suceso anunciado ya oficialmente y que ha de asegurar, Dios mediante, la sucesión del Trono, para bien de la Patria. En los alrededores de Palacio y favorecidos por un día hermoso y despejado, muchos curiosos presenciaron el desfile de carruajes y carrozas co iduciendo á damas elegantemente ataviadas y á caballeros con vistosos uniformes. de R ecepciónhora las Cámaras. cen el ceremonial A la señalada y de costumbre, hizo su entrada en Palacio la Comisión de la A ta Cámara designada para cumplimentar á los Reyes. Por enfermedad de un nieto del Sr. Montero Ríos presidia el Sr. Salvador la Comisión citada, á la cual se agregaron otros muchos senadores cuya lista no publicamos por falta de espacio. El acto se celebró, como de costumbre, en el salón del Trono. Después de cumplimentar á S S M M sentáronse los senadores, atendiendo la indicación del Rey, y el Sr. Salvador leyó el siguiente discurso: aSeñor: El Senado, que tiene siempre por penas y alegrías de la Patria los dolores y venturas de V. M halla motivo para reiterarle su adhesión imperecedera el día en que la Iglesia celebra el santo de la elegida de su ama, destinada á hacerle agradable la ardua labor de reinar. Venida á España con la aurora de nuestro vigoroso renacimiento, ha logrado en el corto espacio que lleva entre nosotros, y por el atractivo irresistible de la belleza y de la bondad, captarse por entero las simpatías espontáneas y el amor perdurable de los españoles. Dignaos, señor, aceptar la felicitación del Senado y sus fervientes votos por que las dichas de vuestro hogar y la estabilidad de la Monarquía se acrecienten con la realización de ya latentes esperanzas nacionales. Al discurso anterior contestó S. M en estos términos: Señores senadores: Las sentidas frases que me dirige el Senado con motivo de celebrar hoy la Iglesia el santo de S. M la Reina, me demuestran una vez más la adhesión y lealtad al Trono, de los Cuerpas Colegisladores. Complázcome en que coincida el vigoroso renacimiento nacional que se inicia, gracias al esfuerzo de todos, con el anuncio de faustos acontecimientos, que al asegurar la sucesión directa de la Corona, contribuirán á la realización de nuestros más fervientes deseos. En nombre de mi augusta esposa y en el mío acepío con profunda gratitud vuestras felicitaciones, asegurando un porvenir próspero y tranquilo, base del engrandecimiento futuro de la Patria. Poco después verificóse la recepción de la Cámara popular, uniéndose á la Comisiói elegida muchísimos diputados, entre ellcs todas las personalidades más salientes de los partidos dinásticos. Recibida la venia de S. M leyó el Sr. Canalejas esfe discurso: Señor: El Congreso de los Diputados une su felicitación respetuosa y entusiasta á las que todas las representaciones nacionales elevan en este día á S. M la Reina Victoria de todos tan amada. BNuestros anhelos por su dicha serán colmados si Dios la depara cuantas venturas merece, que es como desear para ella todas la felicidades humanas. sEn nombre de! Congreso de los Diputados reiteramos á V. M nuestra adhesión inquebrantable, y nos asociamos al júbilo que en el hogar venturoso de nuestro Rey despierta el anuncio de que pronto han de cumplirse los votos del amor. sBien sabemos que para V. M y su augusta esposa es motivo de contento cuanto representa un bien de la Patria; el pueblo español comparte asimismo las satisfacciones y las penas de la Real familia, cuya suerte tan íntimamente enlazada se halla con la prosperidad y el porvenir de España. El Rey contestó al presidente del Congreso en esta forma: Señores diputados: Con íntima complacencia recibimos la Reina y yo las entusiastas felicitaciones y el testimonio de adhesión inquebrantable que el Congreso nos presenta en este día, por conducto de su digno presidente. sNada o fd MV I I más qrat n r e r r