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A 8 C. DOMINGO 23 D E D I C I E M B R E D E tao 6. P A G i 3 E D I C I Ó N i. ¿Iba á la oficina? Colmos. ¿Entraba Juego en el Bar? Comparaciones y frases ba por ¡a calle... Igual ¿Iba á hacer una visita? Pues dale que le darás. Y cuando, desesperado, volvía el pobre a su hogar desde la vil supersuegra hasta el último rapaz, pasando por la criada y hasta por el gato, ¡pafl, le indignaban con sus chistes aun debiendo no chistar. MARRUECOS A LCANCE DEL COMPROMI- L a circuns SO SO FRANCOESPAÑOL queCasunto FRANCO- ESPAÑOL P e C Í Ó ¿t n delicado nos obligó, fue causa de que habláramos con reservas, entre las que elfinoespíritu de nuestius discretos lectores habrá visto verdades que el patriotismo nos aconsejaba welar. Pero las mismas razones que á ello nos impulsaron, nos impelen hoy á dejar todo eufemismo y á hablar con toda claridad. Ni en ¡as mismas Cortes se han dado cuenta de ¡a extensión del problema, ni elementos de Importancia se han percatado bien de 1 comTomó el camino del monte promisos adquiridos por Francia y España don Perfecto. Llegó allá. Con e ¡mundo entero, ni del alcance que Saludó al salvaje guarda Señen. y! e dijo: -Sebastián, A nuestro entender, no se han esclarecido aquí estoy. Vengo dispuesto datos que puede recoger el que quiera en la por un año á descansar aota franco- española, y en la que están perfecde Madrid en este hermoso tamente definidas nuestras obligaciones. paraíso terrenal. La situación de! as fronteras de ambos pue- -Bien hecho, señor. Presumo blos con Marruecos colocan á España y á el hambre que usté traerá. Francia en circunstancias excepcionales con Pero mientras el almuerzo respecto á ¡as demás Potencias, y ias imponen nos prepara la Pilar, deberes que, por otra paríe, aconsejan su prodígame: ¿Cuál es el colmo... pia seguridad. ¿Qué oigo... jCalIa, por piedadl La Conferencia de Algeciras delegó en am- -Pues dígame usted entonces bas naciones la instrucción y organización de ¿e 1 qué se parecen... tu policía- -por medio de jefes y oficia les espa- ¡AhH ioles y franceses- -aparte de otros extremos relacionados con el contrabando de armas y del Un rugido atruena el carapu. comercio, lo que, moralmente al menos, las ha ¿Qué turbaba aquella paz? impuesto deberes que la vida y los intereses de ¡Que se había vuelto loco, IUS numerosos nacionales reclaman. don Perfecto Poratrás! Como quiera que en Marruecos, y singularmente en Tánger, se observara una agitación JUAN PÉREZ ZÍINJGA creciente con la proximidad de las reformas cordadas en Algeciras, ambos pueblos pensaCOLEGIO DE FARMACÉUTICOS ron en adoptar medidas previsoras para defender á los suyos en caso de peligro, cosa que on numerosa concurrencia se ha celebrada no dejó de preocupar á las demás Potencias en el Colegio de Farmacéuticos de Ma hasta que la nota circular franco- española de drid la elección de su Junta de gobierno, sienprimeros de este mes tranquilizó á rodo el do elegidos, por unanimidad, los señores simundo. guientes: M En efecto, c C- ¡XC MÍ 3 C adü jidJi por Presidente, D. Eduardo Blanco y Kaso. 21 Se D j í r- i mbos pueblos está redactado en tal forma, 4 ¿V ceprisiüstiU 1. D Juiián Pirez Honlos más recelosos- -nos referimos á los pueblos rado. extranjeros- -habían de ver los propósitos de ACETJLLA RIMADA. Ídem 2. D. José Ruiz de la Orden. Francia y España, no ya con temor, sino con Ídem 3. D Agustín Sánchez Santan LA MANiA REINANTE profundo agradecimiento, lo que explica que Tesorero, D Macario Blas y Manada. todos, Alemania inclusive, están á su lado. Todo, aun lo más agradable, Contador, D Teodoro Torrecilla. Haya habido lo que haya habido antes, ó llega en la vida á cansar Fiscal, D Restituto Fernández Moreno. aunque nada haya habido, Francia y España, si torpemente se emplea Secretario general, D. Jerónimo Martínez Soy por hoy, están comprometidas á lo que con gran prodigalidad. S- las. Bgue: Por eso un amigo mío, ídem 2, D Francisco Uuardo. don Perfecto Poratrás, A enviar fuerzas navales á la bahia de Tánlió el viernes el petate ger, con tropas suficientes para un desembarco y dejó la capital en el caso de que peligren las vidas y. hacienA UN AUTOMÓVIL para trasladarse á un monte, das de sus naturales ó de cualquier otro exjer tarde caminaba yo por una carretera, cuyo guarda, Sebastián, tranjero, i quienes el Gobierno marroquí no solazándome co las caricias del sol, le brindó con su vivienda, pueda defender cuando repentinamente oí á mis espaldas un sola, higiénica y capiiZ. A que el desembarco no se efectúe sin que gran ruido y vi pasar en seguida un automóvil ¿Qué motivo misterioso el Cuerpo diplomático previamente lo disponque corría a todo correr, en una carrera desenle ha obligado á renunciar ga, ó en caso de inminente peligro que no diera frenada. Un soplo violento azotó mi cara, una al bullicio de la corte? tugar á la reunión de todos los representante, nube de poivo me rodeó y un frío intenso, el Le ha oblicrado nada más en virtud de petición de los de España y frío del miedo, me sacudió desde los pies hasta que el deseo de zafarse Franci... la nuca. Quiere esto decir que estuve á puuto de los chistes, de ese actual A que, si llega el desembarco, no s? desde ser atropellado. furor por las chirigotas pleguen banderas, ni se realice ningún- cto Al mismo tiempo vi que al paso dei automóque al traste ha venido á dar que signifique toma de posesión, ni nada que vil huían alborotadas unas gallinas, un perro con los chistosos de oficio esté en contra de la soberanía del Sultán y de salió aullando, una mujer dio un brinco para que, aun teniendo poca sal, ft integridad dei territorio marroquí. zafarse, y todo, en fin, aquel lugar se puso en explotábamos el chiste A que, u vez pacificado el territorio de conmoción ante el veloz, enorme y trepidante con entera libertad. Tánger, y en funciones la poücía sherifiana, orautomóvil. Pues bien, e! tal don Perfecto ganizada por sus instructores, las tropas franY me dije yo entonces: Sin duda ese carruase hallaba cansado ya CO- españolas volverán á embarcar, sin que ni je vertiginoso va á algún lugar importante y de colmos, adivinanzas antes ni después se i.i. an ejercido actos de dosin duda esos viajeros irán á resolver algún y chistes en general, minio. asunto trascendental y útilísimo... Pero aJ porque si bien hay algunos Tanto en mar como en tierra, ya en todo ó poco rato, con gran asombro mío, el automóingeniosos por demás, en parte, las fuerzas franco- españolas serán i vil se detuvo, los viajeros que iban en éi conotros tienen menos gracia 1 mandadas por ei genera! jefe ú oficial más caversaron entre sí, rieron, se desperezaron, y que un responso; es la verdad. racterizado, ya sea francés, ya sea español, del luego, con la misma rapidez, con el mismo ¿Iba al Congreso? Ocurrencias todo ó de la paite que realice cualquier operaapuro, el automóvil se volvió, embistió ia recta de Soriano v Nocedal. íión militar. La protección que rindan las fuerzas francoespañolas estará limitada á Tánger y sus afueras, tratándose de este puerto. Como se ve, el desembarco se hará implícitamente en nombre del Sultán, no se verificará sin acuerdo de todas las Potencias y en caso de inminente peligro, sin mutuo consentimiento de Francia y España, y las tropas, que pueden ser mandadas indistintamente por españoles y franceses, no pasarán de ciertos límites. Conviene que los hombres públicos y la Prensa se penetren bien de estos extremos, y que los militares sepan á qué atenerse, porque en ocasiones hay más mérito en rehuir el combate que en aceptarle, teniendo presente que la patria exige de sus soldados sacrificios mayores que el de la vida. Nos hemos propuesto no hacer el menor comentario; pero sí se nos ha de peunitir que insistamos en lo que con tanta constancia venimos pidiendo: no desembarcar, sino cuando no haya más remedio q ue hacerlo; no precipitar los acontecimientos, proceder con mucha prudencia. Por eso- -y aunque á cierta distancia no es cuerdo juzgar- -la úitima determinación del Cuerpo diplomático pidiendo al Sultán- ¡qué más quisiera éste! -el alejamiento del Raisui, nos parece que ha ofrecido contraste con la tardanza en llegar á Tánger del ministro de la Guerra Sid Mohamed el Guebbas, Manda éste lo mejor de Jas tropas marroquíes: unos 3.000 hombres del ejército regular y además el contingente de las kábüas leales de los alrededores de Fez; lleva consigo cuatro cañones Maxim y otros cuatro sistema Hontoria. Inmediato á él debe operar el Amrani, con 2.5oo hambres de infantería y Caballería y con baterías de montaña de tiro rápido. Son estas fuerzas más que suficientes si el Fahs y parte de la Garbin no se oponen á su paso. Caso contrario, no cruzarán la montaña roja y podrán sobrevenir acontecimientos que obliguen al desembarco de los europeos, sin el cual sería bueno pasarse, pensando más en mañana que en hoy. IcLVh OVILO A