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A B C MARTES 18 DE DICIEMBRE DE 1906, PAG. 12. FRANCIA Y EL VATICANO POR TELÉGRAFO A taques á un sacerdote. Patis, 17, I J n. El coadjutor que acompañaba al arzobispo Richard, al volver del hotel de Cochin, fuéá la iglesia de San Francisco Javier seguido de numerosos católicos. Cuando salió del templo formáronse grupos hostiles que intentaron atropeilar el carruaje del coadjutor, obligando al cochero á llevar los caballos al paso. Entretanto, las turbas lanzaban ¡vivas! á la libertad y algunos gritos hostiles. Intervino la policía y detuvo á varios manifestantes; pero los revoltosos hicieron frente á la autoridad é hirieron á algunos agentes. Aprovechando este momento de confusión, el carruaje emprendió una carrera al galope y el coadjutor logró refugiarse en la residencia de M r Richard. Los grupos pretendieron perseguirle, pero se opuso la policía, y los manifestantes optaron por dirigirse al ministerio de Cultos, en donde, volvió á disolverlos la policía r ec! araciones del Vaticano. T oma, 17, JJ n. En el Vaticano existe la opinión de que el Gobierno francés tiende á retroceder, temiendo, sin duda, llevar adelante sus resoluciones. El Papa ha declarado á un personaje lo si, guíente: Nosotros queremos el derecho común, pero sin imposiciones ominosas. Queremos que el Gobierno de Francia nos deje decir misa, evitando las formalidades que la nueva ley nos impone, y esto bastaría para que nosotros nos sometiéramos. Trabajos del Vaticano. J oma, 18, 9 m. La SaníL Sede preten- de ¡levar ante la conferencia de fa Haya su protesta contra los registros de la Nunciatura de París. En cuanto al conflicto de ios seminarios, el cardenal Satolia ha conferenciado con el Papa, y parece que se buscará una solución que pue- de consistir en llevar los seminarios franceses á Bélgica, Italia y otras naciones. I I na acusación enérgica. Nueva York, 18, 9 m. El arzobispo Tardy publica una declaración muy enérgica, en la que declara que el Gobierno de Francia persigue á la Iglesia con el único objeto de arrebatarle sus bienes. VTota de protesta. 1 pma, J 8 i o n JOícese que el Vaticano se prepara á distribuir una nota, protestando contra la incautación de los papeles del archivo de la Nunciatura. CONGRESO SESIÓN DEL DÍA lS DE DICIEMBRE DE J 90 Ó das de centenares de firmas en contra de la levrí Asociaciones. ARMONÍAS ROMER 1 STAS El Sr. BORES Y ROMbRO denuncia los abu sos de orden político cometidos en la provincia d? Málagay quéjase 1 de que el Gobierno, apelando j Jas artes del caciquismo, se apreste á dar la batalla electoral en el distrito de Antequera. (Entra gn el salón el ministro de instrucción pública. Contéstale el ministro de la GOBERNACIÓN, negando los cargos aducidos por el Sr. Bores y diciendo quede lo que se trata es de una rivalidad política en el distrito de Antequera entre dicho diputado y el Sr. Bergamín, en Ja que para nada tiene que ver el Gobierno. Rectifica eJ Sr. BORES Y ROMbKU, y al re. plicar al ministro de la Gobernación, dice de que es muy poco escrupuloso en asuntos electorales (Rumores. Alude incidentaimente ai presidente ael Consejo, y dice que el marqués de la Vega de Armija ha sido arrojado de Galicia y de Córdoba. El Presidente le llama al orden, y varios dioittados de la mayoría protestan ruidosamente. Rectifica eí ministro déla GOBERNACIÓN, y dice que él no es culpable de que el Sr. Borej cuente con escasas fuerzas en el distrito de Antequera, (Continúa la sesión. guando á las tres en punto abre la sesión el se ñor Laviña, la más apacible calma reina en el salón. En los escaños hay muy pocos diputados, el banco azul está desierto y en las tribunas hay muy escaso público. Lee pausadamente el acta de la sesión anterior el secretario Sr. Garnica, y mientras tanto toma asiento en el banco del Gobierno el conde de Romanones. RUEGOS Y PREGUNTAS El Sr. SASTRON hace varios ruegos relacionados con los presupuestos. El Sr. BARRIO Y MIER y otros diputados presentan tal Congreso varias exposiciones segui- DE MARRUECOS B 1 acta de Algecirat. Slocolmo, 17, 12 n. El 0i cierno suecc ha ratificado hoy el acta de la conferencia de Atgeciras. p 1 Raisuli se escapa. Londres, 18, 901. Telegrafían de Tánger que el Raísuli se dispone á huir á las montañas. El célebre cabecilla ha declarado que se siente impotente para luchar con todas las na ciones cristianas. T POR TELÉGRAFO Í 2 Í BIBLIOTECA D A B CJ LOS SECRETOS DEL DOCTOR SÍNTESIS 323 Se estaban ejecutando estas órdenes, cuando se vio que el vapor se acercaba. ¡Es el Jndus! -dijo Pornic. -Le reconozco bien en 1 su casco panzudo. Los marineros fueron de la misma opinión; ¿Pero por qué no iza la bandera? El Jndus se había parado otra vez. -Izad mi pabellón- -dijo el Sr. Síntesis. -Y en el ínico mástil que quedaba en pie apareció la bandera qu ya hemos descrito, con su inscripción ET EGO CREATOR Pasaron dos minutos. De pronto una nubécula blanca surgió al costado del buque, al mismo tiempo que un pedazo de tela negra en el pico de la cangreja. En medio del silencio lleno de espanto que sigue á los entusiásticos ¡burras! se percibe un susurro rápido al través de ISs capas de aire. ¡Un cañonazo con proyectil! -murmuró Pornic. Todos bajan la cabeza instantáneamente; la bala enfila la cima de la cúpula y estalla con espantoso estruendo, pulverizando los cristales y desbaratando la armadura. Un segundo después se oye otro cañonazo. El D r Síntesis, exasperado, furioso, terrible, ex; lama: ¡Miserablesl ¡Bandídosl ¡Tirar sobre el atoll! Qu ¿tie maten, pero que respeten la Gran Obra. ¡A las armas, hijos míos! Defended el laboratorio y os haré millonarios. Luego se acordó de su nieta. ¡Pobre niña! ¿Dónde estará? ¿La volveré á ver? El personal del D r Síntesis se prepara á defenderse. Armanse las piezas de artillería en el Jiña y en el Ganges, convertidos en dos formidables fortalezas, y, mientras, circuía entre los mauneros la única versión á que pueden dar crédito: El Indus ha caído en poder de piratas que vienen á atacarnos. Pero había pasado media hora sin que el buque diera señales de vida. Tai vez esperaba que se le enviase un parlamentario. En cambio, se presentaba otro peligro: la atmósfera se había puesto más pesada, más sofocante que nunca; los rugidos submarinos redoblaban sv intensidad; el cielo se cubría de brumas que daban al so un aspecto extraño. Estas brumas, que parecían salida del mar, corrían en torbellinos, se extendían por las regiones altas y caían luego en forma de polvo impalpable. Era, pues, lluvia de ceniza que denunciaba la proximidad de un volcán en erupción. Por fin el Indus sale de su inacción. Dos nuevos cañonazos pasan por encima del casco del Jlna sin tocarlo El Jiña contesta al fuego del enemigo, también sin éxito, pues el Indus, aproado al atoll, ofrece poco blanco. La batalla continúa sin que se puedan conocer sus efectos pues el humo de los disparos forma espesa nube que envuelve á los combatientes. Pharmaque, desesperado ante la idea de ver destruid? la obra á la cual ha sacrificado su vida, ha abandonado e S buque encaminándose al atoll, el punto más peligroso. Impasible entre el huracán de fuego que le rodea, espí la manifestación de los fenómenos biológicos, esperando que aparezcan nuevos seres y que quede dicha la últimz palabra de la evolución. No se preocupa ni de la deserción de su compañero el zoólogo, á quien su deber obli gaba á estar también en el laboratorio. Si la lucha entre los hombres toma de minuto en minuto caracteres de mayor encarnizamiento, la furia de lo elementos alcanza proporciones formidables. Los estampidos del cañón se confunden con los continuos tug dos de la convulsión que disloca las capas submi inn I 1 configuración de aquellos lugares aueda modificada i jr