Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C DOMINGO i 6 DE DICIEMBRE DE 1906. PAG 5- ED 1 C 1O K. 1. diz, 20 céntimos, un conejo, i5; un pichón, 1 10... ¿Crees tú que en cuanto cuesten 10 céntimos menos los peones de mano van á comer pichones? ¿Y crees tú que los que los venden ¿ran á rebajar esa bicoca? Por otro estilo: no hay manjares más al alcance de todas las fortunas que las judías y las patatas. Constituyen el alimento ordinario de quien no puede comprar otra cosa. Pues el quintal métrico de cada una de esas especies paga 3o céntimos. ¿Te has enterado bien, Juanito? ¡Treinta céntimos el quintal! Haz el favor de echar la cuenta para averiguar la rebaja que corresponde al medio kilo, que es todo lo más que compran de una vez las lavanderas. Y en cuanto lo sepas díselo. al vendedor para que la lleve á cabo. ¡Y luego dicen los ilusos Cañizares que en Cuanto se supriman los Consumos van á enterarse los proletarios de lo que son las delicias de Capua. Quisiera yo verlo. Lo ptobable es q ¿e el que vende patatas y judías, imposibilitado de dividir, los 3o céntimos entre los kilos de un quital, y obligado á pagar algo mas por la patente, y la casa, y la tienda, y los toros, y el café, y la ropa... suba un poquitín el importe de las judías y las patatas... Y aqtrf no van á poder vivir ni las moscas. En resumidas cuentas: que á todos nos va á costar un ojo de la cara la habitación, el vestido, el teatro, la respiración, el andar á pie, y cuanto se les antoje á los ediles puestos á inventar diabluras, y en cambio... es casi seguro que se subirán los comestibles. jPero habremos acabado con esa vergüenza nacional que se llama el odioso impuesto de Consumos Y que á mí también me parece odioso, pero... me repugna engañar á la gente. Quedas contestado según mi leal saber y enlender. Hasta otra, SINBSIO DELGADO Por la noche dos estrenos: La noche de Jueyes en la- Zarzuela y El maño en Eslava. Dos buenos éxito: para alivio de la cuesta de Enero. IMPRESIONES PARLAMENTAR! AS C O B R E M O R A L En el Congreso se ha iniciado una interesante discusión sobre moral. Ha nacido de la interpelación del Sr. Silió. Ayer tarde el Sr. Lerroux hizo un discurso p. ara contestar al diputado conservador. El Sr. Lerroux expuso ante la Cámara numerosos textos tomados de un libro de un cierto señor que á su vez expone las doctrinas de un determinado P Gury. Ya veis- -decía el Sr. Lerroux dirigiéndose á los, conservadores- -á qué resultados han llegado vuestros moralistas. El excelente diputado nos permitirá que le digamos cuatro palabras. La cuestión es muy compleja y al mismo tiempo muy sencilla; es la vitalísima cuestión que ha apasionado en todo momento á la humanidad. Y comenzaremos diciendo que las doctrinas expuestas ayer por el Sr. Lerroux, no son exclusivas del religioso citado por él; es una labor complicada, larga, paciente, profunda, realizada durante los siglos xvi y xvn por los tratadistas, místicos y preceptores españoles. Ante los hombres se ha presentadb siempre un problema capital: el del deber. ¿Qué es el deber? ¿Cuáles son sus límites? ¿Cómo acoplar nuestro imperativo, el de nuestra conciencia, á la realidad? Poco á poco desde muy antiguo, debido principalmente á la filosofía estoica y socrática, se ha ido formando este axioma: et hombre debe cumplir su deber en todo momento; el deber es igual para todos, en todos los tiempos y en todos los lugares. Nada pareció más hermoso, más digno que esto. Lo malo es que la humanidad fue avanzando; el primer y rudo impulso dé la Reforma protestante (que renovó y afirmó esta moral) fue desvaneciéndose, y entonces lentamente (y uño de ¡os espíritus que más reaccionaron contra ello fue Miguel de Montaigne) y entonces, repito, fue viéndose que el precepto moral no podía ser igual, inflexible, en todas las circunstancias; que la vida es ondulante y contradictoria; que- lo que puede ser justo en este momento y en tales circunstancias, puede ser inhumano, arbitrario, en tal otro instante y con diversas particularidades; que pueden existir infracciones del precepto que, realizadas en momentos especialísimos, críticos, deben ser disculpadas, toleradas... Esta obra era altamente humana; contribuyeron á realizarla muchos espíritus españoles: Sánchez, Diana, Del Río, Palao, etcétera. ¿Qué había que oponer á ella? Colocar frente á la abstracción, frente á la rigidez, frente ai imperativo avasallador y brutal, una ética de paz, amable, que considera la realidad, que quiere ser tan varia como la vida misma, ¿no era una obra de civilización? Esto se hizo en España. Y llegamos al si- glo xvm; en esta centuria nuestra creación ética pierde terreno; recordad que este es el tiempo en que los utopistas franceses, queriendo ser sentimentales, conocedores del corazón humano y sobre todo, amigos de la humanidad, de toda la humanidad, lo que hacen es crear un álgebra seca, repulsiva, en que la realidad no entra por nada, ni entra la verdadera cordialidad, y en que el hombre es sencillamente una abstracción, un número. Manuel Kant consagra definitivamente y sistematiza esta moral, y ia democracia universalista de nuestros días hace de ella una de sus divisas, de sus timbres de gloria, de sus enseñas. Y así nos hallamos frente á frente unos y otros. ¿En qué parte está la verdadera libertad, la verdadera tolerancia, la verdadera comprensión de las cosas y el verdadero amor? Hace poco una de las primeras inteligencias de Francia, Remy de Gourmont, ha dedicado un libro de elogios, Le chemin de vehurs á la concepción española de la moral; no hace mucho que otra soberana inteligencia de Inglaterra, H G. Wells, hablaba también con elogio de la ética condenada por el Sr. Lerroux en su folleto The discovery o the future. Y es claro que el diputado republicano podrá decir: Los hechos citados por mí son censurables; no pueden defenderse. Es cierto- -se le podrá contestar- -ha habido excesos por parte de los casuistas; pero la Igles a ha cumplido con su deber condenándolos; los condenó rotunda y minuciosamente Inocencio XI en su decreto de 2 de Mayo de 1679. Y lo que queda y debe quedar de esta moral, es su espíritu de tolerancia, de amor y de comprensión. AZOR 1 N DE PALACIO En el sudexpreso llegaron ayer tarde á esta corte los príncipes de Baviera y su hija la princesa Pilar, En la estación esperaban á los augustos via jeros los Reyes, la Reina madre, los infantes doña Isabel, D Carlos, D. Fernando y el príncipe Reniero de Borbón. Todos se dirigieron desde la estación al re gio alcázar, en cuyas habitaciones de la planta baja se alojaron los príncipes de Baviera. A los Príncipes les acompañan raiss Emma, dama de la princesa Pilar, y el capellán de la casa. El próximo martes, á las dos de la tarde, se verificará, en la sala llamada de Gasparini, de Palacio, el bautizo del primogénito de los infantes don María Teresa y D Fernando. El acto se ajustará al ceremonial de costum bre en ocasiones análogas, y, como ya hemo: dicho repetidas veces, serán padrinos la Reina madre y el príncipe de Baviera. Oficiará en la ceremonia el obispo de Sión, que empleará agua del Jordán, y se usará 1 pila bautismal de Santo Domingo de Guzraán, según es tradición en los bautizos de las personas Reales. Después del bautizo se impondrán al infan te Luis Alfonso las grandes cruces de Carlos 111 é Isabel la Católica. Asistirán á esta ceremonia el cardenal San cha y el S r Heredia Livermoore, como canci 11 er y secretario, respectivamente, de las Ordenes citadas. Por orden del infante D. Fernando, y par solemnizar el bautizó de su primer hijo, se dará el próximo martes un rancho extraordinario y tabaco á los soldados del regimiento de Húsares de Pavía, y una cantidad en metalice á los sargentos. La Reina Victoria y su hermano el príncipe Alejandro, pasearon ayer por la mañana en carruaje por la Casa de Campo. Por esta regia posesión pasearon los Reye; por la tarde y también el infante D. Carlos su hermano el príncipe Reniero. A las órdenes del príncipe D Luis Fernán do de Baviera ha sido puesto el ayudante de S. M Sr. Gómez Jordana, y á las del príncipe de Battenberg el teniente de Infantería don Tomás Owens y Pérez del Pulgar. Los Reyes asistieron anoche á la represen tación del teatro Real. Hoy se celebrará en el Real sitio de Aran juez una cacería de faisanes, organizada poi S. M en obsequio al príncipe Alejandro de Battenberg. Los cazadores, que serán ocho ó diez, harát el viaje en automóviles, almorzarán en Aran juez y regresarán á la corte al anochecer. MADRID AL DÍA viento que en día la noche Calmo eiviernes amenazó elllevar yáenMadrid á del otro sitio, con lo cual, por cierto, no hubiéramos perdido nada. El temporal reinante en el Cantábrico ha recalado en nuestra villa y especialmente en la Diputación, que ayer siguió discutiendo Sos presupuestos, y en el Ayunta miento, donde ayer se reunieron los asociados y acordaron ampliar los enterramientos en la Almudena, xon lo que se demostró el cariño que al vecindario profesan sus administradores proporcionándoles vida holgada en el cementerio, ya que tan estrecha la tienen dentro del radio. La Diputación se incautó, al fin, de la Plaza de Toros. Veremos lo que sale ganando ó perdiendo la Beneficencia provincial. Centenares de trigueros castellanos desfilaron ayer por las calles de la villa, especialmente por la de Alcalá, visitando al presidente del Consejo y al ministro- de Hacienda para pedirles protección. Prometiéronsela los aludidos consejeros, y los buenos castellanos se quedaron tan contentos esperando que el Gobierno les cumpla su promesa, lo que prueba que hays quienes creen en la vida del Gabinete, que ya es creer. Llegaron de Munich los príncipes de Baviera para asistir al bautizo de su nieto. De política nada estupendo. Ni crisis. El Congreso aprobó el acta de Algeciras, lo cual era de esperar, no por nada, sino porque aunque están de moda los colmos, habría sido el ¡olmo del parlamentarismo declarar grave el seta... de Algeciras. De sucesos callejeros el más notable fue una reyerta registrada en la calle del Carnero, en la cual se hizo un disparo al aire, resultando herido uno de los contendientes que salió huyendo aá oír el tiro, se cayó y se lastimó un jo. Pero o fue nada lo del ojo.