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A B C DOMINGO 9 DE DICIEMBRE DE 1906. PAG. 6 EDICIÓN tórica y étnicamente, es pertenece con más derecho que á los norteamericanos. Evidenciadas estas desfavorables circunstancias, el orgullo yanqui ha tenido que ceder, pal Sj ay mayoría liberal en el Congreso? En- sando por alto las amenazas de! Japón, sus pre tendámonos: votos sí! os hay. Ciento se- parativos belicosos, el lenguaje provocador de senta y uno obtuvo el Gabinete López Domín- sus periódicos y el anuncio del envío de xnn guez la antevíspera de su caída y víspera de la escuadra á aguas americanas, aparición del famoso papeíito. Y el mensaje de Roosevelt se ha traducido Paro, aun habiendo votos para expresar inmediatamente en órdenes terminantes, trans: onfianza en aquel Gobierno, ¿hay mayoría? mitidas desde Washington á San Francisco, Lo decimos porque, hafaia Moret y le aplau- prescribiendo al representante federa! que inden sus amigos; habla Canalejas y le aplauden tente una acción ante los Tribunales de justicia, los suyos; habla el Gobierno y no le aplaude á fin de obtener una decisión que determine si nadie; habia Moret y desaprueba el proyecte las leyes del Estado de California, referentes á de ley de Asociaciones; habla Cobián y se ma- la igualdad de enseñanza para americanos y nifiesta enemigo también de la reforma y hasta amarillos, están de acuerdo con la Constitución del principio que la inspira. federal de los Estados Unidos. Es verdad que los aplausos no significan muE! aitorney general ha invitado, en consechas veces adhesión incondicional, sino impre- cuencia, al presidente de la Comisión de ensesionabilidad de momento, tensión de nervios, y ñanza á conferenciar con él. que no porque le falten al Gobierno, á Moret, Y al mismo tiempo se ha hecho saber á los á Canalejas, puede afirmarse que están solos. representantes de California que en el párrafo Cierto también que, como dice un dicho caste- del Mensaje presidencial relativo al japón, Rollano muy vulgar, por un garbanzo ni dos no osevelt ha querido significar que si fuese necese descompone un puchero Mas la frialdad, sario el envío de tropas, éstas tendrían 1 mila indiferencia es también signo de desfalleci- sión dé proteger á los japoneses contra las viomiento en UP. organismo. lencias de las masas. Por eso la opinión llega á estas alturas de El conflicto, pues, pueae darse por solucioios debates parlamentarios en un estado de in- nado pacíficamente, aunque 3 a decisión del Goceríidumbre que en bien de todos conviene bierno federal ocasione en California algunos despejar. desórdenes, pero aunque el mensaje de RoosePor eso también verá con buenos ojos la velt haya obligado á que las Cancillerías respecactitud que ha adoptado el Sr. Canalejas y que tivas se obsequien mutuamente con un expreen otro lugar de esís número consignamos. sivo ñoriiegio pro formula, no por eso el jaEs preferible despejar de una vez la incógni pón abandona sus preparativos, ni desmaya en ta; saber si hay mayoría, no para apoyar al los rápidos trabajos de organización militar Gobierno, sino para aprobar ó rechazar la ley emprendidos hace tiempo. de Asociaciones. Desde Tokio telegrafían al úítimo numero Si no la hay, ¿para qué perder el tiempo en del Times, que las guarniciones de Corea y de un debate estéril? ¿Para qué mantener una Manchuria enviarán á la metrópoli la mitad de ficción gastando á los Gobiernos y desacredi- sus efectivos, con objeto de crear seis divisiotando el sistema parlamentario? nes nuevas. De este modo, el Ejército quedará Al vado ó á la puente. Al país se le debe ¡a compuesto de ¡9 divisiones ó sea con un auverdad. En esta ocasión más que nunca, por- mento de un 5o por 100. Organizan. se asimisque los momentos, por todos conceptos, son mo tres nuevos Cuerpos de Artillería de tiro críticos rápido y de Caballería, de suerte que cuando el nuevo plan esté realizado, el Japón tendrá un Ejército permanente de 750.000 hombres. VADO O A- LA PUENTE gala de su hermosa voz y de sa msístr s su prema; Sanmarco, ¡a canción napolitana María mari, con la que el insigne cantante enloqueció al público, que le aplaudió con frenesí y! s llamó tres ó cuatro veces á escena; cantó ¡a Bru el tango de los lunares; bailó la Torres y cantaron el pai- pai la Pino, la Bru y ¡a Soler, alcanzando ruidosas ovacior. es. A la perfección de! conjunto contríbuysrofu Carreras, Ruiz de Arana, Mcsejo, Onti veros, Mihura, García Valero y Cardón. La sinfonía de Guillermo Tell valió un triunfo á la orquesta y círa tempestad de ap ausos merecidísimos en el famoso terceto de ¡T ópera rossiniana, á los Sres. Gillion, cuya poderosa voz arrancó bravos y palmas, á Ssr. marce y Sabellico. La Srta. Angeles García Blanco, honra da nuestro Conservatorio, canló maravillosamente el vals de Dinoíah, cuyas dificultades de ejecución venció de modo admirable. Correspondiendo ai entusiasmo dei público que la ovacionaba, cantó después e! vals Muelle, át Gcunod, alcanzando nuevos y unánimes splausos. Fue obsequiada con palomas y sie. s monumentales canastillos de flores. Cerró el programa el cuarto acto de l.o hengtin, en el que Viñas cantó el pape! de! hijo di P- arsifa! como z cantan pocos temores. Interrumpido frecuentemente con bravo? y aplausos, tuvo que repetir, corao siempre, el raconlo, cantándole en castellano la seguuda vez. 3 n ¿recitativo final también fue aclamado par si arte soberano de cantor. En suma, una tarde memorable. Las Reyes fueron despedidos por z púb ícc con ¡vivas! mientras S orquesta tocsb: Alara cha Rea! INFORMES TAURINO E! distinguido añcio: ¡sdo? níurc Faycs ha adquirido la PÍSZÍ ¿S T e r e ¿e h rué Benatto, de Burdeos, en una crecidísima suma. M r Fayos te prcpo. 12 celebrar b cprs corridas de toros en los meses dz víf- yo, jc- i. o y Septiembre, lidiando en ellas cernúpetcs ¿z! rs ganaderías más acreditadas y contfaía. ic o ios matadores que más simpatías cuentan entre los públicos españoles. IQSajss é ingreso Han dejado de pertenecer á ía C J Ú Ü Í! de! diestro Bienvenida los brndcr: i! ¿r Manuel Sevillano y Erai io Mellado, Ti; c. ezn. E! buen peón de brega Eduardo Albará i Bonifa, toreará ía próxima íem c: TÍJ Ú les órdenes del espada Cccheriio de íilbci. D O N s: Lv r i; o ¡1 snensaja del presidente Roosevelt na puesto término oficial á las diferencias entre japoneses, y americanos, provocadas por el incidente de ¡as escuelas de San Francisco. Claro es, y desde el primer día en que dimos noticia de! conflicto, lo venimos diciendo, que lo ocurrido en California sólo tiene un valor sintomático, y que hubiera sido preciso que los acontecimientos se hubiesen precipitado fatalmente para que 3 a tan anunciada y tan temida guerra estallase con la rapidez que denunciaban los pesimismos de estos últimos días. Los diplomáticos norteamericanos resueltamente partidarios de la paz y el claro juicio de M r Roosevelt, que precisamente gkaba hace poco una visita de inspección al trazado del futuro canal de Panamá, han comprendido que la declaración del casus belH inmediato colocaba á la República yanqui en trance de inferioridad manifiesta con respecto al Japón. Mientras los Estados Unidos no puedan arSillar y defender convenientemente los puntos estratégicos de la extensa costa californiana; mientras sus depósitos de carbón, en el Pacífico, no estén amparados con una escuadra fuerte y veloz, que pueda permanecer en sus aguas sin necesidad de esperar los refuerzos y los socorros- -que siempre llegarían tarde de la escuadra ó escuadras dei Atlántico, forzadas á dar ¡a vuelta a! Cabo de Hornos, ínterin no sea navegable e! proyectado canal, ¡os japoneses serán los arbitros á toda hora y en todo momento del mar Pacífico y de sus territorios, ansiados por ellos para na expansión que, his LA FUNCIÓN DE LA PRENSA t r o éxito para la Asociación de la Prensa. El teatro estuvo lleno, verdaderamente brillante. Los Reyes anunciaron en las primeras horas de la tarde que asistirían al espectáculo, y así lo hicieron. La Reina fuá obsequiada con un. ramo de ñores en nombre de la Asociación. En el palco de los ministros estuvieron los de Gobernación, Gracia y Justicia é Instrucción pública. La marquesa de Squilache no faltó en su platea proscenio. Con ella vimos á la señora de García Prieto. El presidente del Congreso ocupó con su legión de sobrinillos un palco principal. Ex ministros, senadores y diputados había muchos, y como nota interesante y reveladora de la simpatía que despierta la Asociación beneficiada, diremos que á esta función casi regia asistieron republicanos como el ex ministro Muro y como el revolucionario Soriano. Los Reyes ocuparon e! palco de diario. En el de gala estaban la duquesa de San Carlos y los ayudantes de S. M El programa fue oro molido. El cuarto acto de! Profeta, admirablemente dirigido por el maestro Mas heroni y cantado por la Parsi, la García Rubio, Viñas, Rossato, Verdaguer y Tanci. Siguió El género ínfimo, dirigido por el maestro Villa. A cualquier cosa se llama género ínfimo, y cantó la Dahiander con gracia infinita ¡a canción sevillana de El dúo de la Africana; la Parsi, la serenata de Gounod, haciendo j LOS COMISIONADOS VASCOS I I na nutrida representación de ías DiptiLa cienes vascongadas, junto con ios senadores y diputados de aquellas provincias, pulieron ayer audiencia aS presidente ázl Concejo de ministros, con el objeto de informaré de las negociaciones que vienen realizando on el ministro de Hacienda en el asunto de! cc. cisíto económico. Su objeto, ademas, era el de hacir cor. síat la legitimidad de! as razones que ellos aportan en favor de lo que consideren un derecho, j significarle el punto principal d; l escollo, que es! a divergencia de las cifra; que poi- ambas partes ss han expuesto. El Sr. Urquijo, presidente de! a D Pu. sc ó. i de Vizcaya, fue quien habló en representación de sus compañeros, yendo encaminado especialmente su discurso á resaltar 2! estado de honradez y sinceridad del sistema administrativo del país vasco, y exponer al mismo íienspe el escaso progreso que ha tenido el país últñ