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S? AÑO CUATRO. 694. CRÓNICA UN I V E R ne- Wt MADRID, 7 DE D 1 CBRE. DE 1906 NÚMERO EXTRA. 10 C É N T I M O S 55 SAL ILUSTRADA. vara la anarquía y de ella serán nuestros nacionales las víctimas. De mantenerla allí, el Gobierno hará un papel ambiguo ante Europa, ampoco ayer hubo crisis, pero hubo frío. El Sultán podrá llamar á otra Potencia- -si Frío en la calle, donde soplaba- un gris traspasara Francia los límites de su mandato y de los qne se las traen, y frío en el Congreso, donde se esperaba más entusiasmo y más lo está traspasando ya. (Protestas) El ministro de Negocios Extranjeros inteaplausos para el jefe del Gobierno que, al fin rrumpe al orador diciendo que todo esto nada y a! cabo, con sus ochenta y dos años se echa tiene que ver con la cuestión. enc ma una carga poco apetitosa. Entonces le pregunta Jaurés: ¿Se atendrá De todos modos, una impresión sacó la gente aficionada á la política; impresión que con- el ministro á los límites fijados por el acta de Algeciras? firma otra recogida la semana anterior en otro M r Pichón: Sí. debate parlamentario. Jaurés sigue hablando recordando que la Ayer, un anciano como Vega de Armijo, y guerra de Méjico se entabló en la misma forla semana pasada otro anciano como López ma y condiciones, es decir, para proteger á Domínguez, han demostrado ardores radicales de ios que no dan señales los elementos más nuestros nacionales. Añade que la vigilancia de! a policía pertenece á un inspector suizo. mozos. Afirma que para proteger á los subditos De modo que si días pasados decían las sefranceses sería más eficaz una acción internaño as, reunidas para protestar contra las reformas liberales, aquello de si las mujeres man- cional y así ss debía proceder aunque fuera á dasen hoy los partidarios de esas innovacio- costa de las buenas relaciones con España. Dice que la amistad franco- inglesa exige nes pueden decir, plagiando la copla popular, también mucha prudencia. que asi los ancianos mandasen Aquí hace el orador el elogio del Gobierno Porque la juventud, no sólo en política, liberal de Inglaterra. Dice que el Gobierno sino en otras manifestaciones, ofrece síntomas británico debería apoyarse sobre la conciencia dignos de tenerse en cuenta. Ahí tienen ustefrancesa para resistir á los imperialistas ingledes á los estudiantes, á algunos, los malos por ses. Para ello es menester que no caigamos supuesto, pidiendo ya las vacaciones de Navien el lazo marroquí. dad. Ayer las hubo también en los Institutos. Jaurés reconoce, por otra parte, que el GoLo que no hay es profesores y ministros con arrestos suficientes para dar vacación indefi- bierno quiere la paz, leyendo en prueba de ello varios artículos redactados en tono pacífico nida á quien no quiera estudiar. por M r Clemenceau. Y queda consignado todo lo que pasó ayer. Insiste en que no se debe ir arrastrados por Pdr k noche purificador Ltáengrin en el elementos ajenos á la intervención en MarrueReal y por primera vez en la temporada asiscos y termina diciendo que Francia no debe tieron los Reyes, con gran satisfacción del pú- comprometer en una aventura la paz del munblico en general y de los fieles devotos del dido y los destinos de la Patria. vino Wagner. En una intervención efectuada por dos partes, siempre se establece un reglamento que provoca dificultades, y hiere susceptibilidades. Cuidad por que en la situación interior de España no llegue á ser la cuestión marroquí una cuestión de subasta y de mejor postor. Lo que POR TELÉGRAFO debía hacer el Gobierno por el acta de Algecia cuestión marroquí. París, 6, 9 En la sesión de esta tar- ras era limitar las esperanzas de España en lugar de despertar sus antiguas ambiciones. de en la Cámara, se pusoá discusión la inter En estas cuestiones, sigue diciendo Jaurés, pelación de Jaurés sobre la política marroquí. solo ofrecen peligros las ambigüedades. La Las tribunas, especialmente la de diplomáticos, están rebosando de curiosos. Los diputa- peor de las políticas sería no dejar á Alemania su parte de acción y responsabilidades en el dos han acudido en gran número. asunto marroquí. Alemania, temiendo ser aisJaurés declara que el Gobierno ha tomado na peligrosa iniciativa al enviar con gran apa- lada por la diplomacia europea, se ha empeñaíato una escuadra á Tánger y al dar al almi- do en asegurarse 1 as fuerzas musulmanas. Para evitar que se inhiba y conserve el pajrante francés orden de celebrar una entrevista con el Rey de España, sin que para ello hu- pel de juez, de arbitro, y pueda aparecer como biera intervenido acuerdo firme con las demás la única nación protectora de Marruecos, no hay más solución que acudir á la acción de toPotencias. Pregunta el orador cuál hubiera sido la acti- das las Potencias. (Aplausos en la izquierda. Hay que evitar el dar pretextos que comtud del Gobierno si no hubiera sido bien acogida la nota franco- española por las Potencias prometan la paz. Habla después el conde Boni de Castellane, interesadas. Añade: Esta política va á desarro diputado de la derecha y hace constar el fracaso Harse; se pedirán seguridades para la vida y de la política de penetración. Ataca duramente bienes de nuestros nacionales en los demás la política de Dzlcassé. puertos, como en el de Tánger, y el Gobierno será üevado á penetrar en el interior para aseDice que la alianza con Rusia y la cordialigurar el orden y poner coto á la anarquía de dad de relaciones con Inglaterra permiten á Mairueeos. Francia no temer nada ni á nadie. M r Hubert, ponente de la Comisión que Prosiguiendo su discurs? Jauvés dice que Opina que e cbierno ha ensanchado arbitra- ha dictaminado sobre eJ acta de Algeciras, y riamente ei mandato limitado que ie había con- M r Deschanel, en nombre de la Comisión de Negocios Extranjeros, afirman que Francia fiado el acta de Aigecirss. Añade: ¿Qué haría no quiere conquistas, sino cumplir con lealtad el Gobierno si el Sultán enviara á Tánger á su el mando que le ha confiado Europa entera. mimbro de ¡a Guerra cen algunos millares de Geraud Richard dice que nada ve en el en! ionij es? De retiiar ei Gobierno ¡a escuadra vio de barcos á Tánger que demuestre ó qt. u en agu- s ác Tánger, entonces impe- AL DÍA T LA CÁMARA FRANCESA L sitos belicosos, y pide se sancione sin temor acta de Algeciras. A continuación se levanta á hablar el mínis tro de Negocios Extranjeros. M r Pichón di: e que el Gobierno está decidido á respetar escrupulosamente el acta de Algeciras. Nuestra política en Marruecos, dice, fu? expuesta ante la Cámara por M r Rouvier an tes de la Conferencia; algunos meses después, Mr. Bourgeois se expresó en sentido análogo al acia que la Cámara debe ratificar hoy. Relata los últimos acontecimientos ocurrí dos en Tánger, en donde la colonia europea, unánimemente pide la protección de los repr sentantes de las Potencias para que ss reclame enérgicamente ai Sultán, y dice que esta situación no podían verla con indiferencia las dos Potencias encargadas de organizar la policía justifica con estos motivos las negociaciones entabladas y el envío de los buques de guerra. Hace constar que la nota franco española no ha sido objeto de la menor advertencia por ninguna Potencia y asegura que los dos Ge biernos unidos se limitarán á tomar las precauciones necesarias, pero respetando la autorú dad del Sultán. Afirma que el Gobierno francés ha enviade instrucciones terminantes á su representante en Tánger para que sólo en caso extremo y urgente se empleen las fuerzas terrestres, y siem pre de acuerdo. Dice que en igual sentido se han remitido órdenes al gobernador general de Argelia, e) cual se limitará á asegurar la defensa de la frontera. Añade que hay que perseverar en la política de penetración pacifica aplicando el programa de colaboración amistosa y en esta forma las cosas se resolverán fácilmente si el Suitát. quiere. Se felicita de haber tenido el honor ae es trechar los lazos que uní n á Francia con 1 noble nación española. (Grandes, aplausos. Declara que nadie tiene derecho á dudar de, las intenciones pacíficas de la democracia francesa, é insiste en que las medidas adoptadas, que están dentro de los límites precisados, no serán desnaturalizadas ni aumentadas. (Aplausos. M r Pichón termina diciendo: Nosotros queremos la paz, una paz digna, independiente, y la tenemos. Nuestros intereses están apoyados en amistades fieles, que no nos faltarán para defender, si es preciso, el honor y la feli- cidad de nuestra patria. Doble salva de aplausos acoge ei discurso del ministro. Después de una breve rectificación de monsieur Jaurés, en la que éste levantó acta de las declaraciones del ministro, la Cámara rechazó por 456 votos contra 87 la orden del día de! leader socialista, y aprobó por 457 contra 56 una orden del día presentada por M r Grosdi dier Meguillet concediendo un voto de confianza al Gobierno. Finalmente, por unanimidad de 53 y votan te, la Cámara aprobó el proyecto de ley ratifieando el acta de Algeciras. LAS NOCH ES DEL RE A L Lohengrin para debut de la bellísima P ¿s ni, En el palco regio, desda el pr c piT i z 1- ra. SS. M M el Rey y ¡as Reinas V. ctona y