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A B C LUNES 3 DE DICIEMBRE DE roo 6. PAG. 6. EDICIÓN i. padrine. Bien que el mismo Gil Pairado está ya á punto ds cansarse de su constante y antigua labor, que acaso ha debido terminar hace algún tiempo. Porque a: u: l espíritu risueño que solía percibir las notas cómicas de la v cía y que, á veces, pretendió ser satírico pensando en la humana perfectibilidad, ha sufrido una v e r d a d e r a transformación. Ya hasta en lo cómico encuentra algo di n de tomarse en serio, y contempla resignado el triunfo de lo malo, de lo ridículo y de lo feo, sonriendo irónicamente ante la gloria de los triunfadores. Tengo motivos para sospechar que vt para humorista, y su nueva desgracia me desconsuela. Y en verdad que él no me pagi estos cuidados y que jamás escuvo á la recíproca en nuestras relaciones fraternales. Gil Parrado, por e! contrario, se burló siempre de mis sueños, censuró mí exceso de sentimentalismo y apagó mis ansias de ideal en nombre de la prosa y de la vida corrientes á que éi se entregara demasiado. Tal vez por haberse infeccionado un poco, y bien á su pesar, por nuestra irre ¡QUE USTED DESCANSE! mediable comunidad de vida, traD. SEGIS. -ME VOY A LA OTRA CAMA, PORQUE ESTE COL tó constantemente de amargarme CHON NO ES TAN BLANDO COMO DECÍA RODRIGO SORIANO la mía sin comprender que, á la postre, la suya iba á resultar amarAUTORES gada. Sufre ahora el castigo natural de todas las gos que nos insten a desenterrar esos trabaY LIBROS injusticias. Y yo pensaría que lo merece, ya jos que duermen en los periódicos, después de haber hecho dormir á sus lectores; ellos y yo que quiso imitar al pobre hermano matador de NOTICIAS LITERARIAS Ab envidioso de la pureza de sus ofrendas, sabemos que la publicación de un libro de esta f OPLAS D E GIL Hoy se pone á la si no creyera sinceramente que, desde, el punto clase, aunque sea muy espléndido el editor que r %7 ÍOT Ann venta este libro que PARRADO c de vista literario, Gil Parrado y yo somos dos se atreva á presentarlo en las librerías, sólo lleva mi nrma, lindahermanos distintos y un solo Caín verdadero. produce á su autor unas míseras pesetas, apemente editado por uno de los editores más Y nada más como justificación de este libro. nas suficientes para echar un remiendo á la vida. animosos de España: Francisco Beltrán. Réstame añadir que he agregado alfinalLot Y ellos y yo publicamos estas colecciones con Mientras no se reformen las costumbres lila vista fija en el porvenir, cediendo á los te- noveleros, traducción castellana de Lesromanesterarias, no podrá el escritor anunciar sus ques, no sé si mía ó de Gil Parrado. Aunque rribles impulsos de nuestra vanidad ó á la trisobras con elogio como hace un comerciante ninguno de los dos puede envanecerse con esa teza que nos produce la inutilidad de nuestro con sus géneros. Puede un farmacéutico cualcomedia, pues fue el espíritu de Edmundo esfuerzo cotidiano... Porque aquí dejamos una quiera decir que el específico de su invención Rostand el conquistador de los aplausos. idea que nos parece original; allá una obseres el más maravilloso que vieron las edades; y ANTONIO PALOMERO vación, que por su agudeza á nosotros mismos en cambio, un poeta no puede lanzar un prosnos sorprende; en otra parte cualquier frase pecto asegurando que sus verso; son los me- ingeniosa y oportuna... ¡Y sentimos verdadejores del mundo, aunque lo crea con más con- ra angustia al pensar que las frases, las obserEN EL CIRCULO vicción que el boticario vaciones y las ideas puedan desaparecer para CATÓLICO Por eso yo no puedo bombear aquí mis Co- siempre en las aguas dei Leteo... Por eso nos ontra la ley de Asociaciones; plas de Gil Parrado. M e limito á copiar las arrojamos á salvarlas, presentándolas de nuevo Ayer, á las once de la mañana, se verificuatro palabras que aparecen al frente del liá la pública admiración. có en el Círculo católico de la calle del Duque bro. Helas aquí: He aquí el secreto de estos libros fiambres, de Osuna una reunión de obreros católicos, Reúno aquí varias de las muchas coplas espara protestar contra el provecto de la ley de critas por Gil Parrado, en cumplimiento de su que calentamos reciprocamente ¡os compañeros de profesión con elogios amistosos. Y este es Asociaciones misión forzada de comentarista ó registrador el porqué, naturalmente, de que yo coleccione A la indicada hora ocupó la presidencia el de los sucesos diarios... ¡Tarea más ingrata y marqués de Santillana, sentándose á su deremenos productiva que la de registrador de la ahora estas coplas de Gil Parrado, escritas en diferentes épocas y esparcidas por diversos sicha el ex presidente del Consejo de ministros, propiedad... De su labor total, condenada fatios. general Azcárraga, y á su izquierda el ex pretalmente á vivir un día, escojo estas crónicas Ya el discreto lector verá en estas palabras sidente del Senado, señor marqués de Pidal. rimadas que, por no ser de actualidad riguroEn el estrado se hallaban los marqueses de sa, acaso puedan vivir día y medio. Se las con- liminares cierta modestia completamente fingida. En efecto; yo, como todos, parece que Comillas, de Zahara, Gil Becerril, ligarte, Rucede, pues, la gracia de indulto, que es siemtrato de quitar importancia á mi labor, juzgánbio (D. Rafael) marqués de Vadillo, Travesepre una conmutación de pena. Librándolas de dola de un modo despectivo; pero si honradado, marqués de Casa- Torres, conde de Bería muerte, quedan en reclusión perpetua. mente la creyera despreciable ¿no la tiraría, nar, Martín Alvarez, barón de Satrústegui y Sigo, al hacerlo, una costumbre ya tradicior marqués del Socorro nal en cuantos escriben al día para vivir de la sin volve á acordarme de que existe, como se hace con la ropa vieja que nos prestó en su Entre la numerosa concurrencia que llenaba misma manera. Los asiduos cronistas de la tiempo sus servicios... A ninguno de nosotros el amplio salón de actos de! Círculo, se hallaPrensa contemporánea, suelen, en efecto, cose nos ocurriría exhibir en público un gabán ban los Sres. Olivares (D- Vicente) Moret leccionar sus crónicas, ofreciendo al público, deteriorado ó fuera de moda; pero todo? nos (D. Lorenzo) Astudillo (D. Juan y D Mafiambres, los trabajos que salieron antaño canuel) González Rojas (D. Francisco) conde lentitos de su pluma. Dicen unos- -en las cua- atrevemos á sacar otra vez los trabajos que de Pie de Concha, Sacristán (D Fermín) tro palabras preliminares de sus libros así con- perdieron ¡ay! su perfume de actualidad, único marqués de Santa Cristina, Torrojo (don feccionados- -que obran así cediendo á las ca- mérito de la obra del cronista contemporáneo... Y es que nosotros tenemos tergiversada Eduardo) Senyé (D. Francisco) Blanco (don riñosas exigencias de los amigos, y otros asela idea del ridículo, y pensamos candidamente Rufino) Alarcón (D Pedro Pablo) Gómez guran que sólo les guía en su faena exhumatoria que los gabanes pasan y que nuestras crónicas Serrano (D Victoriano) marqués de Monel noble deseo de ganarse algunos cuartos... talvo, Vázquez (D Adolfo) y otros muchos Pues bien; yo no quiero olvidarme de la im- permanecen... No siendo la primera, acaso sea estala últiseñores muy conocidos en los Círculos catópura resudad de igual modo que mis querima colección de Gil Parrado que yo publique licos do compañeros... Ni ellos ni yo tenemos ami: os, as como el conflicto yanqulaponés. Además, también se haj la de la posibilidad de una nueva guerra entre el Japón y Rusia. Todas estas impresiones pesimistas han influido en la sesión celebrada el sábado en París; el Exterior, que había s u b i d o á 95,60, queda á 95,25; la Renta francesa vale 95,85 y pierie i 5 céntimos; el Ríotinto cotiza á 1.965 y á 88 las Goldfields. Todas las minas de ore están en baja. Coincide esto con una mejora de la situación monetaria. Aunque no está del todo despejado el horizonte, la tendencia de l o s mercados monetarios ha mejorado bastante. A Londres siguen llegando remesas de oro, de París y del África del Sur; pero en cambio no ha cesado la demanda del Sur de América, principalmente del Brasil, que ha pedido hasta 700.000 libras. El descuento en Londres, después de valer 6 por loo, ha retrocedido á 5 y 3 4; el dinero á la vista cuesta del 4 al 5 por 100. En París el dinero, á pesar de las necesidades de la liquidación, ha valido del 2 v 3 r 4 al 3 por 100.