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CUATRO jNUM. 690. CRÓMICA U N I V E R jSAL i LUSTRAD A SE MADRID, 3 DE D 1 CBRE. DE 1906 NUMERO SUELTO, 5 CÉNTIMOS trata prejuzga el éxito de una ley, en la cual caben tantas reformas, que el Gobierno que la presentó y el que le ha sucedido han proclamado la amplitud de su discusión. Ni contra ía esencia monárquica ni contra la religión va la proposición. Sólo en las ansias de la agonía cabe semejan te aberración mental M AL DÍA ¡W iciembre e ha presentado con todas las de la tey. E! invierno es entre nosotros. El Viento duro y frío que sopló sobre Madrid el sábado, continuó ayer, con gran satisfacción de las empeesas de espectáculos á cielo cubierto. La gente que se prestó á dejarse engañar por el o! presenció el desfile de carruajes que hubo por Ja tarde en la calle de Alcalá. Verificábase en el palacio de Portugalete, de la du. quesa víwda de Bailen, la reunión femenina para protestar contra la ley de Asociaciones. La inmensa mayoría de las manifestantes tienen coche, y esta circunstancia dio ocasión á que en ta citada calle y en sus inmediatas se reunieran tinos cuantos centenares de coches y que en los alrededores de la Puerta de Alcalá hicieran alto muchos paseantes atraídos por la curiosidad. Manifestación no hubo, como creían muchos, esperando emociones y espectáculo caMejero. La política, descansó. También hubo desfile Je coches por la calle de Serrano. Muchos personajes liberales fueron á manifestar su simpatía al general López Domínguez por su discurso de anteayer. En los Círculos políticos cundió ¡a animación, menudearon los respoasos por el Gobierno y se vaticinaron nuevos espectáculos para hoy. Que la eosa está que arde para el Gobierno lo prueba el hecho de haberse incendiado ayer ifarde el ministerio de Gracia y usticia. El siniestro amenazó ser formidable, pero pudo ex. tinguirse y quedaron á salvo el tesoro del ministerio y el collar de la Justicia. Mttbo novillada, en la cual se helaron y se aburrieroH los revisteros, los acomodadores, (los toreros y hasta los toros, únicos espectadores de la fiesta. Sucesos para la gacetilla policíaca, los acostumbrados, entre ellos un robo de alhajas y dinero á fia bella Chelito Y nada más. MANIFESTACIÓN CATÓLICA EN EL PALACIO DE PORTUGALETE C n el palacio de fa duquesa viuda de Bailen, situado en el núm. 78 de la calle de Alcalá y conocido más comúnmente por el nombre de Palacio de Portugalete, se celebró ayer tarde, á las cuatro, la anunciada reunión de señoras, á la que asistieron numerosa representación de todas las clases sociales, con objeto de protestar contra el proyecto de ley de Asociaciones. En el acto, que fue presidido por (a dueña de la casa, á quien acompañaba la marquesa de Águila Real y la Srta. María Echarri, reinó el mayor entusiasmo, y en él, después de pronunciar un sentido discurso la duquesa viuda de Bailen, la Srta. Echatri dio lectura del Mensaje que en esta sección publicamos, acordándose asimismo enviar á Su Santidad el telegrama de que también damos cuenta. La reunión se celebró en el salón de baile, situado en el piso principal, y durante el tiempo que duró aquélla, fue considerable la afluencia de curiosos en los alrededores de la casa. La policía había adoptado algunas precauciones para asegurar el orden, pero afortunadamente éste no fue turbado en lo más mínimo. I f N MENSAJE H e aq í el texto del mensaje leído por la señorita María de Echare! t Señoras: Nos encontramos reunidas esta tarde en casa de la excelentísima señora duquesa viuda de Bailen con un fin hermoso y cuya grandeza, dentro de su aparente sencillez, se alcanza á todas y á todos; pues si bien habrá muchos que al enterarse de esta reunión se encojan de hombros y repitan la frase que ya ha circulado por Madrid y que salió de labios de un político: Es un movimiento sólo de mujeres; los hombres no toman parte en él los mismos que quieran persuadirse de ello no lo conseguirán, y la burla ó el desdén, apenas nacidos, han de morir, porque es éste un acto que tiene una importancia grandísima, tanto mayor cuanto que no es político, sino religioso, y, naturalmente, siendo lo segundo y no teniendo nada que ver con lo primero, ha de llevar en sí uaa fuerza, una verdad, una magnitud que no entraña ninguno de los que se relacionan con la política; en éstos son hombres inspirados por hombres y por pensamientos humanos los que hablan, los que traducen en palabras más ó menos fogosas y elocuentes sus ideas; aquí seremos mujeres las que nos hallamos reunidas, pero no inspiradas por nada que á la vida social y material se refiera, sino alentadas por la idea de defender nuestra santa religión, maltratada y perseguida, de defender á los que forman la vanguardia de la milicia de Cristo. después de leído no dudamos un instante de lo que había que hacer. Es difícil nuestro papel en esta cuestión y limitado, no porque nos falten bríos ni entusiasmo por la buena causa, al contrario; si se nos pusiera á prueba, se convencerían pronto los que otra cosa piensen de la certeza de semejante afirmación; pero, es claro, no podemos sino protestar, y por eso y para eso nos hemos congregado esta tarde aquí, y nuestra protesta será enérgica, será tan varonil, aun saliendo de labios femeninos, como lo ha sido ta de los católicos de España entera, que se han levantado á una al primer toque de clarín que los llamaba al combate, y á un combate tan hermoso cual es el de defender el estandarte de! a Cruz que quisieran arrancar del suelo hispano los que olvidan, con facilidad asombrosa, que jamás fue tan grande España como en los tiempos en que la enseña de Jesús se veía en su; banderas. Este proyecto hiere nuestros sentimientos más íntimos y no sólo los religiosos, que aquí, al perseguir con saña los intereses católicos, se deja maltrechar la verdadera libertad, que nos ensenan los países en los cuales no es la religión del Estado la católica- -como lo es en España y á Dios pidamos que lo sea siempre, -y que á pesar de ello amparan y protegen y llaman á su Patria á esas mismas Ordenes religiosas, que creemos ó manos muertas, ó comerciantes insaciables, ya que unas veces se les ataca por no hacer nada y otras por hacer mucho. NI CONTRA EL REY MI CONTRA LA RELIGIÓN I a desesperación es mala consejera. Ella le ha ílevsdo al Gobierno á urdir una comedia eoatra la proposición que hoy debe vojtar el Serado. En ella se expresa haber oído con gusto las sinceras manifestaciones del general López Domíngttez, explicando la crisis. De cosa tan simple pretende hacer el Gobierno ana censura para la Corona y una amenaza paisa k religión, diciendo que la aprobación de se voto de confianza al general impiica la aprobación de la ley de Asociaciones. Peeo, no 1 proposición no va contra el JMonairea, ni prueba ley alguna. Lo que hace es aprobar ía conducta de un hombre de Gobierno qpe ka procedido lealntente y ha sido víctima de ana intriga política, que todo juicio Kretto andes Mayor censura p ara la Coroñaf, en buena Soctífeta monárquica, es dirigirla advertencias escritas diejendolo lo que debe hacer, porque esto equivale á dudar de su sabiduría y á suponerla casa de tacto y discreción. Desde el momento en que empezó á hablarV es hacer mofa del sistema parlamentario se del proyecto de ley de Asociaciones, comqste J s votación como la de que s s y á las que se supone capaces de atentar contra la integridad de nuestro territorio... iComo si se mezclasen las monjas y los frailes en otra cosa que enseñar, preparar una sociedad venidera que haga mucho de provecho para la nación, y practicar el bien con los enfermos, con los pequeñuelos abandonados, que encuentran en sus casas un asitp contra las tempestades de la miseria y los horrores del hambre, y en sus brazos un cariño que los lleve dulcemente por la senda del deber y la virtud, arrancándoles del fango del vicio que luego los conduce hasta el crimen. Y ya lo comprenden los pobres, ya se dan cuenta de que á ellos más que á nadie daña este proyecto malhadado, puesto que de infinidad de bocas de éstos surgieron exclamaciones de indignada protesta, que se hubieran traducido en algo peor á no haberles contenida y calmado los que se ven acusados de perturbadores y de sembrar la discordia. Es natural que la clase proletaria se asuste; al fin y al cabo los que no son de esa clase y tienen medios, podrán sentirlo como cristianos, como católicos, pero vivirían materialmente igual sin las Asociaciones religiosas que con ellas; mientras que á los pobres, si se les cierran los asilos, y en los hospitales ya no tienen Hermanas de la Caridad, y en los manicomios se ven en poder de gente asalariada, que por lo mismo que eran pobres los tratarían mal, se les deja sin consuelo, sin refugio, sin amparo, Por esto nuestra protesta tiene á más del fin religioso, el caritativo; defendemos á una los intereses de la Iglesia y los de nuestro herrajmos d sva idos (de quienes no se acuet