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A B C MARTES 27 DE NOVIEMBRE DE 1906. PAG. o. EDICIÓN 1 t como sin tu poderoso concurso no podríamos dar cima al luminoso pensamiento sugerido por esa Providencia, á ti me dirijo para que seas su brazo derecho, el ejecutor de sus altos y divinos (decretos. Con el fin de saber cuáles son los billetes legítimos, te ruego que envíes á Castell ó á mí, en A B C, un libro talonario con una buena parte de la serie, debidamente garantizada. Y así me sacarás á mí, y yo safRré á todo el mundo, de la espantosa incertidumbre en que nos hallamos sumidos desde que apareció ese nuevo signo de crédito ó de descrédito. Tuyo, J (tcardo. estuviera en plena zona tórrida, grita á todo pulmón: ¡Limones! ¡Granadas... ¡Oh, prodigioso genio del poetal Sólo tú has podido importar en Avila, y en pleno siglo xvi, esa fruta moruna que aun hoy, en el xx, á pesar del comercio y las vías férreas, es, por su escasez en la ciudad de los caballeros, motivo de envidia para los plebeyos. Y ¿qué decir de la suntuosa iglesia del Carmelo en A b 1 de Tormes, en cuya ornamentación domina el oro y cuya construcción toda es de mármoles? Hiciéranselo bueno á las monjitas, y mal año para Repullés, porque sería perder el tiempo erigir allí otra basílica, desmedrada y pobrísima ermita en comparación con tan rico P. S. Te envío esta carta por monumento. Pero no hay que exconducto de A B C, porque es el trañar que D Mendes no conozca la iglesia de Alba cuando tampomedio más seguro de que la leas. co conoce El Escorial. Cierto que- -Vale. la culpa de que la decoración coR. HERNÁNDEZ BERMUDEZ rrespondiente represente el interior de una edificación gótica, es ASOCIACIÓN culpa directa de! escenógrafo, y sólo le toca í M r Catulo la resDE LA PRENSA ponsabilidad del inductor. Pero á ésle le cabe, en cambio, la gloria OS NUEVOS En breve CONSEJO PRACTICO de haber transformado por com ESTATUTOS serán re- -TÍO SAM: MUCHO OJO CON ESE, QUE A MI YA VE USTED pleto la distribución del famoso partidos á COMO ME LE HA PUESTO. Monasterio, del cual dice que es todos los individuos de la Asocia un rectangle enotme avec une église ción de la Prensa los nuevos Espour manche; mentira tan gorda como el cimbotatutos aprobados en Junta general, autorizados lo y alguna reseña periodística, hubieran hecho por el gobernador civil. mejor en leerlo desde la fecha al rabo, ya que rrio, y que salta á la vista del más indocto exEntretanto, creemos conveniente publicar cruz no debe llevar en parte alguna. Yo les cursionista book y del último aficionado á las corridas de El Escoria! de Abajo. Lo que hay los artículos que fueron objeto de más empe- garantizo que es poca mortificación su lectura: en el mango de la colosal parrilla de San Loñada discusión y los que se hallan con ellos re- tenía razón la Santa. renzo no es la iglesia, Sr. D Mendes, sino el lacionados. Un crítico francés ha dicho de la obra de Palacio Real. Santo y bueno es despreciar el Son los siguientes: D. Mendes ¿por qué no hemos de llamarle Larousseyel Bcedeker, pero no tanto, Mr. CaArt. 16. Cuando un socio fundador ó de D. Mendes como él llama D. Sánchez al padre tulo, no tanto. A falta de otros libros de connúmero dejase de pertenecer á la redacción del de Teresa de Cepeda y D. Hernández á su sulta, esos habrían bastado. periódico ó Agencia en que prestaba sus servi- amador? que es una maravillosa evocación cios, sin que durante doce meses consecutivos de la España de Felipe Toda ella, dice, Hubiérales interrogado D Mendes y, adehaya vuelto al ejercicio activo del periodismo, se levanta ante nosotros, disparale, eclatanle, más de no haber estropeado la obra de Juan substituyéndole por otra ú otras ocupaciones sainte et sacrüege, chimen que et sensuelle. Es- de Herrera, se hubiera evitado aquel dislate que garanticen sus medios de vida, se entende- toy de acuerdo con el comentarista: la España del chambelán de la corte, el cual, oyendo camrá que, sin perder la condición de miembro de de Felipe que ha pintado D Mendes es panas sin saber dónde, excusa la presencia de a Asociación de la Prensa y siguiendo hon- una España... disparate. Aquellos personajes, Felipe 11, diciendo que éste se halla en la isla rando con su nombre las listas de socios, ha cuyos nombres y apellidos parecen escritos por de Mranjuez. Y ojalá hubiera sido cierto. Pero renunciado expresamente á los derechos que la misma mano que bautizó á Lilas Pastia y á luego resulta no ser así. Se presenta en tierra e conceden estos Estatutos, consignados en Escamillo, aquella Ximeira, aquel D Guttiere, firme D. Felipe hecho un dolor, y tras de poms artículos 24, 40, 43, 44, 49, 5o y 51, que- aquel conde Branderbaran, aquel traidor de ner como un trapo la memoria de la pobre Tudando á su vez relevado por la Asociación del melodrama D Tomasso Fargés, aquel Fra dor y de injuriar la castidad del lecho nupcial, cumplimiento del art. i 3 Quiroga, aquel D Luis de Cyntho, aquella todo ello, sin duda, para aconsonantar hypocondres con Londres, evoca la rota de sus esArt. 17. El abandono voluntario de la Lisoarda, aquel Pierre Porraz, aquel jesuíta profesión y el nombramiento para un cargo mendicante... son de lo menos disparate del cuadras y la emprende con el mar en una larparticular ó político, incompatible con el ejer- drama. Lo suplime en el disparate de D Men- guísima tirada de versos, naturalmente muy salados, en los que refiere pesadillas suyas estucicio del periodismo, cuyo sueldo exceda de des es... el color local. pendas, merced á las cuales ha visto cómo el S. ooo pesetas anuales, dejarán en suspenso, Parte de la escena pasa en Avila, frente al Océano ipso fado, las obligaciones y derechos marca- convento de la Encarnación. D Mendes ha dos en el artículo anterior, quedando la Comi- querido en una acotación dar un consejo á los Morcelait Albacete (1) arce Cádiz, sión permanente de investigación y consulta empresarios acerca de la mise en scene, y les con no sé cuántas otras catástrofes horripilan encargada del cumplimiento de las prescripcio- dice: Para el aspecto general de los detalles tes, Castilla separada de León por una tempesnes de éste y del anterior artículo, si el socio de arquitectura, puertas con cerrojos, rejas, tad y Aragón sumergido bajo el oleaje... comprendido en ella no lo participase á la Di- etcétera, pensad en la calle de las Sierpes, de En verdad que es poca mortificación leei rectiva en momento oportuno. Sevilla ¡La calle de las Sierpes, en Avila! necedades; tenía razón la Santa. Yo confieso r t 18. Las citadas obligaciones y los Figuraos el Albaicín en Bilbao, ó el Canrugaque me he reído mucho leyendo este drama. Y mencionados derechos podrán recobrarse tan te de Edimburgo en Niza, ó el paseo de Grasi por acaso nos lo traducen del francés los anpronto como el socio que en este caso se ha- cia en Toledo. Quizá disonarían menos que la ticlericales, como quien traduce una ley de llase acredite ante la Comisión permanente de típica calle sevillana en la sombría capital de Asociaciones, mi consejo humildísimo se adinvestigación y consulta su retorno al ejercicio Castilla. Un calañas bajo la puerta de San Vi- hiere al autorizado de Zeda: no vale la pena de de la profesión. cente chocaría tanto como una mantilla sayatomar la cosa en serio, ni de protestar. Casi guesa en el teatro donde Sarah Bernardt hace será preferible ponerse á la puerta del teatro La Y ir gen. donde tan chistosa tragedia se y rvESPUÉS DE LEER LA VIR- Pero para D. Mendes toda España es, por vocearla para animar al públicorepresente, una como en KJ GEN DE AVILA lo visto ó por lo que no ha visto, Andalucía. barraca de feria: En veraad que es poca mortincacion leer Al levantarse el telón en el acto segundo, ante La Firgen de Jlviia, por D Mendes. Panecedades escribía Santa Teresa á D. Diego una decoración que quiere ser avilesa, y miensen, pasen á verla. ¡Gran éxito de risal Vayan de Mendoza. Y acaso los que tanto se indig- tras el pueblo se prepara á presenciar un auto entrando, señores, vayan entrando. ¡Risa para nan con el regocijado dramón intitulado LaVir- de fe au clair de tune, una vendedora de fruta, todo el añol F. DE LLANOS Y TORRIGLIA gen de Avila, sin conocer de él más que el títu- agua helada y sorbetes, ni mas ni menos que si