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AÑO CUATRO. 678. CRÓ j ¿M A D R I D 2 1 D E NICA UNIVERSAL ILUSTRADA. NOVBRE, DEi 9o6. NUMERCr SUELTO, 5 CÉNTIMOS tos, en realidad, por una especie de mo religioso, del que el Monarca es supremo pontífice, como Príncipe de los creyentes, y esta forma de Gobierno desaparecerá con la aplicación de las reformas económicas, que se conocen con el nombre del terlib. Existen en Marruecos tributos religiosos iguales á los diezmos y primicias que se pagaban antes á la Iglesia y que se cobran muy moderadamente por los jefes religiosos (santones) que envían al Sultán una parte y reparten otra entre los pobres. Realizada la reforma, las autoridades shenfianas cobrarán directamente; directamente también el Sultán hará las limosnas; es decir, todo lo contrario de lo que hoy sucede, con lo que el Monarca recabará toda la influencia que perderán los santones; pero como el pueblo no se ha percatado de esas ventajas, como está dominado por los Xorfa, y como Muley Abd el- Azíz no es un Jacub, ni un Hassam precisamente, el asunto es una especie de nudo gordiano que habrá necesidad de cortar violentamente. Ese estado de Marruecos, no solamente puede inutilizar lo acordado en Algeciras, si que provocar una guerra entre varias Potei cias. E! Sultán no tiene fuerza, ni por lo tanto autoridad en estos momentos para imponerse á sus inquietos subditos; es en cierto modo un esclavo, y aunque ante la diplomacia europea diga otra cosa, ha de asentir buscando el freno á los actos de sus levantiscas autoridades. El gobernador de Tafilete, por ejemplo, ha tomado unos acuerdos brutales, que harán imposible el tráfico comercial eatre el sur de Oran y Marruecos, d ¿hecho paralizado. Ha dado el plazo de un mes, que ya está expirado, para que los mercaderes musulmanes y hebreos retiren de Bechar sus mercancías, cuyas caravanas serán saqueadas, y han ofrecido terrenos á los musulmanes franceses que habitan ciertos puntos de la frontera que va á destruir. Ya han ocurrido ehoques sangrientos entre Jas tropas marroquíes de Tafilete y las francesas, mandadas con exquisito tacto y prudencia por el general Lyautey, cuya figura saliente en Madagascar se acrece cada día en Marruecos, y sin el cual hubiera ya estallado el conflicto con todos sus horrores. Pero lo más comprometido son los alrededores de Tánger, donde se dirigen: las escuadras europeas y donde no tardará en reunirse la americana del Norte. Penetrado el Raisuli del estado del país, provocando la admira- ción fanática de los moros, que ven zn él un guerrero audaz y patriota, capaz de oponerse al paso de los extranjeros, ha llegado ya á los límites que la mayor prudencia podría tolerar. Reina el Raisuli fuera de las murallas de Tánger como Soberano omnímodo; no hay mas ley que la suya; dotado de gran audacia, sostenida por éxito constante, se ríe del Sultán y de todas las Potencias. Sabe que Muley Abd- el Aziz carece de fuerzas para perseguirle, y que los extranjeros hicieron grandes sacrificios de amor propio en Algeciras para evitar guerras que pudieran costarles mil veces mas de lo que vale Marruecos, y confía en que los peces tendrán mucha fuerza en el mar; pero no pueden luchar en tierra, y en que una vez en e i? se devorarían entre sí Esta es la cuestión sencillamente expuesta; á eso se deben ias provocaciones de ese caudillo, aleccionado por bandidos europeos, cuyos nombres, para vergüenza de sus respectivas naciones, suenan de oído en oído en la- colonia tangerina. Conste, para nuestra satisfacción, que allí donde hay tantos españoles proletarios y en la miseria, ningún apellido de nuestro país se mezcla con los de los cómplices del Raisuli. El sabe también que si se organiza la policít marroquí con instructores franceses y españoles, es hombre perdido; á toda costa trata de impedirlo y á eso encamina todos sus esfuerzos; pero esa policía no puede organizarse hasta que funcione el Banco, y éste no podrá funcionar hasta primeros de Marzo, suponiendo que no haya obstáculos y que se gane día por día el tiempo perdido. Seguramente que se apurarán, porque deben apurarse en bien de la paz mundial, todos los recursos antes de que un soldado extranjero desembarque en son de guerra en Tánger; porque el art. io3 del protocolo autorizaría á eso en la frontera argelina y en la del Riff á Francia y á España, de acuerdo siempre con Marruecos, nada dice de los puertos, que deben estar bajo la salvaguardia de una policía reclutada entre los musulmanes marroquíes, MANDADA POR KAIDS MARROQUÍES, y bajo la anloiidad soberana MADRID AL DÍA 3 uen tiempo, y para mejorarle en lo posible, sobre todo para algunos felices mortales, ti premio mayor de la Lotería en Madrid. va Diputación no pudo celebrar sesión por k U de número de diputados. Volverán ¡ayl otro día, En la Audiencia continuó la vista de la causa de los 34 millones. Fuera de dar por muerto el presidente á un tistigo que vive, no cf eíió la vista interés alguno. Para interés, el que rendirán los millones de autos. La Reina visitó la Inclusa y con este motivo? i popular y simpático barrio de Lavapiés hizo á la hermosa Soberana los honores inestimables propíos de la gente del pueblo que tiene su cprazoncito La política tuvo aires nuevos y misteriosos. La agitación de allende el Estrecho empieza á surtir sus efectos. Sólo eso nos faltaba. Una complicaoioncita más en Marruecos. En el Congreso poco interés y mucho juramento, para que ¡a gente pazguata murmure un- poco más de estas Cortes que se meten con las Asociaciones religiosas. En el Senado, la siesta fue breve. En el Español se estrenó Jlmor de artistas, de Dicenta. Éxito excelente. Le determinaron la bondad de la obra y el amor de los artistas. Hubo un drama, y no en un teatro, sino en Isna casa de vecindad. í nudo gordiano, que pretendió romper el protagonista con el medio de siempre: la heroica navaja. También se registraron varias intoxicaciojftes, debidas á la nunca bien ponderada leche que suministran algunas nunca bien castigadas Vaquerías de la villa. A. última hora de la noche un incendio en Ja Calle de Fuencarral. La alarma fue grande. El siniestro menor de lo que se temía. Más va así. Nada más, y es bastante. de S. M. el Sultán, en la que Francia y España no tienen otra misión que poner á disposición de aquél, para ayudarle en su organización, los oficiales y suboficiales instructores. Tales son y no otros los compromisos contraídos por las Potencias rcuniias en Algeciras y aceptados por el Sultán, expuestos tan claramente que no admiten más interpretaciones. Por eso son dignas de estudio las complicaciones que de un momento á otro pueden desarrollarse en la bahía de Tánger. FELIPE OVILO INFORMACIÓN POLÍTICA La sesión dei Congreso no tuvo aver importancia especial para el Gobierno. Otras preocupaciones fueron Jas que tuvo. Primera y principa! la de Marruecos. En otro lugar, pero no tan secundario qut permitan al Ministerio prescindir de ellas, la actitud de los conservadores, de franca y resuelta oposición frente á las reformas políticas. Véase más adelante lo que anoche sucedió en casa del Sr. Maura. Finalmente, la actitud atribuida á Moret, y no rectificada, según la cual el ilustre oradoi no quiere que se discuta ahora la ley de Asociaciones, en cuyo caso coincidiría con los conservadores y esta coincidencia, traducida en votos, podría ser muy peligrosa para la situación. Todo esto palpitaba ayer en el ambiente. Como se ve, no es para dar tranquilidad al Gobierno que, como ayer dijimos, se encuentra en plena semana de pasión. IMPRESIONES EL CONFLICTO MARROQUÍ ace días publico A B C la noticia de la r movilización de buques de guerra franceses destinados á intervenir en los asuntos de barruecos. Sabíamos de lo que se trataba, 1 e antes de tomar estas determinaciones Fran ia había consultado el asunto con Inglaterra, V. t en caso necesario daría pruebas tangibles 4 e su asentimiento; que Alemania se había dado í or entendida sin crear obstáculos, y que requerida España, el día 3 del mes que corre se egó á un acuerdo ent e el encargado de Negocios de la vecina República y nuestro ministro de Estado. España nojíodía rehusar, sin gran peligro de Úts intereses, la invitación que con tanta leali d la ofrecía una nación con quien había coníraído no escasos compromisos, lia deber de prudencia y patriotismo nos ha enmudecido; Vero cuando los acontecimientos se precipitan, filando en el extranjero no se oculta nada, fallaríamos á lo que a nuestros lectores debemos Ú prolongáramos nuestro silencio. Conforme se aproxima el plazo para cumSíir 1 acorebdo ea Algecícas, obsétvase en bdo e! imperio de Marruecos una agitación íxtraña, aunqtie cxpSicable. Las reformas que íehen aplicarse convienen al Maghzen, al Sul an, pero no a los marroquíes; gobiérnanse és- La noticia del día, c VADORES P o r m e) r d e c i r- d e I? noche, rué la reunión de ex ministros conservadores celebrada en el domicilio del Sr. Maura Esta reunión no estaba anunciada, y por eso, al circular el rumor de que iba á celebrarse, el efecto fue mayor. ¡Kyev no estuvo el Sr. Maura en el Congre so. Cuando terminó la sesión de esta Cámara, lo. s ex ministros conservadores se dirigieron al domicilio de su jefe. i O S CONSER-