Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
tf AÑO CUATRO NIIM, 670. CRÓMICA UN 1 VERSAL ILUSTRADA. g ¿MADKIP, i3 DE N 0 VBRE. DE 1906. NÚMERO EXTRA. JO CÉNTIMOS Jf -Es verdad- -ha contestado él; -dígalo usEl Banco tendrá en cartera 5oo millones ¡inmovilizados en papel del Estado; los tendrá de ted mañana en la crónica. Yo alabo el gusto del Sr. Armiñán. Las floun modo permanente, porque la amortización en el término de cincuenta años de una parte de res han jugado un gran papel en Ha política. Chamberlain luce en todo momento una bella ellos, es un plazo demasiado largo para tenerlo orquídea sobre su solapa; lord Be aconsfield en cuenta. gustaba de llevar una humilde vellorita. Esta ¿Es esta la misión del Banco? ¿No sería más costumbre del político inglés dio lugar nada melógico sacar del púBlico el d ¡ner, o necesario nos que á la formación de una liga- -la Pnmropara reembolsarle? Así entrarían en! as cajas se league- -cuyo principal objeto es la defensa 1 del Banco metálico y billetes; la circulación fiduciaria estaría más garantida y hasta dismi- de la religión y de la patria. Si á nuestro admirado amigo el Sr. Moret le diese por ostennuiría. Verdad es que el Sr. Navarro Reverter cree tar en la Cámara y fuera de ella uno de esos fugaces, y populares ababoles rojos que vemos que la ley de 1902 (así lo ha dicho en su disen los sembrados, ¿no podríamos esperar que curso) no ha influido para nada en la baja del en nuestro país se fundase otra liga, bien discambio, y que la circulación no ha disminuido con los pagos al Banco. Admitámoslo; pero tinta, de la inglesa, para defender la libertad d entonces, ¿qué hubiese sucedido si no se hu- cultos y otras varias libertades, aun á riesgo de que los espíritus escépticos nos dijeran que bieran efectuado esos pagos? Pero hay mas. El ministro de Hacienda considera que las emi- ellos no querían amapolas, sino trigo? siones, sucesivas para recoger pagarés de ulPero dejemos estas amenas é inofensivas tramar pueden ser perjudiciales para el crédito fantasías. Ello es que ayer, en la primera parte publico, y, con poca lógica, no ve más que de la sesión no ocurrió nada en la Cámara. un medio para remediar el mal, y ese medio Luego, ya entrada la tarde, el Sr. Vázquez de consiste en lanzar sobre el mercado un emMella se levantó á hablar. Había en tribunas y préstito nada menos que de 42O millones no- escaños numerosa concurrencia. El Sr. Mella m ¿nales. es impetuoso y afluente; él nos dijo ayer que el punto central de todo este debate es la En medio de su discurso manifiesta el señor Navarro Reverter que, amenazado el mercado eterna cuestión de las relaciones entre la Iglede valores con las emisiones de que está ama- sia y el Estado es decir, la cuestión religiogado, enfrena y comprime los precios de nues- sa. E inmediatamente el Sr. Mella comenzó á tras Deudas, y a) final de ese mismo discurso hablar sobre el asunto. A mi parecer, este es Un problema que debía estar ya definitivamente proclama que en seis años España ha visto creresuelto. Es cosa digna de ser notada que tocer la cotización de sus Deudas públicas, así dos los viajeros ingleses que vienen á nuestro en el extranjero como en la nación, hasta el país á visitarnos y estudiarnos sienten una punto de rebasar éstas la par. ¡Puede haber gran extrañeza ante esta creencia que tenemos mayor contradicción! La misión de un Banco nacional no es la de nosotros de que una ley, ó sea, un pedazo de almacenar papel del Estado inmovilizando sus papel va á operar el milagro de cambiar súbitamente la realidad y de hacernos felices; ellos, recursos. Muy bien nos parece que favorezca q- ue son hombres fríos y prácticos, se asomlos intereses agrícolas é industriales, que conbran de este afán nuestro de importar legislatribuya al fomento de la riqueza pública, prestando su ayuda al comercio, y mejor nos pare- ciones de países extranjeros y de amontonar cería todavía que, para realizar esos fines, des- utopias sobre utopias. Conocidas son las ronías de Richard Ford, en su Tíandbook for apareciera esa cartera de papel, adquirida á la Iraveilers in Spain, sobre nuestro Congreso- so mora de un privilegio que le permite emitir teatral y francés -sobre las lapidas con en cantidad considerable billetes que sólo le nombres ilustres que figuran en é! hay allí cuestan lo que puede valer el grabado del nombres, pero no cosas -y sobre las Conspapel. tituciones, leyes y planes que hemos traído de En este apoyo que el Banco prestará á los Francia- -son cosas que no pagan derechos de intereses agrícolas, industriales y comerciales Aduanas -Ford escribía á mediados del side la Nación y en la participación del 3i por glo xix; años después, en plena Restauración. 100 que el Tesoro tendrá en sus beneficios, otro escritor inglés, Gallenga, hablando en el fundan sus elogios los partidarios del proyecsegundo tomo de sus Iberian J emintscences so to, sin ver las ventajas por otra parte otorgabre nuestras Constituciones y sobre ias luchas das y sin comprender que, tratándose de una que hemos mantenido por reformarlas, exclareforma, ésta debería ser honda y tener en ma: ¡Como si cualquier Constitución pudiera cuenta problemas de diversa índole. Sin restar tener en España más valor que el del pedazo fuerzas á nuestro primer Establecimiento de de papel en que está escrita! crédito, hubiese sido posible convertirlo en algo semejante á lo que son en el extranjero No para aquí la cosa. Ya en tiempos más los Bancos similares recientes, en 1893, otro publicista sajón, el señor Bogue Luffmann, deseó estudiar el estado Examinaremos otro día lo relativo al prode la agricultura en España. Un escritor franblema monetario. cés ó italiano hubiera tomado el tren, sé hubiera metido en un coche de orí mera y hubiera ido recorriendo así las distintas regiones de España; pero él Sr. Luffmann, no lo entendió de esta manera; él cogi una Doca ropa interior, la puso dentro de un saco, se colocó el ALEYYLA He encontrado ayer tar- saco á la espalda y comenzó a caminar por nuestros campos, desde San Sebastian nasta de en los pasillos de la REALIDAD Cámara al señor subse- Málaga. Después este práctico señor escribió un libro que se titulaba A vagabona tn Spain. cretario de Gobernación, el cual llevaba un Y ¿sabe el lector lo que dice de nuestra poíítirojo clavel eh el ojal. ca el autor? En Empana- -dice Lufrmann eñ- -Querido Luis- -le he dicho- -es usted el la página 45 de su libro- -toda reforma politiúnico oarlamentarioadue lleva una flor en el ojal. f MADRID AL PÍA (fcjl acontecimiento del día fue el descubri miento en el asilo de Santa Cristina de otro hombre mujer como el de Sevilla. ¡Creerían los sevillanos que ellos solos eran capaces de tener esos fenómenos! Pues, no, señor; el caso madrileño es más curioso, más interesante. Tiene leyenda, y si no la tuviese la improvisaríamos y en paz Lo que tiene es que no vamos á encontrar un hombre que no creamos que es una Esperanza García Vázquez; ni una mujer que no la creamos que és un Bertin, quien, por cierto, debe estar desesperado viendo que á eso de transformarse hay quien le gana en España. De todos modos, no iSeja de ser consolador, ahora que tanto se habla de decadentismo, pensar que cada hombre puede ser Una Esperanza... No hubo ayer manifestación callejera, pero si reparto de hojas anticlericales á los alumnos de las Escuelas Pías, con duras protestas de stos; tan duras, que una de ellas hirió en la cabeza á uno 3 e los repartidores. La lesión requirió una hoja, y no de propaganda, sino de tafetán inglés. La política no dejó de ofrecer interés en ambas Cámaras; un interés casi piadosót En el Senado hubo rogativas para impetrar del Gobierno la concesión del tercer entorchado. En el Congreso, sermón á cargo del elocuente Mella, que fue oído con religioso silencio naturalmente. Sucesos de la calle: continuación de la amena y no interrumpida serie de robos; un intento de suicidio; un accidente del trabajo. ¡Ah! la nueva Policía, yav era hora, descubrió á la futora de un robo importante cometido na liempo en casa del conde de Morella. Más vale tarde que nunca. El tiempo, humanizado. PROYECTOS ECONÓMICOS Dos motivos existen para que los proyectos del Gobierno, relativos al Banco de España, sean muy discutidos: entrañan una verdadera revolución económica, un cambio absoluto en las relaciones de nuestro primer Establecimiento de crédito con el Tesoro y con el público y tienden á destruir la obra de algunos ministros fáe Hacienda (díganlo si no los Sres. Osma y Rodrigáñez) adoptando criterios nuevos en algunas cuestiones. Con la nueva organización que se intenta, se toca al crédito público, al querer liquidar la situación creada por las guerras coloniales, y al problema monetario, a! fijar la garantía ea metálico que debe poseer el Banco en sus cajas ara responder de la circulación fiduciaria. Es digno de aplauso el propósito de poner término á la liquidación de las deudas coloniales; pero en el proyecto que analizamos, no se amortizan deudas, se convierten los pagarés de íUltramar en un nuevo título de Deuda amor tizable al 4 por 100. H Si para algo podían servir los sobrantes del p esupuesto, es para aplicarlos á la liquidación fig. lo pasado. Con lo que se propone, el riómfcre es lo que varía, y la cosa subsiste con toaos sus inconvenientes; VJ 1 L CONVENIO CON ELBANCO IMPRESIONES PARLAMENTARIAS