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CUATRO KUM, 668. CRQNICA U N l Y E R SAL ILUSTRADA SE MAB 1 HD, n DE NOVBRE. DEigoó. NUMERO SUELTO, 5 CÉNTIMOS ñor Moret un poco ojeroso, parecía quthabia pasado una noche de estudio, de trabajo. Lejos de él, casi enfrente, se hallaba el señor Maura; el jefe del partido conservador había llegado antes á la Cámara. Ahora esperaba inmóvil el momento del debate; estaba el señor Maura echado hacia atrás, y su bastón blanco, con puño de plata, se apoyaba horizontal en el escañó delantero. Las lámparas, de la Cámara estaban ya encendidas; brillaban los dorados en los. plintos y capiteles de las columnas; un público ansioso se amontonaba en las tribunas. El tiempo de las preguntas ha transcurrido y el señor presidente de la Cámara ha concedido la palabra al Sr. Moret. Eran las cinco y veintiocho minutos; el auditorio ha guardado súbitamente un profundo silencio. Yo no seguiré punto por punto á los dos ilustres contendientes de ayer: consignare lo substancial. Yo, señores diputados- -ha dicho el señor Moret en la parte más interesante de su discurso, -rae veo en la necesidad ds recordar al Sr. Maura cuál es, á mi entender la verdadera misión del partido conservador. Yo entiendo que los partidos conservador. es no son cuerpos cerrados, dogmáticos, estáticos; sino que, por el contrario deben ser como un organismo amplio, flexible, cuya misión, en completa concordia con el espíritu moderno, sea la de afirmar, la de poner el sello de lo definitivo sobre aquellas conquistas que gradualmente vaya haciendo el partido liberal. Y si en España- -añadía el orador- -se han hecho durante los últimos tiempos todas aquellas conquistas que la libertad y la democracia reclamaban; si contamos ya con el sufragio, con el Jurado con la libertad de la Prensa; si no queda ante nosotros sino la cuestión religiosa, y si esta cuestión es la que á la hora presente en todos los países cultos agita los espíritus, yo creo, señores diputados, que á esta cuestión hay que ir derechamente, y que ella es la que ha de operar la agrupación y la condensación de los espíritus liberales El orador hablaba con; palabras fluidas, sencillas, elocuentes; á veces, en un momento de inspiración, se imtriaba en la mayoría un aplauso que lograba ser acallado, y que rompía: estrepitoso, atronador, cuando el período era- totundamente concluido. Yo sigo mi línea de conducta- -añadía á Sr. Moret; -y á los que me arguyen que: estos proyectos raras no van á atajar, á remediar la pobreza 1 del pueblo, yo les replico que la inteligencia es el mayor y más alto bien que posee el hombre, y que esa inteligencia no puede crecer, no puede desarrollarse, sin una libertad plena y amplia. Yo digo que la inteligencia en forma de trabajo es lo que. -produce la riqueza, y que la riqueza es la que engrandece las naciones palabras io que yo pienso respecto al partido liberal en España y respecta al partido conservador. Ha hecho una breve pausa el señor Maura, se ha reconcentrado en sí mismo y h i añadido: En España durante los años de la Restauración y de la Regencia, las izquierdas- los partidos extremos, han ido haciendo una obra radical, han ido creando leyes y más leyes liberales. Está bien; yo no niego esa obra; yo no voy á combatirla. Pero yo pregunto: ¿me será lícito examinar de cerca esa obrai ¿Me será lícito examinar luego la realidad? Yo examino esa obra; examino también la realidad, y yo os digo, señores diputados, que esa obra radical realizada por los liberales no ha encarnado en la realidad, no ha llegado á las costumbres, no se ha hecho consustancial con el pueblo; esa obra es una obra muerta, sin espíritu. La voz del orador ha ido cobrando vehemencia, pasión. ir ¿Y vamos, señores diputados- -exclama el orador- á seguir añadiendo arcadas al edificio inútil, y vamos á seguir amontonando utopías y ensueños sobre ensueños y utopías? Y si queréis saber cuál es la misión del partido conservador, yo diré que es la de hacer costumbres, la de hacer que la ley sea una con la realidad, la de hacer que la obra legislativa sea algo vivo y acorde con el pueblo á que está destinada. Un aplauso fervoroso, entusiasta, ha sonado en los escaños conservadores. Los partidos políticos- -ha añadido el orador más adelante- -no están para inventar banderas, enseñas, credos, sino para ordenar el empleo de las energías, en gradación con el apremio de las necesidades. No había necesidad de añadir más; el señor Maura ha acabado de hablará las siete y cinco; su discurso ha durado cuarenta minutos. Y en estos términos ha quedado el problema; To- -dice el Sr. Moret- -creo que la única formula para el bienestar del país es la libertad religiosa Le daréis en vano al pueblo esa libertad- -contesta el Sr. Maura; -porque le daréis una ficción más. Yo quiero para él, ante todo, su bienestar material. AZ 0 R 1 N MADRID AL DÍA fue no pudo El tiempo vientodesapacible. El sol sobre la con el fresco qw sopló í illa. No se sintió el calor más que en las discusiones entabladas sobre la cuestión política. El discurso de Azcárate. y el discurso de Maura fueron los acontecimientos que embargaron, la ktención pública. En busca de nuevas sensaciones acudió la gente al Congreso. Daba pena ver aquella cola humana en la calle esperando turno parar enírar en la tribuna pública. Mucha gente pensó chuparse Jos dedos de gusto y se los chupó de frío. La que logró plaza se estrujó, y á costa de mil sudores logró salirse con la suya. ¿Y luego para qué? Por lo mismo que se esperaba una tarde de mucho jaleo, no resultó. Maura y Moret, galanes de la función, hablaron, pero no lo que tes- aficionados á emociones esperaban. Nunca segundas partes fueron buenas. Con la lotería, quedamos ayer 1 de monos los vecinos de Madrid. Ni un mal premio mayor tuvo el sorteo para sus fieles devotos. Es gana de fastidiar. El Rey regresó felizmente de su expedición pov tierras andaluzas. La jornada, por lo demás, fue pacífica. Nuestras Corporaciones populares no celebraron sesión. Las Tribunales no entendieron en asuntos de gran importancia. La policía no intervino en delito alguno de gravedad, porque Ko la tuvieron las dos pequeñas manifestaciones que se organizaron en la Carrera de San Jerónimo y en la Puerta del Sol y fueron disueltas como azucarillo en vaso de agua. Por la noche, no hubo estrenos, y era sába o. La Asociación de la Prensa aprobó la reforma de sus estatutos en paz y en gracia de Dios, con lo cual se har rejuvenecido v tonificado, y á vivir. La nota triste vino de los. alrededores de an Agustín, donde ocurrió la explosión de un jubo de la conducción de aguas, del Canal de sabel H ocasionando desgracias dolorosas. Dichoso canal! ii i Si DE PALACIO Los Reyes, en automóvil, y en carruaje ía Reina don Cristina y la infanta doña. María Teresa, pasearon ayer tarde por la Casa de Carano Por ser el cumpleaños del infante- D. Carlos, vistió ayer la Corte de media gala. En el álbum colocado en las habitaciones di ¿S. A firmaron ayer multitud de personas de. todas las. clases sociales. IMPRESIONES PARLAMENTARIAS I OS T É R M I N O S D E L PROBLEMA ha El S e Moret CSad yer a su escaño a las cuatro y media en punto. Estaba un señor diputado haciendo una disertación truculenta sobre la política y el bamfoferismo andaEsto ha sido lo esencial en el discurso de! luz. El Sr. Moret ha entrado por una de las puertas- altas- del salón y ha bajado la escaleri- Sr. Moret; el ilustre orador ha terminado de lla lentamente; llevaba en una mano el sombre- hablar á las seis y veinticinco; su oración ha ro de copa y en fa otra un Vircho sobre Heno ha durado cincuenta y siete minutos. Al levantarse el Sr. Maura se ha producido de papeles. Cuando ha llegado á su asiento, el Sr. Moret ha colocado el sombrero debajo en la sala una viva atención. Ningún orador del diván, ha dejado el abultado pliego sobre posee como éste el don de despertar la ansiecf rojo peluche y se ha sentado. Después, el se- dad en el auditorio. El- Sr. Maura ha esperañor Moret ha sacado un pañuelo doblado del do un momento á que los murmullos cesaran bolsillo superior de la levita, lo ha desdoblado y luego lia comenzado á hablar con voz llana y- se lo ha pasado por la frente. Los diputados y sobria. El S r. Maura entiende que debe reque estaban cercanos al ifustrer orador, se han coger el concepto qtre el Sr. Moret tiene del inclinado hacia él y le han hablado; el Sr. M o- partido conservador. El Sr. Moret- -dice el ret ha sonreído, ha pronunciado unas palabras- orador- -cree que el partido conservador espay luego, con un leve gesto de cansancio, ha ñol es vas, cuerpo inmoble. Contra- eso, yo he puesto el codo sobre el brazo- def sillón- y ha de protesta Y permitidme, señores- diputa 1 cabeza ea la mano. Estaba el ss- dosv- -añade el orador- -que exponga en dos INFORMACIÓN POLÍTICA C OBRE EL DISCURSO DtiranTé éldW DE MAURA f y j g a política girando alrededor del discurso pronunciado por el Sr. Maura en fa sesión del viernes. A medida que las horas hato ¡do transcurriendo, ha aumentado la importancia que la opinión en masa concedió desde- el primer momento al acto político realizado por el jefe del partido conservador y se ha ido viendo con mayor claridad que este discurso abre en la vid publica de España una huella profunda í