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AÑO UM. f CA CUATRO. 6 Ó 7. CRÓUNIVER- B! MADR D, ioDE NOVBRE. DE 1906 NÚMERO To, desea el S r M a u r a es que el Gobierno no posponga la discusión de las leyes económicas y de inmediato interés para el país, á aquellas otras cuyos proyectos el Gobierno tiene anunciados. Eso- -dice ei orador- -nosotros no lo consentiríamos La palabra del S r M a u r a es sobria, sencilla, límpida. A mi entender- prosigue el o r a d o r- -t o d o en la situación política actual deriva de un solo problema: de que así como las derechas monárquicas tienen un órgano para el Gobierno, lo tengan también las izquierdas Los conservadores han acreditado tener cohesión y decisión para el Gobiern o ¿qué han hecho los liberales? El S r M a u ra hace una pausa; luego prosigue: El señor M o r e t nos confesaba sus desasosiegos en los últimos días de su Gobierno; él creía que había que trazar una línea divisoria entre los partidos monárquicos, que era necesario operar una condensación de fuerzas liberales. Para lograr este propósito, el S r M o r e t decidió ¡levar á su programa la cuestión religiosa La voz de! orador que hasta aquí había sido tranquila, va elevándose, cobrando pasión gradualmente. Y ¿sabéis lo que pienso, señores diputados? -exclama el S r M a u r a- ¡Q u e el p u e blo español siente que t o d o está por rehacer, por reconstruir, desde el último peatón hasta los más elevados organismos burocráticos, y que cuando en estas circunstancias, ansioso de una reconstrucción nacional, de su bienestar, oye hablar de que es preciso reformar tal ó cual artículo de la Constitución, debe sentir a te este espectáculo la impresión que nosotros sentimos cuando penetramos en un manicomio! Esta ha sido una de las afirmaciones fundamentales dei discurso del S r M a u r a El orad o r pasa á examinar los propósitos de los liberales en cuanto á la reorganización de su part i d o Se pretendía con la cuestión religiosa operar la ansiada condensación, está bien. P t r o lo que el partido liberal lleva camino de hacer es una fusión, un conglomerado de las más heterogéneas y dispares fuerzas, desde los liberales hasta los socialistas más fervorosos, pasando por los republicanos templados. ¿Y qué ocurrirá con esto? Ocurrirá sencillamente que no son las fuerzas antidinásticas las que van á la M o n a r q u í a sino que son los ministros de la Corona los que van al campo en que esas fuerzas se mueven. ¡Diferencia inmensa existe- -exclama el o r a d o r- -e n t r e recabar la cooperación de esas fuerzas antidinásticas, dentro del régimen, y hacerse los ministros prisioneros de ellas! Se oyen aplausos en los escaños conservadores y el o r a d o r continúa hablando. Ahora lo que el S r M a u r a pasa á examinar es el proyecto de Asociaciones. Su punto de vista es el siguiente: hay una inmensa muchedumb r e de ciudadanos españoles- -la mayoría- -que son católicos; esto es innegable. El Gobierno lo reconoce: p e r o p o r un hábil juego de cubiletes, escamotea sus voluntades, sus representaciones, y poniendo en lugar de ellos Roma ó la curia romana, da p o r resuelta la cuestión; es decir, que para el Gobierno no existen estos millones de ciudadanos. ¿N o correremos en este juego el riesgo de una guerra civil? Y no es que el partido conservador pretenda con sus advertencias limitar los avances de los liberales; no. ¡P e r o tenemos derecho á la claridad- -exclama el orador; -tenemos derecho á saber dónde vais y si vais juntos ó no! El país tiene derecho á que n o se le conduzca con equívocos. ¡Ei día en que ¿1 quisiera vuestra política- -dice el S r M a u r a- -n o s o t r o s seriamos impotentes para contrarrestarla! I SUEL SAL I L U S T R A D A S nman 9 KaHB Si w S vnrnm fm 5 CÉNTIMOS, Í ¡Í mmtBa ¿tKmsB mimtam, V S O K mimin Mnni V JD AL D 3 A ios aprieta, p e r o n o ahoga. A y e r salió el sol á alegrar la cara del vecindario. ¡Pareííaraos todos ministros de la Corona después del discurso de López Dominguezl Nuestro cstinriable Ayuntamiento celebró se ó n para enterarse de varias cosas, una de ellas que e! pavimento del paseo de San Vicente, que costó fiace dos años una bicoca, 40.000 duros! precedido, naturalmente, de un informe ínraejorable, está resultando malo de remate. E l caso no es nuevo; pero tengan ustedes la seguridad de que, en cambio, no será el último, jLa política reposó tranquila. La sesión dei Senado fiíe cosa rica. D u r ó unos cuantos raiJíUtos y no se a p r o b ó nada. A s! da gusto tener s 3 tas Cámaras. La del Congreso fué de cuarta clase, en su primera mitad. Si no es por dos diputados republicanos que pusieron de relieve 3 a perfecta armonía que en su campo reina, y p o r la frase de DJvila, hablando de reyertas mutuas por ambas partes aquello hubiera sido na dosis de sulfonal; p e r o contra! o que se esperaba, hubo debate político. El Gobierno Sabía quedado bastante bien la tarde anterior. E s t o no se acoplaba á las impaciencias conservadoras, y M a u r a se irguió y disparó bala rasa. E! gozo genera! en un pozo. Creía todo el roundo que nos regenerábamos; que p o r primera vez en España, un debate político duraba sólo, dos sesiones. P e r o vino M a u r a v nos resultó respondón. Se inauguró la temporada hípica en la Castellana. H u b o concurrencia, no muy numerosa, pero sí de valor acreditado, porque el H i p ó d r o m o p o r efecto de la lluvia de estos días, estaba á pedir de boca de médicos, especialistas en tercianas, cuartanas y reúmas. E n la Audiencia comenzó la vista del proceso seguido á un estudiante que hirió á dos serenos. E s asunto que despierta interés. La única novedad nocturna fué la de habcr 2 empezado á cumplir la orden para cerrar los cafés á las dos y media de la madrugada. V e remos si lo que empieza se cumple, aunque sea a regañadientes, porque hay apreciados madrileños que protestarán diciendo que aquí no se puede vivir, por lo mismo que á esas horas, precisamente á esas horas, es cuando ellos empiezan á dar señales de vida. ml pm D Esta ha sido la segunda parte en el discurso dei jefe de los conservadores. La tercera la ha dedicado el S r M a u r a á un asunto delicadísim o El Gobierno un día y otro se esfuerza en hacer ver, en presentar al jefe del E s t a d o asociado á su política; en este afán, aun se llega á asociar al Rey á las Reales órdenes de! minist r o de Gracia y Justicia. Esta es una maniobra imprudente, temeraria. ¡Yo- -exclama el ora dor- -jamás, jamás daré lugar á que se asocie la persona del Rey á mis disposiciones y actos como gobernante! Y esto no quiere decir que los liberales no tengan la confianza del Rey; la tienen. P e r o ¿cómo estáis ahí? -pregunta el o r a d o r ¿Q u é voluntad electora! r e presentáis? Vuestra política de ahora no está en los antecedentes del partido liberal; os p r e sentasteis como unos á los electores y ahora aparecéis como o t r o s Y esos cambios de frente, esas súbitas innovaciones, no se pueden hacer desde ese banco, sino en ¡a oposición. E! o r a d o r va á terminar. ¡Nosotros- -exclama el S r M a u r a- -nos hemos mantenido siempre equidistantes de todos los fanatismos y de t o das las intransigencias! B. M i deseo- -añade el o r a d o r- -e s servir al pueblo español, ser útil á mi Patria, y representar desde este sitio, al frente de! partido, á las clases conservadoras Ei S r M a u r a ha comenzado á hablar á las cinco menos veintidós minutos y ha concluido á las cinco y veinticinco; su discurso ha durad o cuarenta y siete minutos. Claridad, sencillez, ímpetu son las características de este insigne o r a d o r A y e r quedó expuesto en la Cámara el criterio de los conservadores; yo he procurado reflejarlo con exactitud é impersonalidad en eStas líneas. AZORIN EL C O N C I E R T O ECONÓMICO 1 os comisionados vascongados visitaron ayer a! presidente del Consejo acompañados de los representantes en C o r t e s Ei general López Domínguez expresó ios buenos propósitos que animan al Gobierno para llegar en plazo breve á la renovación del Concierto económico y la conveniencia de que las aspiraciones de las provincias se concreten en forma de M e m o r i a para que el Gobierno la estudie con toda atención, dándose cuentii de ella en Consejo de ministros. Continúa el cambio de notas entre las subcomisiones vascas y el director general de Contribuciones f Cuando ya se hayan puesto de acuerdo res pecto á todos los conceptos, se celebrará una reunión general de los comisionados y directores generales de Hacienda, presididos p o r e! subsecretario. ji if IMPRESIONES PARLAMENTARIAS La nota de la tarde de f V s la ofreció el jete del partido conservador. Los periódicos habían dicho que el sejñor M a u r a no intervendría en el debate; p o r! ía tarde, á primera hora, fué circulando p o r la Cámara la noticia de que el S r M a u r a iba á HSar de la palabra. E n efecto, el jefe de los conservadores se puso en pie ante su escaño á las cinco menos veintidós minutos; en la Cámaira se produce un profundo silencio. El señor M a u r a con la cabeza inclinada, puestas las dos manos sobre el respaldo del usiento delantero, espera un momento. Después extiende lentaniente su mano derecha y comienza á hablar. E l orador hubiera preferido guardar silencio en el presente debate; pero, ¿cómo guardar silencio en una discusión de política general, después de siete meses de interregno y en las presentes circunstanciasJ Ante t o d o lo que I I o s CONSERVADORÜ DE PALACIO S M el Rey llegará hoy á M a d r i d á la una raenos veinte minutos de la tarde. S M la Reina Victoria, que acompaíiads de su camarera mayor, señora duquesa de San Carlos, visitó ayer tarde el convento del Sag r a d o Corazón, situado en la calle del Caballer o de Gracia, se ha hecho inscribir en la A s o ciación religiosa de Hijas de M a r í a S. M la Reina doña Cristina n o salió ayer de Palacio.