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A B C MARTES 6 DE NOVIEMBRE DE PAG. cT. EDICIÓN i. ¡las flores, Fedra se lanza ante El torero es precisamente el ellos y, apasionada, besa la mano primer español, el que, por conside Tesco, que consiente que los guiente, ha de ser más agasajado acompañe. y encomiado; el torero es el conEl acto segundo se desarrolla servador de! españolismo, el musobre una galera, en plena mar. seo de la tradición española, el De repente, la tempestad se levanencargado de hacer vivir al castita. La voz de Fedra- -que aparece cismo véase; pues, si tiene dereapoyada en la popa del buque, -cho á que lo apadrinen las primetumultuosa como las olas que simras personas de España. El torebolizan el estado de un alma, claro es legítimo descendiente de loa ma su desesperación. Atormentaaventureros hispanos; igual que da por su amor, pide la muerte aquellos que se iban al Perú, y lo para todos. La muerte que la liconquistaban, se iban á Fiandes, bre de la terrible pasión que se y lo dominaban, el tori ro sale apo eió de ella. Y mientras los más allá de las fronteras y condos amantes, inconscientes del quista y domina á ¡os pueblos peligro, gozan de! ss delicias infiprósperos, esos pueblos que ponitas de una posesión loca, los seen grandes máquinas, grandes efebos y las vírgenes imploran de fábricas y temibles flotas, pero las divinidades que los libren de que no poseen al torero, ni pouna muerte espantosa. drán poseerlo jamás. El torero es el embajador de España en los La tempestad se calma, la calma países de Europa y de América: la renace, y la galera, que ha perfama del torero llena los fastos del dido su ruta durante el huracán, arte mundial; el torero es, acaso, e dirige hacia Naxos. quien actualmente presta mayor Naxos que carece de tumbas, renombre á España en el mundo, y que sólo tiene lechos de amor. ¿Por qué, entonces, hemos de reY allí aborda como empujada gatear honores y agasajos ai topor las sirenas, que parecen conrero... ducirla hacia ese paraíso d: milagrosa florescencia. ¿Se la conoce á España en e) mundo por el esmero de su fabriEn el acto tercero estamos en cación, por lo inspirado de sus Naxos. Tesco, dominado por la EL. ¿PERO ÉSTAS SEGURA DE QUE ES TU MAMA ESA QUE VA SIEMPRE CONTIGO? poetas, ó por la fortaleza de sus pasión de Fedra, ha elvidado á Ei LA. -QUE COSAS TIENES, PEP 1 N... Í N O HA DE SER 1 acorazados? No. A España se ia Ariadna y resiste á las instancias EL. ¡ES QUE ME PARECE EL GUARDIA DE SEVILLA! recuerda por algún genio aislado, de Piritvo, que quiere arrancarle como Cajal; por sus motines y áe las delicias en que se corrompe su ardor viril. Y en una admirable escena, la ción, abjura del amor que destroza su alma. guerras civiles, por su leyenda heroica y perecida y, sobre todo, por el torero. El torero abandonada Ariadna responde á las vírgenes Tesco, sincero y ardiente, jura á Ariadna es además un agente mercantil, que ayuda prinque la consuelan y expresa á su hermana la que en su corazón no reinará más que ella. angustia de su alma, hasta obtener de ésta que Y mientras Ariadna se dedica á adornar de cipalmente á la exportación de nuestros productos; las pasas andaluzas son muy sabrosas, le prometa atraer de nuevo á ella á su adorado flores el palacio para festejar el regreso del es cierto, pero si no llevasen aquellos relumTesco. amante adorado, Fedra y Tesco, que permabrantes cromos, aquellos dibujos en que e! toA esta escena sigue un admirable monólogo, necen solos, juran respetar sus promesas. Pero en el que Fedra, febril aún por la lucha que de pronto Fedra deja caer el velo que la cu- rero juega el primer papel, las cajas de pasas no se venderían con tanta facilidad, y asimismo acaba de sostener, trata en vano de devolver á bre. A la vista de su desnudez la pasión de Tes Ariadna el amor de Tesco; pero, apasiorada y co renace, y los amantes se enlazan apasiona- ocurre con los abanicos, con las figurillas de toca, cede á la confesión brutal y dominadora damente y huyen hacia ¡a nave en que los es- barro, con los lienzos de algunos pintores. de la pasión del héroe y cae desvanecida en sus pera Piritvo. Además de esto, el torero ejerce sobre los brazos. Después Fedra busca en la muerte el pueblos, adelantados una influencia dominadoAriadna lo ha visto todo; se indigna, pero a castigo de su traición, y Ariadna, entre granra, hondamente sugestiva. Los pueblos adeesta indignación sucede una dolorosa resignades sufrimientos, asiste á la desesperación de lantados sienten su inferioridad con respecto á ción. Su pobre alma, herida, exhala un canto Tesco, que llora sobre el ensangrentado cuerEspaña cuando oyen nombrar al torero. Comlastimero de dolor inmenso y de intensa desespo de su amante. prenden que ellos lo poseen todo, pero que les peración. falta un algo inefable y espiritual, pintoresco y En el cuarto acto, una decoración inmensa Las sirenas, cuyo canto consolador se deja vago; este algo inefable es la leyenda soleada y representa el infierno, limitado por e ¡Stix, el oir, atraen á Ariadna, que desciende hacia ellas valerosa de España; es el ruido febril, raro, Cocho y el Pereflegetonte. Aparece el viejo en un dulce vértigo para seguirlas en el seno imponderable de la corrida de toros; es el rey Ades coronado de rubíes, acompañado de de la onda profunda. aura romántica que se desprende del torero, Persefona, altiva, pálida y hierática, con un lis Tal es, imperfectamente resumida, la obra este ser completo de valor, gallardía, arrogannegro en la mano. del poeta y el músico geniales concebida en la El llanto eterno de los condenados invade plenitud de sus fuerzas creadoras para gloria cia y donosura. Esos pueblos son obstinados en perseguir la moneda, consiguen cuanto se el espacio, en tanto que Persefona, inmóvil, del Arte. proponen, crean actos y cosas formidables; Tanta su deseo de volver á la tierra. F. MORA pero no pueden crear la ideal aventura, el coUna dulce claridad invade el sombrío Tártalorín y la gracia, el espíritu y el corazón del ro, y Ariadna, precedida de ninfas y de las torero. Y desde allá arriba, desde las abundantres Gracias viene á reclamar á Fedra. A su tes llanuras y las ricas ciudades, desde lo alto vista, Persefona se enternece y permite á de sus arsenales, escuelas y talleres, nos están Ariadna que se lleve á Fedra, mientras que mirando con una estupefacta fijeza, con un ella acaricia apasionadamente las flores que se ORfiRISMO El torero Machaquiio se asombro y una envidia secretas. deshojan al contacto de sus manos. Persefona- -casado con una rica, na Demos, pues, al torero lo que se merece: Coma de nuevo su actitud de ídolo frío, fino y guapa y aristocrática mujer; á su boda han dignidad, agasajo y fortuna. El torero es nuesmelancólico, en tanto que una de sus compañeacudido los hombres notables de la literatura, tro legítimo representante, es el primer esparas vuelve á colocarse el lis negro en las manos. de la política, de la banca y del periodismo; ñol, y las corridas de toros son la fiesta más El acto quinto se desarrolla en Naxos. El finalmente, la sociedad española, en todas sus viva, rara, febril y pintoresca que existe hoy jefe de las naves guerreras suplica á Piritvo que esferas, ha querido estar representada en el sobre la tierra. Sin embargo de esto, yo no decida á Tesco á defender Atenas amenazada. acto del casamiento. Y con todos estos motivos asisto á las corridas de toros... Tesco se niega á combatir con sus brazos inla opinión anda inquieta y preguntándose si un Y no asisto á ellas porque chorrean sangre. fames denigrados por su traidor amor. De retorero tiene derecho á tanto homenaje y á tanY la sangre es la cosa que más me asusta y pente óyense espantosos ruidos subterráneos; ta fortuna. ¡Al fin un torero... escandaliza, tal vez porque dentro de mi ser el rayo truena en el espacio y, precedida de ¿Pero hemos de ser siempre tan ciegos, que llamas, aparece Ariadna, jadeante, entre las no comprendamos el alcance de nuestras mis- vive el alma de un brahmán, ó de un poeta, ó simplemente de un cobarde. rocas. mas cosas? ¿Seguiremos siempre ignorando el ¡Ariadna... Si, mas no viene sola; viene alto, el principal valor y la importancia nacioj M. SALAVERRJA con Fedra, que, conmovida de tanta abneganal del torero? A PROPOSITO DE UN SUCESO T NOTAS DE ACTUALIDAD