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A B C LUNES 5 DE NOVIEMBRE DE 190 PAG. EDICIÓN 1, traía de cabeza á los hombres en Viena y Berlín? Bismarek accedió al capricho, no figurándoha hablado mucho de Bismarck en estos se las consecuencias. Algunos días después el días con motivo de la publicación de las retrato de la más famosa actriz y del más céleMemorias del canciller Hohenlohe, y se han re- bae hombre de Estado de su tiempo, corría Cordado muchas anécdotas de él; pero no se ha por todas las manos, y en Ischl, Viena y Bercitado una aventura bastante curiosa, ocurrida lín no se hablaba de otra cosa con gran escánen Ischl en 1865. cuando era presidente del dalo del correcto mundo alemán; desde entonConsejo de ministros de Prusia. ces Bismark, ya más prudente, no consistió En aquel año, narra la J evue Tiebdomadai- retratarse con ninguna dama amipa suva. re, se encontraba en la misma ciudad la célebre diva vienesa Paulina Lucca. Paulina y Bis 1 os dos comediógrafos Labiche y Augier marck se conocían por haberse visto en Ber TMrf tenían una amistad entrañable, fraternal. lín. Una tarde que la diva estaba á la puerta del Augier decía de Labiche: despi és de Mohotel Isabel esperando su coche, entro Bis- fiere no conozco ninguno de tan fecunda vena MAPAMUNDI de Labiche, que, ya moribundo, se apresuró á contestai: -jSi hicieses tú mismo el encargo, cuanto te lo agradecería! I I n redactor de Z- e Petit Parisién ha estado á visitar al Rev Mademba, que se halla e n París. Mademba, rey de Susuding, en el Niger, es un rey demócrata. Abre su persona la pueita á las visitas, y ofrece asiento, un cfgairo y una copita de lo que gusten. Mademba debe su trono á la protección de Francia y principalmente a! general Archipard. Cuando yo tenia dieciséis años, habla Su Majestad, entré á servir en Correos y Telégrafos. En 1887 el general Galheni, gober- MARRUECOS. LOS faOLDADOS DEL RAiSULl DESFILANDO POR LAS CALLtS DÉ TÁNGER marck, que vivía en el mismo establecimiento. El canciller la saludó cariñosamente. irExceylencia, dijo la Lucca, ¿queréis venir conmigo? Voy á casa de mi fotógrafo. Imposible. Espero gente contestó Bismarck. La diva lanzó al ministro una mirada irresistible. No había medio de rehusar la invitación y Birmarck fue en compañía de la diva á casa del fotógrafo. Después que Paulina Lucca se hizo varios retratos, poniendo en juego su adorable gracia, le dijo á Bismarck: Excelencia, se me socurre una gran idea. ¿Qué diríais si nos reítratásemos juntos? ¿Cómo resistir á un aeseo tan gentilmente pedido por una muier que, como suele decirse. cómica E! día anterior al de su fallecimiento, Labiche hablaba familiarmente con su amigo, y como de costumbre, en su conversación chispeaba el más vivo ingenio. Ayer, decía Augier, Labiche estaba un poco mejor... la mejoría de la muerte. Su hijo, un hijo admirable, estaba sentado cerca de su lecho. A ratos una gran tristeza aparecía en el semblante del joven, que pocos meses antes había visto morir á su esposa. En un momento de dolor, acercándose á su padre con ternura, besándole, le dijo: ¡Cuando tú la encuentres cerca de ti, en el otro mundo, dita que no la he olvidado! Una pálida sonrisa se dibuio en los labios fot. Branger. nador del Sudán, me nombró agente diplomático y ¡uego efe de las i jerzas auxiliares de Caballería que se organizaron contra el Matabuk, Mahmadu- Lamine. En 1890 91, el Sudán fue de nuevo agitado por la levolución; la parte de Susuding, principalmente, apareció devastada, arrasada, estéril como un desierto. E 1 general Arch ¡nard, en premio á mis servicios, me instituyó rey de Susuding. Mademba ha conseguido hacer en poco tiempo próspero y fértil el desolado territorio, y el Gobierno francés le ha nombrado oficial de la Legión de Honor. He ahí un telegrafista con suerte! -XXX