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A B C MIÉRCOLES JO DE OCTUBRE DE rao 6. PAG. 4. EDICIÓN i. decido, y porque sabe el más lerdo que una ley de esa trascendencia no se confecciona, ni se examina, ni se aprueba por un Consejo de ministros, con ó sin consulta á Roma, en ocho ó diez días. Además, y digan ó hagan decir lo que quieran algunos ministros, lo cierto de lo ocurrido en el Consejo del lunes es que se habló muy poco del asunto, y que para salir del paso, para producir el consabido efecto teatral y alejar en lo posible el espectro horrible de la muerte, se dio encargo al Sr. Dávila de hacer un proyecto de ley sin más consigna que la de: á la medida délas bases aprobadas en 1902 A esto se redujo lo de las bases fundamentales aprobadas por unanimidad, según rezaba la nota oficiosa. C O B R E LA CRISÍS N O obstante los aires de triunfo que aparentaba respirar ayer el Gobierno, la creencia en una próxima é inevitable crisis es cada día más firme. A tal punto llevan algunos su convicción, que ayer se hacían vaticinios sobre los días que le restan de vida al Gabinete. Entre las versiones que circularon recogemos una, á título de curiosidad y como complemento de información de lo que por ahí se cuenta con tonos de seriedad, pero de cuyo fundamento claro es que no podemos responder. Se decía, pues, que de la próxima crisis resultará un Ministerio presidido por el señor Canalejas y formado por algunos de los actuales ministros y otros nuevos, y que la presidencia del Congreso la ocupará el Sr. García Prieto, que á sus méritos indiscutibles une la circunstancia de contar con muchas simpatías en la mayoría, por lo mismo que fue él el ministro que hizo las elecciones y por lo mismo que dejó la cartera antes que aceptar su disolución, como quería Moret. de alpiste á sus prisioneros y un señor conde que vive metido en un chispero, ¿no es justo que el sol se apiade de los pobres madrileños? ¡Pues, hombre! ¡Sólo faltaba que tuviéramos mal tiempo... JUAN PÉREZ ZÚÑIG. A conversación del día en los centros po liticos verso ayer sobre los acuerdos adopiados en el último Consejo de ministros. Reconocíase unánimemente que era la vez primera que los consejeros se ocupaban del asunto, y dando por hecho que la resolución fuese tan firme como los ministros afirman, se recordaba el origen y la historia de la famosa ponencia que ha de servir de base al proyecto de nueva ley de Asociaciones. Los ministros que formaban dicha ponencia se reunieron el día 26 de Mayo de 1902. El de Gracia y Justicia, Sr. Montilla, presentó 11 bases referentes á las Asociaciones religiosas, y el Sr. Moret otras relativas á las demás Asociaciones en genera) Si ésta es la base del futuro proyecto de ley de Asociaciones, como dice el Gobierno, queda por dilucidar otro punto, como quedó en 1902. ¿Se acomete esa reforma con independencia absoluta del Vaticano? El Gobierno nada dice en esa lluvia de informes que ha dejado caer en una sola noche, con el solo objeto, ¡fuerza es decirlol, de producir otro efecto teatral á los que tanta afición muestra y ver si por ese medio, haciendo ostentación de arranques liberales, aleja un poco ¡a tempestad que se le viene encima: la inevitable crisis. L A LEY D E ASOC 3 ACIONES La EL SUCESO DE ZARAGOZA mpüando la noticia que ayer publicamos sobre el duelo verificado el lunes en Zaragoza, reproducimos el siguiente despacho que anoche publicó nuestro estimado colega La Época: Zaragoza. 9, 3 t. D- Benigno Várela, que fue encarcelado por orden del juez, continúa incomunicado. E 1 Sr. Barcelona continúa gravísimo. Sometido á un reconocimiento con los rayos X, se ha visto que tiene la bala alojada en el estómago, no habiéndose atrevido á extraerla el Dr. Lozano, que le asiste. Los padrinos del lance descalifican a! señor Várela, y el juez de campo, Sr. Cruces, califica el hecho de un asesinato vulgar. Se ha pedido autorización á las autoridades militares para interrogar á los padrinos, que son militares. -Sola. Diario Universal confirma la misma versión con los siguientes detalles: El Sr. Barcelona se encuentra en la agonís. He visitado la casa del herido y he recibido una dolorosa impresión: la familia está desconsolada y pide con lágrimas en los ojos el castigo del asesino según declaran. Se me ha relatado el lance de diversas maneras, y por tal causa es difícil pcdt. r forma: juicio. Según parece, cuando los duelistas llegaron al campo de! honor, que según unos fue ia arboleda de Macanaz, y otros en el carruno déla Romareda, colocados en sus puestos, cuando ambos estaban de espaldas, los padrinos dieron la primera palmada, luego la segunda, y cuando el Sr. Barcelona esperaba! a tercera para volverse y disparar al aire, cayó al suelo baña do en sangre: había recibido un balazo en los ríñones. Desde las tres de la tarde hasta más He las diez de la noche el herido no tuvo asistencia, y de ahí que su gravedad haya aumentado tanto, que no se cree llegue á las dos de esta madrugada. Entre los padrinos se sabe que figura un teniente de Caballería. A las once y media de ia nocne e ¡Sr. Várela se ha estado paseando por las principales calles de la ciudad con la mayor tranquilidad. AI pasar por la calle de Don Aifonso, un grupo de republicanos, amigos de! herido, que comentaban con indignación el suceso, al tener noticia de la presencia del Sr. Várela intentaron acometerle, pero no hubo tal, porque otros amigos lo evitaron. EI Sr. Várela no se apercibió de este ínct dente. A la hora de salida de los teatros, y cuando los comentarios eran más generales, el señor Várela seguía paseando. A! poco tiempo ha sido detenido. Tuestro corresponsal nos dirigió anoche el siguiente telefonema: Zaragoza, 9, 10 n. El Sr. Barcelona está agonizando á consecuencia de la herida que recibió en el encuentro, calificado de asesinato por la opinión, la Prensa y el juez. El Sr. Várela se halla en la cárcel incomu nicado. El jueves se dictará contra él auto de procfr samiento. Asegurase que los testigos del lance han firmado un acta descalificándole. -Gay p L JUICIO PU- N a d i e c r e e en esos arranques. El hecho sólo BLICO de haber esperado para mostrarlos á estar en vísperas de abrirse las Cortes, demuestra que aquéllos no son sinceros. Si lo fuesen, antes habrían aparecido. Muy cierto que el Sr. Canalejas quería que se hiciese saber á Roma que el proyecto de Concordato ¡pactado entre Maura y la Santa Sede en Junio de 1904, no le hacía suyo el Gobierno y que á eso se aviene el Gabinete. Muy probable también que pidiese la denuncia de! modus vivendi de Moret y que le haya convencido el Gobierno de que en el texto del proyecto de ley de Asociaciones quedaría anulado dicho convenio provisional, con lo cual se da gusto también al Sr. Moret. Pero ¿es que el Gobierno podía resistir á las demandas de Canalejas y disgustar á M o ret, convencido como está de que vive de la conmiseración de estos dos orohombres liberales? Por no indisponerse con ellos y especialmente con el primero, el Gobierno ha ideado esta última farsa de hilvanar á última hora, de prisa y corriendo, un proyecto de ley de Asociaciones como el que el Sr. Canalejas auería en Mayo de 1902. Sabía el Gobierno que el apoyo del presidente del Congreso es condicional para el solo caso de que cumpla sus compromisos liberales, uno de ellos la ley de Asociaciones; sabía que así y sólo así, contaría con su concurso y que de llegar la apertura de las Cortes y no dar testimonio de cumplir lo ofrecido, abandonaría la presidencia de la Cámara y las filas de la mayoría, y en este sentido debió repetírselo de palabra ó por escrito al Gobierno hace poco más de un mes, y ¡claro! próximas las sesiones del Parlamento, ¿qué iba á hacer sino dar gusto en todo al arbitro de su vi ia: en lo de anunciar que negará á Roma validez á lo pactado con Maura, en lo de denunciar ó anular el modus vivendi de Moret y en lo de presentar un proyecto de ley de Asociaciones? Es el miedo á muerte y no la convicción liberal lo que ha impelido al Gobierno á adoptar esos acuerdos del ¡unes, en los que nadie cree, porque se conoce la causa á que han obe- G ACETILLAO RIMADA. OTOÑO N U E S T R AGRADABLE Ayer un amigo ausente me escribe á Madrid diciendo que nos envidia, pues sabe que gozamos de buen tiempo. Deduzco de sus palabras que extraña que de él gocemos, y yo le digo que es justo que Dios nos mande algo bueno. Aquí, donde ya es sabido que al que es celoso en su empleo y al que es amante celoso les cuestan caros los celos; aquí, donde llueven pobres, desde el trashumante ciego que anda tocando la nauta por doquier... y por dinero, hasta el viudo con seis hijos y mujer, que pide un perro porque no ha comido nada desde la hora del almuerzo 1 Aquí, donde hay automóviles de aplastantes argumentos, que á un atún rae ¡o convierten en un lenguado perfecto; aquí, donde si los toros en la plaza no da. i juego, en cambio los que recorren las calles y los paseos (como ha sucedido el lunes) llevan, por desgracia, á efectc el colmo de la limpieza: barrer á los barrenderos aquí, donde ya se tiene por corriente el adulterio, que, si abunda en las personas no falta en los alimentos, aquí, en fin, donde en política no hay más cera que el proyecto de Asociaciones, la próxima abertura del Congreso, y un general que rellena.