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B C. MARTES 0 DE OCTUBRE DE 1906. PAG. I 5 EDICIÓN i. Pedro lllán, después de cometido su delito; se fue á su domicilio, donde se mudó de ropa, limpió el revólver eme era el de servicio, v le volvió á cargar. La Guardia civil que le capturo, desde la Casa de Socorro, donde fue reconocido por el lesionado, le condujo á disposición del juez de- guardia, TJobo importante. Hace unos cuatro meses que D. Ignacio Benito Vítores y su familia marcharon á pasar una temporada á un pueblo de la provincia ote Albacete. A! cuidado dz su domicilio, Alcalá, 106, primero, izquierda, dejaron á una familia amiga, cu a sirviente solía ir de vez en cuando á tegar las macetas. Dicha criada, al ir ayer a la indicada nabitación, se encontró con que estaba cerrada sólo con picaporte. Comunicó lo que sucedía al portero, y cuando éste subió, y penetraron en el cuarto, vieron que se hallaban todos los muebles en desorden, y que de varios cuadros de mucho mérito se habían llevado los lienzos los ladrones, dejando los marcos. Al tener noticia de lo que ocurría, se personó en ¡a casa el digno juez de guardia, señor Gómez de Baquero, que con toda actividad ordenó la instrucción de las primeras diligencias, tomando declaración á los porteros y á varios vecinos, los cuales manifestaron que no habían advertido nada anormal. 3 or encontrarse ausentes los dueños no se ha podido precisar la cuantía de lo robado. años de edad, tuvo la desgracia de resbalarse y caer al suelo, produciéndose tan tremenda lesión en la cabeza, que falleció al ser conducido á la Casa de Socorro. Quícidio. A primera hora de la tarde se suicide en el Parque de Madrid, cerca de 1 puerta de Granada, disparándose un tiro en la cabeza, D. José María Secades, dentista, domiciliado en la, calle de Jovellanos, núm. 5. Dejó una carta, escrita, declarando que se quitaba la vida por falta de recursos pecuniarios. 7 1 ancero desesperado. Yendo esta madrugada en un coche de punto por la calle de Bailen, Francisco Almansa, del regimiento de Lanceros del Rey, de guarnición en Aranjuez, se disparó un tiro de revólver en el pecho, produciéndose una herida gravísima. Fue conducido, al dispensario ae urgencia de! Buen Suceso y se le encontraron dos cartas, donde manifiesta que no se culpe á nadie de su muerte. Í ueívan á los interesados que se expresan as 5oo pesetas que depositaron para redimirse el servicio militar activo. I Gracia y Justicia. Subsecretaría Vacantt de una plaza de escribano en él Juzgado de riumera instancia de Torxijos. Hacienda. Dirección general de la Deuija y Clases pasivas. Relación de las inscripciones del 4 por ioo, emitidas por esta Dirección general durante el mes de Agosto ú timo. Resultado del a de fino. La casa exportaáora AliVARÉZ Q ele Jerez, ha elegido para distinguir su AMONT 1 LLADO FJNCTIa palabra LA GACETA I p n t r e otras publica hoy las siguientes dispo siciones. Instrucción pública. Real decreto referente á las clases nocturnas de adultos. Subsecretaría. Convocando á los opositores á una plaza de Auxiliar de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Central. El mejor almacén de paños, géneros ing Fomento. Real decreto autorizando arl miI ses de Sra. y cab. López y C a Preciados, 14, nistro del ramo para adjudicar en público con brero muerto. Hallándose ayer tarde trabajando en el curso la ejecución de las obras de los puertos 1 De París ha llegado á esta corte un compraI dor de alhajas de valor. Recibe, Victoria, 4 tejado del núm. 23 de la calle de Luchana el de Melilla y de Chafarinas. pral. derecha, de doce á tres, hasta e! día. 20, obreio Gabriel Martín Jordán, de veintitrés Guerra. Reales órdenes disponiendo se de- ¡ue han enviado D. Angei López Ovtiz de León, talle Senador Pinero, núm. 27, en Montijo (Ba ¡dajoz) D. Ángel Sánchez, Guadiana, 9, Sevilla; jdoña Gertrudis Juste de Martín, Toledo, ii6 3 ¡tercero, Madrid; D. Esteban Puig, plaza de Prim, I9, Reus (Tarragona) doñaM. C. Rodríguez, An tonio López, 12, Cádiz, D. Manuel Correa, Duen- ¡de, 2, pral. Málaga; D. Manuel Abelenda, Pa ¡saje Clemens, 7, tercero, Málaga, y D. Pío d ¡Frutos Córdoba, Gascos, 5, Segovia. Dichos señores decidirán si el premio de 508 I p e s e t a s ha de ser sorteado entre los agraciados I ó repartido po partes iguales entre los mismos, ¡teniendo en cuenta que se resolverá lo que acuer I de la mayoría. i Case de decidirse el sorteo, éste ss hará ante notario público. 240 1 BLIOTECA DE A B C LOS SECRETOS DEL DOCTOR SÍNTESIS Z 3- orden de hacer señales pidiendo auxilio al God avitk aos. cañonazos alternando con dos cohetes. Los cañonazos disparados con metralla, dejan huella sangrienta en la. fiias délos sublevados, que excitados más que aterrera zados, conquistan de golpe el espacio comprendido ere treel palo de mesana y el palo mayor. En aquel mcün mentó, el capitán y el segundo caen muertos por dos tigres, salidos, uno de babor y otro de estribor, de lugar; más avanzado que el que oeupan los chinos. ¡Traición! ¡traición! -gritan los marineros. Y nuevos disparos dejan sin vida al oficial de cuarto v al segundo teniente. lina voz de trueno, que todos reconocen, ruge en el silencio originado por la terrible matanza. ¡Animo, amigos! Ya no hay oficiales. ¡El barco es nuestro! El miserable capitán del Tagalo, con una carabina todavía humeante en la mano, sale del escondite donde se ocultaba. Su cómplice, el maquinista, se le une entre las aclamaciones de los coolíes. Mientras los marineros desesperados, pero no acobardados por la muerte de sus oficiales, redoblaban sus esfuerzos para vengar cobarde asesinato, el bandido se fijó en una lona embreada que cubría el cañón de proa. ¡Diablo! -dijo. ¡Está cargado! ¡Y el otro buque sin arder todavía! ¿Me habrán engañado? Un haz de llamas que apareció repentinamente en el Godaveri. pareció responder á esta interrogación. ¡Por fin. Ahora el capitán tendrá sobrado quehacer para pensar en perseguirnos. Bueno es tener amigos en todas partes, y no dejaré de recompensar al bravo amigo que lia expuesto su vida para incendiar el otro buque. Ahora ¡avante Tú, muchacho, á la máquina. El maquinista, á guien se dirigía la orden, se encaminé, al frente de dos docenas de aquellos bandidos, al Te- oficial náufrago. Este último, que parece atacado cíe uní somnolencia invencible, se retira á su camarote bostezando. Por primera vez desde- que embarcó, el seguido se olvida de pasar la sonda acostumbrada al entrepuente. Tal vez ha hecho mal, como su jefe, apurando algunas polvorientas botellas extraídas de un recinto cuya l ve no posee el despensero. ¡Hacía tanto calor y tenía tan delicado aroma el Burdeos... ¿Sería Brígida la somnolencia del náufrago? ¿Porgué rara casualidad fue el maquinista á llamar á su puerta? Conversaron en voz baja algunos minutos y luego e) maquinista sjs fue silenciosamente. ocultando bajo su blusa un voluminoso paquete, y llegó á la maestranza donde estaban los contramaestres francos de servicio. El paquete contenía varias botellas de brandy, que fueron favorablemente acogidas, sin que nadie se preocupara ea averiguar su procedencia. Hízose, pues, honor al brandy, bebiendo todos hasta una hora avanzada. Sólo el maquinista, sm que nadie lo notara, dejaba caer sobre su cafnisa de lana, por debajo de la barba, el contenido del faso. Poco á poco van quedando profundamente dormidos los bebedores. El maquinista sube lentamente a! puente y se encuentra, como por casualidad, con el cocinero chino recogido, como él, en Booby Fland; hablan brevemente en VOz baja y bajan al interior del buque. El chinoj, que se ocupa en el fregado de i vajilla en ia cocina de la maestranza, goza de completa libertad y puede ir por todas partes sin motivar sospechas. Inmediatamente (después de su encuentro con el maquinista recoge en forma de moño su coleta y se dirige á la escalera de proa, especialmente destinada á los coolies. At pie de la escalera hay un centinela armado con una pica. ¿Qué quieres? -le dice bruscamente. -Fumar opio.