Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C VflEKNES 5 DE OCTUBRE BE 3906. y AG. 5. EDICIÓN i. -Sí S. C me prometeprocurarqueAlsacra l,o rena sean restituidas á Francia, enterirces V E será la única persona á quien revelase tste secreto. Hay que ¡reconocer que es todo un sarao, -que a púnala alcana deijn n quier- en imponer el amor á tiros ó SL las, como si- los. disparos tuvieran más que los latidos del corazón, y el brillo navaja consiguiera lo que no pudo lorelampagtreo de unos ojos... ANTONIO PALOMERO LOS OBISPOS Y EL GOBIERNO fl I na Real orden. El ministro de Gracia y Justrchiita dictado la siguiente Real orden en contestación á la solicitud del obispo de Badajoz: Vista la respetuosa y atenta solicitud dirigida por V. I. á este ministerio, en la cual, exponiendo distintos fundamentos en d orden religioso, moral y jurídico, y acudiendo á la probada rectrtad é imparcialidad del Gobierno, pide que, estimándose las razones que aduce, se acceda á revocar la Real orden de 27 de Agosto último, referente al matrimonio- civil; Considerando que, si bien la expresada Real orden está precedida de razonamientos que son fundamento suficiente de su parte dispositiva, merece la respetabilidad de la petición formulada p o r V 1. que, concediéndosete toda la atención debida, se justifique plenamente la respuesta- negativa que, con sentimiento y cumpliendo un deber, ha de dársele; Considerando que si bien es cierto que por estar determinado en el Código civil lo referente á las formas del matrimonio, y por ser tan importante cuestión propia de la fijeza y elevación de las leyes, debe dejarse á éstas su resolución, tal argumento abona la procedencia de la Real orden dictada en vez de justificar su derogación, pues aquélla ha venido á restablecer el texto único de la ley con su pleno imperio, alterado por otras disposiciones gubernativas, á las cuales, y no al Código, ha alcanzado la variación que restaura la vigilan cia de los preceptos en aquél contenidos; Considerando que, por tanto, la Real orden de 27 de Agosto último no altera con ampliaciones roí restricciones indebidas la extensión que el Código atribuye á cada forma de matrimonio y declara que no pueden exigirse requisitos que aquél no establece ni quiso establecer, dándole la única interpretación que su texto consiente, y que los precedentesjde su formación y discusión hsteen ineludible; Considerando que el hecho de solicitar matrimonio civil, dados los términos, por todos conocidos, de nuestras leyes vigentes, es manifestación inequívoca, que excluye la necesidad de una declaración expresa de creencias que ni el Código exige ni quiso exigir, la cua. puede significar una coacción, siquiera sea U indirecta de la opinión general católica sobr la libertad de conciencia de los contrayentes, y esto no puede hacerse- sin faltar al principio de tolerancia que inspira el art. i 1 de la Cons titución; Considerando que, sin desconocer el desecho de la iglesia y de los prelados para soste trer us doctrinas acerca del matrimonio, la Real orden de 27 de Agosto tiene que inspirarse en el criterio del Estado y de nuestras leyes, que admiten, con todas las consideraciones y efectos debidos, la forma civil para Jas uniones conyugales; S. M el Rey (q D g. se na servido disponer se mantenga en toda stt fuerza y vigor la Real orden de 27 de Agosto último sobre matrimonio civil; siendoJtambién on- focme al deseo de S. M que se manifieste á V. 3. el agrado cotí que ha visto el acierto y prudencia para conciliar su ardiente celo como prelado, en defensa de los altos intereses de la Iglesia, con la respetuosa consideración ¡debida á las decisiones del Poder civil y á las personasque lo ejercen. De Real orden, -etc. Dios guarde á V. J muchos años. Madrid, 3 de Octubre de 1906. JtymanO oes- -llustrísimo y reverendísimo señarrobisp de Badajoz. POR TALEQRAF 0 tKXX. gra. r LOS CELOS n telegrama fechado en París, y pnblicado por algunos periódicos madrileños (A B C lo- inserta en el lugar cor- respondierfte) presupuestos de ingresos. nos comunica una horrible noticia. las nueve y media celebró anoche sed rey de Annam, después de ordenar que se sion e. Ayuntanúento, bajo la presidencia del diera espantosa rauerte á carias de sus mujeres, alcaldt Sr Aguilera, para seguir tratando de mató á tiros de revólver al príncipe presidente los pr upuestos. de! Consejo de Familia- imperial. Por unanimidad fue aprobada una enmienda N o sólo por la calidad del protagonista y del r Santillán al capítulo correspondiente de por el número de sus víctimas, es interesante gastos para que los guardias municipales- de esta tragedia; lo es también por- su origen, qtte Caba ría colmen por el solo concepto de suelno fué otro que los celos, según algunos pedo, 1 s. ueldo y la gratificación que hasta ahora riódicos aseguran, tal vez por qtre así se destenían prende del texto telegráfico. Y en verdad que Sin debate se aprobaron los capítulos I y TI si siempre se compadeció á quien sufre los delpr supuesto de ingresos. efectos de esta pasión funesta, mayormente haDe pues de discutida se aprobó otea enmienbrá de compadecerse al que, teniendo- varias da de Sr. Santillíu al art. 3- del capitulo 111, mujeres halla en muchas de ellas suficiente moprop úendo la ampliación de la matanza de tivo para su propio sufrimiento. reses de cerda para el próximo año desde el Tal es el caso de ese Rey, en cuyo país aun zo- di Septiembre hasta el 20 de Mayo, con subsiste la poligamia, ya que allí no se conoce lo cu. se obtendrá un aumento de 22.000 la verdadera civilización. Y acaso pueda conpeszta siderarse como un argumento, para demostrar Se probó otea enmienda del S r Lequ rique los Celos son generalmente, no los hijos ca, au nentando 1 a 5 por 100 en el ar. bitrio de del verdadero amor, sino los hijastros del amor autore viles de lujo; fue desechada otra de los propio, Sres glesias y Largo pidiendo que se recar ¿Cómo creer que ese marido de tantas muimpiiesto sobre los solares en un aoo jeres sintiera por todas, y por cada una en paro, y se aprobó el capítulo J 1 L, no sin por ticular, un cariño tan inmenso que no le perque s produjera un animado incidente al dismitiese vivir en paz cuando ellas te olvidaran? cutin uria enmienda del Sr. Rscher pidiendo ¿Cómo suponer que las dio muerte por no poun itm uesto progresivo sobre salares y raanider resistir los impulsos de su pasión... Lógifesta l Sr. Gayo que si los propietarios no co será pensar que si acaso las encontró culpaconst uyen. débese á las exigencias exageradas bles, fue su amor propio lesionado, ó su digdélo obreros, nidad ultrajada quien reclamó venganza. Y él Se cordó gr. avar en un 100 por J 00 las no tardó en dictarla, tomándosela por su procons ucciones provisionales de los solares y pia mano, ya que no podía disponer ni del amresta ecer un impuesto- sobre las apuestas en paro de las leyes, ni de los dulces consuelos de de pichón, -carreras de caballos, riñas el Ti la religión ó de la filosofía. de gs os, -etc. que se calcula en 20.000 peseYa es vulgarísima, aunque no por eso menos tas di mgre- so. exacta, la observación de que Shakespeare per Se iprobaron Ios- ca- pít- ulos festawtes, y quesonificó en un moro esa pasión terrible de los dó, F r tanto, aprgforá el presupuesto de incelos, por no creerla propia de los hombres gresc piadosos ni de los espíritus resignados. Estos levantó 1 a sesión á la una y cuarto, desY sabrán siempre perdonar sacrificando su propues le haberse denegado una gratificación á pio corazón traidoramente herido, sin sentirse los e: ipleados que han confeccionado los precapaces de matar á quien fue causa de su prosupui stos. pia muerte. Y he aquí las verdaderas tragedias del verdadero amor, cuyo final se desarrolla omisión valenciana. siempre en el silencio de las almas verdaderaHoy, á las cuatro y media de la tarde, mente grandes. el al lde de Valencia y as compañeros visiUn tiempo fue en que una falsa idea del taran con el alcalde de Madrid, el Parque del amor propio obligaba á tan terribles venganOest donde serán obsequiados vem un lunch zas, motivando catástrofes espantosas. Pero tos c misionados del Municipio fie Valencia. esas venganzas ya van desterrándose de las costumbres, y sólo quedan arrinconadas en algunos dramas de teatro como muestra de una edad que desaparece. La sociedad contemporánea empieza á comprender que sólo se es culpable de los hechos que se realizan, y a, 4, i t. 1 Consejo de ministros ha no se atreve á envolver en el mismo castigo á ordado hoy la combinación diplomática, quien falta á sus deberes y á sus juramentos de sienc nombrados: el Sr. Nerazzini, ministro mor y á quien sufre la amargura de esas fale n T í (ger n sabstitución del conde de M altas. Cierto que todavía resulta un ideal el musi y el príncipe Poffiosilasa, en la actualiOrozco de Realidad, y que el perdón de Crisdad cretario de Embajada en Bruselas, canto á la mujer adúltera es un ejemplo aemasiado sejer de Embajada en Madrid. alto para ser imitado por los p, obres mortales; pero ya no inspira burlas, sino respeto, la inmerecida desgracia del inocente, y un compasivo olvido acompaña al culpable en su soledad. Y querer compadecerle, es principiar á ouerer perdonarle. POR TELUCRAFO Sólo de ves; en cuando asoman esos terribles 9 iieva York, 4, 6 t. -En Pocahorrtes, en el dramas de celos y venganzas, restos de la bar Estado de Virginia, ha ocurrido una exbarie humana y atavismos- crimmáles de la- moplosión en una mina, quedando sepultados j 5 ral universal. EHos octtrren- entee gentes poco obreros, con pocas esperanzas de poder ser ó nada civiiiásaádsy entre los hé t os. U NOTAS MUNICIPALES MB 1 NAC 1 QN DIPLOMÁTICA R EXPLOSIÓN EN UNA MINA f Yeclaraciones del obispo de Tuy. y go, 4, 9 n. El prelado de Tuy, hablando con un periodista, dijo á éste que esta