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Í? AÑO CUATRO. NUM. 628. CRÓNICA UN 1 VERSAL ILUSTRADA. der en el Parlamento su propia obra, ni PERFIL DEL DÍAlos actos políticos que en los últimos años por pudel académico se ha L a inauguración todoscursoCentros docentes celebrado en los con la solemnidad de costumbre. En Madrid ha tenido una novedad: la del discurso del ministro de Instrucción pública, que ha constituido todo un programa de Gobierno en lo que se refiereá enseñanza. Desconsoladora es una parte del discurso: la que muestra en toda su desnudez la miseria de ¡a instrucción en- España; pero compensa esa amargura la esperanza de un remedio lento aunque eficaz. Esa esperanza se aira en un proyecto que el ministro señala concretamente, y en virtud del cual podrían dedicarse 5o millones de pepesetas á escuelas públicas sin desembolso para el Estado, sin sacrificio para el contribuyente. Ya es bastante obtener de una de esas solemnidades académicas que la rutina, madre de todo la oficial en España, ha establecido sin ningún fin práctico para la cultura ni para los intereses materiales de la nación; ya es bastante, repetimos, obtener de esas funciones teatrales una idea práctica, en cuya realización puedan cifrarse los anhelos de una nación. Hasta aquí no se sacaba de tales solemnidades más que hartazgos de erudición y empachos de retórica, amén de la convicción de que la cátedra es para muchos sabios, no tribuna de enseñar, sino mostrador donde negociar, vendiendo libros del propio consechero á precio inverosímil y forzoso para el que ha de estudiar, comercio que, desgraciadamente, sigue en pie. Desde ayer puede decirse que hay algo nuevo. Un ministro ha roto viejos moldes, y siempre es grato que se rompa alguna cosa aquí donde hay tantas que romper. Lástima que esa buena impresión que se adquiere en actos como el de ayer no pueda sustraerse al influjo de una dolorosa realidad. Porque seguidamente de regocijarse con la buena idea, después de sentirse el entusiasmo que despierta la noble iniciativa, surge la eterna é irremediable reflexión de que en el país en que vivimos hay que contar con la inestabilidad de nuestros Gobiernos y la inconsistencia de nuestro Parlamento. El ministro ha dicho en su discurso que del reconocimiento de nuestras faltas en materia de enseñanza puede venir el remedio. Y en materia de política, ¿las reconoceremos alguna vez? Y si las reconocemos, ¿las querremos remediar ó habrá quien nos imponga con mano firme la corrección? V -y Sé MADRID, 1 DE OCTBRE. DE 1906. NÚMERO EXTRA. 0 30 CÉNTIMOS) g ción; así se creen algunos poseedores del decreto que disuelve unas Cortes; así se explica dieran dar relieve, á su personalidad, podía que figuras de segundo orden se crean objeto despertar entusiasmos. Había hecho un discre- de culto, de entusiasmo y de predilección de to presidente del Senado recordando los tiem- quien puede hacerles, y así lo esperan, presipos del también pundonoroso y respetable mardentes del Consejo de ministros en un sanqués de la Habana. tiamén! Buenos propósitos se le suponían; pero de Las amabilidades de la Corona tienen para intenciones santas está empedrado el infierno. muchos hombr- és irresistible seducción. Un hombre un carácter decían los que Tan adorable por sus cualidades como irreanhelaban un jefe para el partido. Pronto se soluto por sus actos es el general López Doconvencieron de que no habían dado con él. mínguez, de cuya inestabilidad en el Gobierno Aquella escena del hotel du Palais en San Se- y de cuya exclusión para la jefatura no puede bastián, en la cual un bilbaíno fogoso arremenadie, ni aun él mismo, á pesar délos pesares, tió durante una hora contra un delegado del dudar ya. Gobierno por éste sostenido en sus funciones; A. M. C. aquella feroz catilinaria que caía sobre el primer ministro contó lluvia de plomo, no la habría soportado Maura cinco minutos. Huelga ECOS FINANCIEROS decir que Cánovas ni cinco segundos. Y así p 1 trust azucarero. como la opinión serena discurrió con lógica: Si de este modo tratan estos señores al respe Siguen circulando rumores relativos al table, por sus años y or su cargo, presidente trust azucarero, y se dice que están muy adedel Consejo, ¿cómo tratarán á los obreros? lantadas las negociaciones con las fábricas 1 ¡así, los que, soñaban con jefaturas, decían: Si bres. Han firmado algunas que hasta ahora no as! se deja tratar por un presidente de Diputa- se, mostraban dispuestas á entrar en la combición provincial, ¿qué energías va á tener para nación, y sólo faltan las firmas de la de Vallaimponerse á mayoría y minorías y para bre- dolid y de la de San Isidro, de Granada. gar con los santones del partido? La Sociedad genera! insiste en no entrar si Y si esta reflexión era consecuencia de he- no se la reconoce el 66 por 100 del consumo. Cuando se llegue á un acuerdo, existe el chos públicos, los iniciados en las interioridad proyecto de solicitar del Gobierno la presendes del Gobierno sentían mayores desalientos observando lo que pasaba entre bastidores. tación He una ley que impida la creación de El Rey estaba en Inglaterra. Surge la cuestión nuevas fábricas y el de limitar la producción, del nuncio. La desabrida carta de S. E tiene fijándola en relación con el consumo, reparmás agria respuesta. Viene de Londres un te- tiéndola y obligando á las fábricas nuevas á legrama cifrado. Su contenido, como vulgar- producir una cantidad determinada inferior í lo que podrían producir con relación á su mamente se dice para expresar lo que escuece, arde en un candil. Para un carácter es el quinaria. En esas condiciones, créese que nadie se aventuraría á crear fábricas momento de las grandes resoluciones; para el Gobierno y su presidente lo fue de pánico, de Se pediría también que el Gobierno fijase el indecisión, de aturdimiento. Se optó por dar precio del azúcar y el de la primera materia; tiempo al tiempo y esperar á ver si venían bien pero esta petición, si llega á ser hecha, dará dadas. lugar, seguramente, á grandes discusiones. Dícese también que al quedar firmado el con Llegaron bien dadas, efectivamente, ó por lo menos dadas con indiferencia. Había pasa- venio, funcionarán en seguida las fábricas condo la tormenta sin dejar huella: gran júbilo, venidas con ó sin la ley á que aludimos regocijo infantil en la casa ministerial. Se consideraba salvada la situación; pero no por un p l comercio exterior. i acto de respetuosa entereza, de los que acre Con gran retraso, debido á las recientes ditan y fortalecen á un estadista, sino por un alarde de generoso olvido para el famoso tele- reformas arancelarias, ha publicado la Dirección de Aduanas los datos relativos al comergramas. cio exterior durante los siete primeros meses Otro día se habla en la regia cámara de la del año actual. próxima apertura de Cortes. Dos ministros Las importaciones han alcanzado 514,36 opinan que debe inaugurarse una ifueva legismillones contra 449,07 en 1905, y 386,97 e n latura; los demás están por la continuación de 1904. Las exportaciones han sido por valor de la actual. Todo esto se lo cuenta el Presidente 519,50 millones, mientras fueron de 486,70. en á la Corona, que, bondadosa y amable, no 1905 y de 496,55 en 1904. muestra empeño en que sea una cosa ú otra, y, Esto representa un aumento de 65 millones en cambio, dice complaciente, deseando agradar al primer ministro, que resuelva éste lo de pesetas oro en la importación y un aumento de 33, millones de pesetas plata en la exporque estime oportuno, ya que él ha de ser el tación. que inaugure la siguiente legislatura, segunda si ha de continuar la actual, ó tercera si en Octubre ha de empezarla segunda. 1 as Sociedades de luz eléctrica en Madrid. Y ya tenemos al general alegre, ufano, de Existe el proyecto de reunir en una sol cidor como muchacho con calzado nuevo, juz- entidad á las Sociedades eléctricas de Madrid. gándose fuerte en el Poder y contándolo con El pensamiento ha sido aceptado en principia aires de triunfador. y la mayoría de las Sociedades estudian en estos momentos los medios de realizarlo. Tampoco ha sido un acto de gobierno el que ha consolidado la situación en sus manos. Créese que entrarían uen este nueva trust, ¡Ha sido una frase halagadora, una momentá- además de las Compañías que suministran luz nea complacencia de ¿rriba la que ha forjado á Madrid, algunas que, como la de Santularia tan grata ilusión) y la de Gasificación, tienen directa relación ¡As! se juzgan muchos dueños de toda sitúa- con esta clase de industrias. PARA LA HISTORIA DE UN MINISTERIO 111 a entrada del general López Domínguez en el Gobierno produjo cierta sorpresa. N o despertó esperanzas, porque no podía despertarlas. Descontado que las jefaturas políticas íio se confieren en un Real decreto- -Cánovas, Sagasta, Silvela, el mismo Maura, por no citar otros casos, no necesitaron ser presidentes del Consejo para ser jefes de sus partidos- -tampoco subía al Poder con más tercer entorchado que el de la milicia. Hombre de historia liberal y de innegaoies prestigios, ni por su avanzada é irremediable edad, ni por sus dotes de orador para defen- L