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A B C LUNES i. DE OCTUBRE DE ioo6. PAG. jí EDICIÓN 3. A La Granja. Mañana mrfcharán al Real Sitio, para despachar con el Rey, los ministros de Marina y de Hacienda. omisión valenciana. c En el tren correo de Valencia llegó ayer á esta corte una comisión compuesta por los Sres. D. José Sanchiz Bergón, alcalde de la ciudad del Turia; O. Camilo lirios, síndico; D. José Cano Pacheco, concejal; D Tomás Jiménez de Valdivieso, secretario de la Corporación municipal, y D Manuel de Guerra, secretario particular del alcalde. En la estación fueron recibidos por la Junta directiva del Centro Regional Valenciano, el médico Sr. Montaldo y muchos paisanos. La comisión viene á Madrid á solicitar de los Poderes públicos que se ceda el usufructo de la dehesa y lago de la Albufera al Municipio de Valencia, en cuyo término municipal radica; que se construya la nueva estación del Norte; que se concedan á aquel Ayuntamiento 1 S. 000 pesetas para un Parque, y participar al Estado que el pueblo de Valencia le cede los terrenos necesarios para la construcción de un tdiñcio destinado á la Facultad de Medicina. Los comisionados, acompañados del representante del Ayuntamiento de Valencia en Madrid, D. José Villajrroya, comenzarán hoy sus gestiones. Puerta deí So! era por su carácter y manera de ser, tenido entre sus compañeros de venta como idiota, y los golfos le hacían á diario objeto de burlas y bromas duras. Cuando Ruiz se molestaba, crecía el regocijo de sus burladores, y el pobre tonto solía acobardarse ante el número de mozalbetes que le acosaban con sus chacotas. Anoche, como en otras ocasiones, varios vendedores de periódicos empezaron á burlarse de éí, y en una de estas bromas, Juan Ruiz echó tras los que se guaseaban con un cuchillo en la mano, agrediendo á Joaquín Antón Marqués, de diecinueve años. El agredido resultó con una herida incisopenetrante de dos centímetros de extensión en la parte izquierda posterior de la región torácica. Fue asistida en la Casa de Socorro del distrito del Centro, siendo después conducido al Hospital en grave estado. Juan Ruiz fue puesto á disposición del Juzgado de guardia. mencionada, hasta donde aquéllos les pers! guieron. En H calle hubo tiros, pasando de 20 e a número de disparos oídos, con gran alarma del vecindario. Varios inspectores de la policía detuvieron á los hermanos Cleveland y á otros dos sujetos que les acompañaban. El herido fue cura- a do en la Casa de Socorro. Por último la Guardia civil despejó la plazsu ESPAÑA Y LA ARGENTINA POK TELÉGRAFO ViGO, 3o, 6 T. A TIROS EN LAS CALLES POR TELEFONO EL CRIMEN DE ANOCHE C l vendedor ambulante de periódicos Juan Ruiz Escudero, de veintisiete años de edad, que se sitúa ordinariamente en la parada délos tranvías del barrio de Salamanca, en la Dsrcelona, 3o, 12 n. La excitación de las pasiones políticas entre los republicanos ha dado lugar á una riña, tumultuaria en la plaza de Letamendi. Dos hermanos apellidados Cleveland; furibundos antilerrouxistas, agredieron al partidario de Lerroux, Basilio Martínez, dándole de palos y ocasionándole una herida en la nariz, con fuerte hemorragia. Los correligionarios del herido, que se dirigían á la Casa del Pueblo para asistir al mitin republicano, quisieron castigar á los agresores, y éstos se refugiaron en una casa de la plaza ompañías que no van á la licitación. El Sr. Echegaray ha recibido un telegrama de Buenos Aires en el cual le, dice la Compañía Hamburguesa Indamevicana que no se presentará á la licitación para los vujes rá pidos entre Europa y la Argentina, que se celebrará mañana. Se sabe que la Compañía del Pacífico tam poco se presentará. Ambas noticias han producido gran satisrae ción, pues á pesar de la expectación que hay aquí y entre la colonia española de la Argentina por conocer el resultado, la opinión general prefiere que resulte desierto ante el temor de que, en caso contrario, sea preferida Lisboa. Determina este temor la apatía del Gobierno, que no suprimió las trabas para eJ desembarque y embarque de pasajeros y carga, ni resolvió la cuestión de los trenes rápidos, como tampoco las íras mejoras imprescindibles pedidas. Si se presentase á la licitación iloj ia Compañía y optase por el puerto de L sfaoa. es posible que se celebrase algún acto de protesta, en el cual tomarían Darte todos los elementos de la población. 224 BIBLIOTECA DE A B CB Ana te quiere como a un hermano; tú la quieres también como á una hermana. -Como á una hermana, sí- -interrumpió el oficial palideciendo imperceptiblemente. -Os habéis educado juntos; conoces sus aficiones, sus ¿ustos, sus caprichos de niña mimada, y tú la complacerás en todo, sin reparar en el gasto. El Godaveri está; repleto de riquezas, y mi hija debe viajar como una reina. Será obedecida en todo y por todos, hasta en lo que se refiera á la marcha del buque; podrá modificarla á su voluntad, sin más excepción que la de que lo que ella quiera no sea un riesgo para su seguridad. ¿Bien entendido? -Sí, maestro. Pero permítame usted decirle que la esponsabilidad es muy grave. Si no obstante las previsiones adoptadas, empeorase la Srta. Ana, ¿qué debería hacer yo? -Los médicos del Indus y del Godavert son hombres de muchísimo valer y sabrán obrar como convenga. Vas á marchar sin pérdida de tiempo, llegas á la costa australiana, y en el primer puerto que encuentres abastécete de víveres frescos. Allí te informarás de si Ana quiere ir hasta Macao ó quedarse en Australia, á dirigirse al Indostán. Tú la aconsejarás remontar el viaje hasta las latitudes septentrionales, donde el aire es más sano y el calor menos pernicioso. De todos modos, el viaje no debe durar menos de tres meses. Si vais á la India, no dejes de averiguar el paradero i e mi amigo Krishna, el pundit, que ya conoces. Sus onsejos pueden ser útiles para la salud de mi hija. Llegó la hora de la partida. Los coolies, provistos de un abundante peculio, embarcaron en el Incius, después de haber sido registrados minuciosamente, pues había que evitar que poseyeran armas aquellos pasajeros poco scruDuIosos. Se les colocó en el entrepuente; por sec- SEGUNDA PARTE LOS NÁUFRAGOS DE MALACA Ciencia impotente- -separación. -Repatriación de chinos, -Eí In 4 is y el Godaveri- -Salida de los buques. -Los chinos bordo. -Atrocidades. -Pilotos y tiburones. -Cooktown. -Abastecimiento. -Veníjties chinos de suplemento. -No tengo nada, padre mío. ¡Chiquilla... ¿Tan absorto me crees en mis ocupa ciones, que imaginas que no me entero de nada, que no veo nada? -Al contrario, ves demasiado, puesto que ves nesta lo que no existe. ¿No existe? Y esa palidez, esa inapetencia, esa tosecilla seca, esos mareos... -Padre mío, vas á asustarme. ¿Todo eso tengo yo ¡Entonces estaré gravemente enferma! -No lo estás, pero puedes estarlo. Y como no me forjo ilusiones, y como no soy egoísta, y como te quiere muchísimo, debo ¿decírtelo sin rodeos: es forzoso que nos separemos. Separarnos... ¿Qué va á ser de mí si nos separamos? -Que te curaras y que cuando nos reunamos de míe-