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A B C. VJERN- íiS 28 DE SEPTIEMBRE DI 1006. P A G J O E D I C I Ó N i. 3 MUERTOS CON VIDA EL VIAJE. DE SS. p n r i q u e De Varigny, en un artículo que tiene toda la calma y toda la austeridad- de una demostración científica, recuerda muchas historias y leyendas de forzosas exhumaciones de cadáveres, revelando en los horribles gestos y contracciones, pruebas evidentes del dolor y la angustia, de haber sido enterradas aún con vida muchas personas. Descontando la parte que en estos accidentes ha puesto la fantasía popular, hay que reconocer que son muchos los individuos inhumados sin certeza absoluta de su muerte. Después de censurar ia ligereza, el descuido, ó la impericia, tanto en El estudio concreto, los pequeños como en los grandes c e n t r o s SEGOVIA. LOS REYES, AL SALIR DE LA ESTACIÓN, SUBIENDO AL AUTOMÓVIL m i n u c i o s o documente, do de Vangny examina con que se procede al QUE LOS CONDUJO A LA GRANJA Fot. Duque. s. dictamen de muchas cer todos los signos y catificaciones y permisos de inhumación De VaEl cardenal Dounet, arzobispo de Burdeos, racteres p a r a p o d e r rigny, dice que, de todos modos, las más evi- discutiendo en el Senado francés en 1866 una dentes apariencias de muerte no bastan á la cer- proposición de ley para reclamar el estudio de precisar un caso de fallecimiento, afirmandc con toda la autoridad de una demostración teza de una muerte efectiva. un medio práctico capaz de impedir el peligro científica que para admitir con certeza que una persona ha muerto, no bastan los síntomas apa- de una prematura, n a r r a b a el caso de un joven sacerdote víctima de un síncope, llorado por muerto, colocado en el ¡echo mortuorio, ante el dolor de sus parientes. Cuando el arzobispo describía las horrendas torturas de aquel joven, incapaz de volver á la v i d a ai parecer- -y que, sin embargo, dábase cuenta de cuanto pasaba á su alrededor, ios senadores franceses escuchaban atentos y conmovidos; pero al decir el cardenal Dounet: el joven sacerdote de entonces es el que os habla ahora toda la Cámara- -dice De V a r i g n y- -sintió una violenta conmoción de terror, que por unos momentos fue causa de que se suspendiese d debate. r X SAN ILDEFONSO. SS. MM. AL ENTRAR EN LA URANIA SALUDAN A LA BANDERA DEL BATALLÓN CAZADORES DE MADRID Fot. Goñi.