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A B C- MARTES 2 b DE SEPTIEMBRE DE 1906. PAG. 6. EDICIÓN i. ¡Ay! Buenos ó malos, útiles ó ineptos, agradables ó dolorosos, os libros que fueron llegando á nuestras manos ávidas; que nos dieron fuerzas para sacudir el árbol de la vida; que acortaron e! tedio de nuestros días y alargaron eí insomnio de nuestras noches, yacen en los armarios, en los estantes ó sobre la mesa de trabajo, como los botes y tarros en la farmacia... Tal vez necesitamos una cita oportuna; quizá nos sea precisa una observación apropiada ó una sentencia justa; acaso nos convenga un pensamiento feliz... Entonces alcanzamos ios libros que encierran estos ingredientes, y, después de utilizados, los volvemos á colocar en su sitio... A veces esta necesidad es íntima, completamente sentimental. Recordamos algo que nos hizo mucha sensación y volvemos á rememorar con su lectura las fechas y lugares ya distantes... AI releer un libro muy amado, se siente esa sincera alegría que nos causa el encentro con un camarada á quien no vimos en mucho tiempo. ¿A qué msnos irán á parar nuestros libros, cuando el de nuestra vida se cierre para siempre? La figura del librero de viejo tiene algo de trágico y de insensible como la misma muerte. Sombrío liquidador de la desgracia, en su tienda caen, al soplo de la miseria, las pilas de tomos que se derrumbaron al derrumbarse la fortuna ó la vida de su propietario. Y luego se alzarán bajo otros techos y nutrirán á otras inteligencias y encenderán nuevo fuego en nuevos corazones. Porque el papel del libro es más duradero que la carne del hombre... ¡Oh, miseria de nuestro destino... Al internarme ayer en los puestos de nuestra clásica feria de Septiembre, sentí, como siem pre, un poco de amargura cuando me dedicaba al buquineo... ¿De quién sería este pequeño tomo de versos, encuadernado con tanto lujo. Quién pondría estas sabias apostillas en las páginas de este recio volumen... ¿No delatan argas horas de fiebre las huellas que manchan tstas hojas, vueltas una y cien veces en persecución de una verdad... ¿Qué pasiones habrá despertado esta obra... Como las armas, los libros se ennoblecen con el uso. Todos tienen su historia de gloria ó de desaliento. Pero á nadie se la cuentan cuando brindan sus tesoros para una nueva resurrección. Y un secreto impulso nos lleva a adquirir estos libios, como si en ellos fuéramos á encontrar algo que nos ayude á comprenderlos. Ni su fecha puede quitarles juventud, si la tuvieren, ni los estragos del tiempo disiparán su frescura eterna. Lo mismo que los hombres, los libros que nunca fueron viejos por la edad, no lo son tampoco por el aspecto... ¿Y no es nuevo para nosotros el libro que abrimos por primera vez, aunque su fecha sea antigua ó su traje esté sucio y en mal uso... Siempre hay algo que descubrir hasta en el terreno más hotlado por la humsna planta; pero nuestro orgullo sufre un rudo golpe, cuando no es nuestra mano la que corta la primera flor en los jardines... ¡Y esto es tan difícil... Todos quisiéramos ser el primer amor, y acaso la verdadera felicidad es ser el último. Sobre estos puestos de libros usados parece flotar el espíritu de la resignación... ¡Esos libros, al fin al cabo, correrán la misma suerte que nosotrosl ¡Ellos también entregarán sus carnes á la tierra, y sobre sus nombres caerá el olvido... Quizá cuando llega la noche y cesa el ruido banal de la feria y se cubre la tienda- con un lienzo, esos tomos salen de sus estantes y bailan la danza macabra... Confundidos ricos y pobres, altO 9 y bajos, magnates y plebeyos; el poeta genial y el novelista por entregas, el gran filósofo y el despreciable foliculario; todos, en fin, los que reposan en los estantes, acaso bailen la danza de la muerte, burlándose de jas vanidades de la vida... ¿No es uno de esos puestos igual aun cementerio... En sus nichos dueimen ¡as ¡ibrosauefueronaigoylosque parecieron aigo por su ostentación y por su vanidad. Allí están sus lápidas y allí se lucen algunos monumentos. Y hay también ese montón de libros, donde van á parar, como á la fosa común, los pobres, los infortunados y los débiles... ¡Entre ellos están muchos grandes espíritus que surgirán gloriosos cuando suene una voz de resurrección! ANTONIO PALOMERO TOROS POR TELÉGÍIAPO Y TELÉFONO 24, 6 t. Con menos entrada que ayer y un tiempo espléndido, se celebra la segunda corrida. Hoy se lidian seis toros de Ibarra por los diestros Montes, Lagartijo y Machaquito. Rompe plaza un bicho negro, bien armado y de bonita lámina. Montes torea por verónicas y oye aplausos. Bravo y con poder, toma el ¡barreño cinco varas por tres caídas y un difunto. A Imadén, 24, 9 n. Con un lleno completo Blanquito deja un gran par que le vale larga se celebró la novillada en que se lidiaron y merecida ovación. Su compañero Calderón queda mediana- bichos de Ruiz, que cumplieron. Tácenlo quedó muy bien toreando y matanmente. Monfes pasa de muleta cerca y larga una es- do, siendo aplaudido continuamente. Ganó dos orejas y fue sacado de la Plaza en hombros. -tocada torcida. (Palmas. El segundo, negro y con buenas defensas Enrique. cumple medianamente con los piqueros, aguantando cuatro picotazos por tres tumbos y dos caballos muertos. Alvarez y Barquero cuelgan TJeunión de la Junta de espectáculos. los tres pares reglamentarios, y Lagartijo, tras Anoche, á las diez, y bajo la presidencia una faena aceptable, pincha una vez en hueso y del gobernador civil de la provincia, se reunió termina con una estocada algo caída. (Aplausos. en el teatro Español la Junta consultiva de esTercer bicho, colorao, buen mozo y con lo pectáculos, asistiendo los vocales Sres. Aguísuyo en la cabeza. Acosándole, consiguen pin- lera, como alcalde presidente; Repuliés, Urioscharle cinco veces, cayendo los varilargueros te, Garma, Bretón, López Martínez, Buendía, en tres ocasiones y feneciendo dos acémilas. Gascón, Grases, Villegas, Alvarez Quintero Banderillea Machaquito, colgando tres pares (D. Serafín) y Arroyo. muy medianos. Como el motivo de la reunión era examinar Coge las armas toricidas, y tras larga y la- 5 as condiciones de seguridad personal en dicho boriosa faena, señala un pinchazo en lo duro. coliseo, todos los señores de la Junta, acompaMás- pares y media estocada tendida. Nueva ñados del Sr. Soriano, representante de la emfaena y otro pinchazo, saliendo casi prendido presa Guerrero- Mendoza, recorrieron las de- ¿r é hiriéndose en la mano izquierda. pendencias del edificio. Continúa Machaquiío con un intento de desDespués se constituyeron en sesión en el sacabello, otro ídem, un pinchazo sin soltar, y loncillo de autores, comenzando el acto con la otro, llevándose el estoque. Dobla el bicho abu- lectura de los informes de los arquitectos señorrido, y Machaco se gana una pita por su mala res Grases y Urioste. faena. A instancia del gobernador, el señor SoriaEn cuarto lugar sale un bicho negro y reco- no informó sobre la manera en que el público gido de pitones, que resulta bravo, y admite evacuaba el teatro, afirmando que en dicha nueve picotazos infames de Satsoso y Mazzan- operación se tarda próximamente tres minutini, les vuelca dos veces y mata una alimaña. tos. Zurdo y Blanquito son aplaudidos en banderiSe retiró el Sr. Soriano del saloncillo, y le llas, y Montes, después de algunos muletazos, fue concedida la palabra al Sr. Grases, quien pincha tres veces y concluye con una estocada no sólo se ratificó en sus informes, sino que tendida. -añadió nuevas observaciones deducidas de la Quinto, de igual tipo y hechuras que ei an- inspección ocular, para insistir en que el teatro, terior. á su juicio, carece de condiciones de seguíidad Con un barullo tremendo se ueva a cabo el en el caso de un siniestro, peligrando especialprimer tercio de la lidia, recibiendo el de Iba- mente el público de las localidades altas, cuyas rra cinco puyazos, por dos trompis y un caba- puertas y pasillos son estrechís 7 mos. Agrego llo muerto. que la instalación de escaleras voladas la proLagartijo prende un- -buen par, y dos bue- puso en su informe sólo como un mal menor. nos entre Barquero y Antolín. Razonó en contra de los argumentos del seLagartijo torea brevemente y larga un infa- ñor Grases el arquitecto municipal Sr. Uriosme golletazo. (Gran pita. te, manteniendo criterio completamente opuesSexto. Seis varas, tres caídas y tres víctimas to, y afirmando, por tanto, que dicho coliinocentes. seo ofrece normales condiciones de seguridad Chaiin y Cámara quedan bien en el segundo para el público. En iguales términos se expre- j tercio. saron los demás individuos de la Junta, los Machaquito da pocos pases y suelta un bajo- cuales se mostraron en contra del dictamen del nazo, que le vale una chillería del público. Sr. Grases. Los toros, bravos; pero por la lidia tan perPuesto el asunto á votación, se Jccidi que versa que les dieron, no brillaron todo lo los arquitectos Sr. Repulías y Lópíí Martínez debido. allí presentes como vocales de la Junta, emi- Los espadas, Dueños para dedicarse á me- tieran nuevo informe, y á propuesta del gochar carne de toro. bernador se les indicó que si lo creyeran ne- Mañana ocho reses de Biencinto, para Mon- cesario recomendaran la celebración de un siotes, Klgabeño, Machaquito y T egaterin. -7 -mulacro de evacuación del testro, llenando to- cardo. das las localidades de éste con obreros municipales. Oarc ona, 24, y t. e n 1 a Plaza vieja se n celebrado la corrida de toros. Los seis bichos de Barrionuevo han cumplí do bien, tomando 28 varas, por i5 caídas y siete caballos muertos. Fuentes ha tenido una gran tarde. Mató TÍ primer toro de una corta en todo lo alto (Muchas palmas. En el tercero hizo una brega buenísima, para media superior y un lucidfi descabello. (Ovación. A! quinto bicho le puso tres pares de banderillas admirables. Luego realiza una gran faena de muleta á la que pone remate con un volapié inmenso. (Gran ovación, cigarros, sora breros y vuelta al ruedo. Mazzantinito recetó al segundo tor o un buen pinchazo y una buena estocada caída. Despachó al cuarto toro de un pinchazo y una buena estocada. Al último toro le banderilleó con tres pares superiores y le mandó a! desolladero, después de una buena brega, de un pinchazo, una estocada un poquito ida y un descabello á pulso. (Ovación. -Benel. LO DEL ESPAÑOL