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50 Vi F P T J p M R H DE IQ- 6. PAG, 8 EDICIÓN i cir verdad, muy desagradable El designado fue Mons. Weber, obispo auxiliar de Leopolis (Galitzia) con plenos poderes para investigar lo que hubiese de cierto en el contenido de un memorial enviado por los marianistas, que es una requisitoria contra los obispos y muchos sacerdotes de Polonia, á quienes acusa de practicar la usura, eí concubinato, la simonía... El decreto romano fue enviado á monseñor Weber, á quien se obligaba, so pena de excomunión íaix sentenliss, al secreto del Santo Oficio. La decisión estaba sellada por un secreto no menos terrible, no menos riguroso. En- el Vaticano se esperaban los informes de monseñor Weber, pero los informes no llegaban nunca. Solicitáronsele y no se obtuvo respuesta. Cuando la paciencia para esperar se iba acabando, llegó el barón von Schilling, secretarlo de la Embajada de Rusia, al Vaticano y solicitó una audiencia privada del cardenal secretario de Estado. Apresuróse el cardenal Merry del Val á recibir al diplomático, el cual, con una rudeza que, á pesar de la diplomacia, descubría su cosaquismo, hojeó el famoso decreto de la Congregación romana, ante los asombrados ojos del cardenal, y no vaciló en declarar en nombre del Gobierno de San Petersburgo, que éste se oponía resueltamente á que se realizara la investigación encargada á Mons. Weber, é informó al secretario de Estado que dicho Mons. Weber no había tenido noticia de que le hubiera sido confiada tal misión. El cardenal procuraba aparentar calma, en tanto que el barón von Schilling, imperturbable, declaraba que su Gobierno oponía el veto á la investigación, porque podría dar lugar á! as más graves agitaciones. Protestó el cardenal contra la violencia que anulaba tina disposición disciplinaria decretad por el Papa; pero el barón repuso: -Los marianistas son una secta. S. M el Zar (q. D. g. lo ha dicho: No se debe conceder importancia alguna á sus acusaciones. Además, mi señor, el Zar, lo manda y no hay más remedio que obedecer ciegamente. Y girando sobre sus talones, salió de la es tanda bruscamente. i i i- i- n D. EMILIO OJEDA Y UVERMORE NUEVO EMBAJADOR DE ESPAÑA EN EL VATICANO Fot. ABC DON EMILIO OJEDA PUNTES B 1O O. Emilio de Ojeda y Livermore es u n o de GRÁFICOS nuestros más prestigiosos diplomáticos de carrera. Dos veces se le ha indicado ya en distintas ocasiones para desempeñar la cartera de Estado, y es seguro que su modestia fue el único obstáculo que encontró su nombramiento de ministro de la Corona. Educado en el famoso colegio de Chaptal, diplomático por temperamento y por vocación, contando en la actualidad doce lustros de edad aproximadamente, disfruta entre sus compañeros de carrera y el mundo diplomático de generales y merecidas simpatías. Su fructífera gestión como representante de España en Marruecos está en la memoria de todos, y no se habrá olvidado su éxito rescatando á los dos jóvenes españoles cautivos. En su puesto de secretario de la Comisión que en 1898 fue á París para concertar el Tratado con los Estados Unidos, puso de relieve su patriotismo y su talento. Ministro en Washington después en circunstancias muy difíciles, acreditó nuevamente sus brillantes cualidades de carácter. Afable y culto, con un don de gentes que seduce desde eí primer momento, domina varios idiomas, en lo que demuestra sus condí- ¡cíones de causeur ingeniosísimo y ameno. i Su biografía esiá hecha en e! extracto de si; hoja de servicios, que á continuación pubhcamos: joven de lenguas en China, en Octubre de 1863. ídem en Macao, en Agosto de ¡865. Agregado diplomático en Roma, en Jubo de 1 Sóó. ídem en San Petersburgo, en Enero de 1869. Ídem en Roma, en Julio de 1869. Secretario de segunda clase en el Japón, en Julio del mismo año. En Comisión, encargado de Negocios en Pekín, en Octubre de 1875. Secretario de segunda clase en Roma, en Diciembre de 1877. Ídem de primera clase en Londres, en Agosto de 1879. Encaigado de Negocios y cónsul general ei Bolivia, en Septiembre de 1882. Ministro residente en Montevideo, en Mayo de 1883. ídem en Bucharest, en Mayo de 1884. Ídem en Lima, en Junio del mismo año. Ministro plenipotenciario de segunda clase en Buenos Aires, en Julio de 1888. ídem en Atenas, en Agosto del año siguiente. ídem en el ministerio, en Noviembre de 1889. ídem en Limí, acreditado al piopio tiempo en Bolivia, en Octubre de 1890. Ídem en Tánger, en A g o s t o de 1894. En J 901, ministro en Washington, desde donde pasó á la subsecretaría que ahora ocupaba. Posee el Sr. Ojeda entre otras condecoraciones, las de Isabel la Católica y Carlos I I Salvador de Grecia, Doble Dragón de China, Orden Piaña, Nischán Iztijar de Túnez, Legión de Honor de Francia y Corona de Italia. nuevo general de los jesuítas, ha sido elegido a! cabo de tres escrutinios por los 71 Padres que tomaron parte en la elección. En el primer escrutinio, el vicario P. Freddi obtuvo 16 votos; el P. Wernz, 23, y los demás se repartieron entre el P. Meyer, alemén, y los Padres Vigo y de la Torre, ambos españoles. Como ninguno tenía mayoría absoluta, se procedió á un segundo escrutinio, en el cual resultó considerablemente aumentado el número de votos de los dos primeros. En el tercer escrutinio, el P Wernz logró 43 votos, y se le proclamó general de la Compañía de Jesús. Lo es, pues, por una mayoría de siete votos nada más. A ELECCIÓN DEL P A P A N EGRO Javíer El P. Francisco Wet f DESDE ROMA 12 Stptiembre 906. A GERMANIZAC 1O N Con el Padre Vernz onocha DE LA IGLESIA los generales g l Od alemanes que tienen actualmente las Ordenes regulares y las Congregaciones, que han establecido en Roma sus casas generalicias. Son alemanes el general de los Benedictinos, el de los Carmelitas de la regla antigua, el de los Menores conventuales, el de los Hermanos para la asistencia de enfermos (fale bene frateíh) el de los Palotinos, el de los Licorinos de San Alfonso, el de los Resurrecciomstas... A este propósito, se observa la lenta pero continua infiltración de los alemanes er. el clero íoraano de todas categorías. Hay un carde- La Congregación eclesiástica de ¡os Negocios Extraordinarios, constatada por el Papa, había decidido enviar á Varsovia y á todos Jos lugares de Polonia donde se agita el raariani mo, una comisión investigadora. La misión que tenía aue leaiizar, eia, á de- N VETO DE RUSIA