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ABC. MIÉRCOLES 12 DE SEPTIEMBRE DE 1906. PAG. 5. EDICIÓN se encontraba falta de conocimiento, púsose en dos patas, recobró el sentido, requirió un revólver que era del marido, y al protagonista de esta horrible historia le estampó en los sesos una palmatoria. Repelió los golpes el recién casado; mas el suegro, al verlo, levantóse airado y empuñando un sable, sin vacilaciones, le metió dos balas en los pantalones. Gracias á que el joven, como eran de alprca, los tenía puestos sobre una butaca, que si no, sucumbe desastrosamente como un can rabioso de mirada ardiente. Mas, de todos modos, nuestro pobre amigo, que tenía el alma tierna como un higo, comprendió lo triste de su situación y murió por falta de respiración. Ante tal escena, la recién casada, rubia como el oro, pero acongojada, comenzó á dar voces, acudió la gente, se llenó la casa, que era muy caliente, y otra vez los guardias de Seguridad fueron recibidos por la vecindad. Para saber algo del motivo cierto de aquel triste drama que produjo un muerto, nos encaminamos, aunque hay gran distancia, á la travesía de Santa Venancia. Mas cuando llegamos á la cueva fría, donde la granbruja se pasaba el día, nos entró de pronto gana de almorzar, fuímonos á un quiosco sin titubear, y hoy se lo decimos á la Dirección para que otro siga con la información. JUAN PÉREZ ZÚÑIGA MADRID. HUNDIMIENTO EN LA PARED EXTERIOR DE LA CÁRCEL DE MUJERES, OCURRIDO AYER Fot, Goñi. SUCESO MISTERIOSO 1! Inutilizado nuestro compañero Carlos Luis de Cuenca, como reportero, para dar informes (según él declara) sobre la tragedia misteriosa y rara que en mitad de Agosto y en mitad del día se inició en la calle de José María, vamos, por encargo de la Dirección, á seguir el curso de la información. Fuimos á la casa corre que te corre y al entrar en ella nos paró Luis Torre hombre tan robusto que en Andalucía dos años estuvo siendo ama de cría) y nos dijo: -Amigo, ¿vais al principal? Pues está la cosa muy requetemal. Ascendimos pronto y, efectivamente, vimos que en el cuarto principal del frente un drama terrible se desarrollaba (lo que prueba que antes arrollado estaba) Mientras una vieja sin conocimiento, como un sapo estaba sobre el pavimento, y un señor yacía bajo una butaca con el rostro verde como la espinaca, y una joven rubia, que es de Paracuellos, se mesaba casi todos los cabellos, y mayaba un gato de color de tenca (del que nada dice Carlos Luis de Cuenca) el protagonista, que es un buen amigo, diputado á Cortes por Valdelombligo, todo descompuesto, dando un paso atrás, díjonos: ¡Ay, Pérez! ¡Yo no puedo más! Ves esa que llora como un cocodrilo y al hogar paterno vuélvola intranquilo? Pues esa es mi esposa desde hoy á las doce. Ella está contenta... ¡Ya se le conoce! Pero yo no puedo ser feliz con ella. ¿Que por qué? Por culpa de mi mala estrella. N o diré el motivo... Sólo Dios lo sabe. ¿Nadie más? -La bruja que me dio Ja clave de lo que pasaba, desgraciadamente, dentro de mi esposa, que es una inocente. -Bueno- -le dijimos. ¿Y será indiscreto ver si conseguimos dar con el secreto? ¿Dónde está esa bruja? -Vive en una estancia, de la travesía de Santa Venancia. En profunda cueva, nido de torturas tiene un matadero de ilusiones puras. Entre calaveras, botes y lagartos, descompone bodas y malogra partos, y con los secretos de la Humanidad juega sin ser vista por la autoridad. Íbamos ligeros á tomar la puerta para procurarnos una nota cierta de lo que en el fondo del asunto había, yendo á pedir datos á la bruja impía, cuando la señora que en el pavimento CUCHICHEOS Q ué tal pasó usted el verano? -Medianamente, porque he tenido f oportunidad de enterarme de cerca de las hazañas del moderno bandolerismo. ¿Ha sido víctima del Vivilio? -Ni del famoso salteador ni del sanguina rio Bernález ó Bsrnáldez, de quien cuentan que martiriza á sus hijos por puro deleite y ejerce su profesión con un espantoso cinismo. -Cuente usted. -Quien traerá que contar es el digno magistrado Sr. Cobián, encargado de una información. Acaso haya podido comprobar que no vivirían los trece bandidos á no tener á su fa- LOS FESTEJOS DE BILBAO CARRERA DE BICICLETAS EN LA PLAZA ELÍPTICA Fot. Hernando