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A B C VIERNES 7 DE SEPTIEMBRE DE 1906. PAG. i5. EDICIÓN i. a quince minutos y medio, para los efec- viar cuantas soluciones guste, con tal de tos del Concurso se entenderá que está que emplee un boletín para cada una. parado á las tres y quince minutos justos. Las que vengan en otra clase de papel 3. a Para tomar parte en el Concurso no serán admitidas. será necesario enviar la solución escrita en el boletín que publicamos al pie de estas líneas, y en el cual, además de las indicaciones de costumbre, existe un espacio en el que cada concursante deberá escribir un número, que no podrá ser mayor de 18.000. Ef objeto de la cifra indicada es el de facilitar la adjudicación del premio, pues si coincidieran en la solución justa dos ó más personas, se otorgará el reloj á aquélla que hubiese indicado el número más que vive próximo al del premio mayor de la lotería de 1 o de Septiembre, que consta pre- población cisamente de 18.000 números. Reconocemos que no es muy fácil afirma que el reloj se parará á las acertar exactamente la hora en que se parará el reloj, pero no se nos oculta que por tratarse de un reloj de bolsillo cohoras y minutos. rriente, la observación del reloj de cada uno puede facilitar elementos de acierto NUMERO á los solucionistas. DE LA Si se diera el caso de que dos ó más LOTERÍA coacursantes coincidieran, no sólo en la solución, sino en la aproximación de los números de la lotería, se adjudicarían tanl o s boletines deben enviarlos los tos relojes iguales como solucionistas hulectores de Madrid a l a mauo ó por biera en tales circunstancias. el orreo interior y los de provincias en sobre abierto, iircemqiieado con un 5. a El plazo de admisión de soluciocuarto de céntimo, dirigido a la J M Enes terminará á las doce de la noche del reeción de A B C Serrano, 35, con u n a inscripción que diga; OS JUildía 8 de Septiembre. S 1 E 5 L RISCOS. 6. a Cada lector de A B C puede en- EL GENERAL DE LOS JESUÍTAS POR TELFGIÍAHO D orna, 6, y t. El próximo sábado se cele brará la elección del general de los jesuí tas. Se asegura que el Padre Dellatore tiem grandes probabilidades de ser elegido. La cnerda de! reloj Y SUCESOS A sociación de Amigos de la Higiene. La Asociación de Amigos de la Higient ha acordado entregar un certificado, que cons stirá en una placa de metal de regulares dimensioneSj á los señores comerciantes ó industriales que tengan sus establecimientos en buenas condiciones higiénicas, tanto por lo que respecta á los locales como á los géneros que en ellos se expendan ó al modo de practicar las industrias. Dicha placa, colocada de una manera ostensible en los escaparates ó portadas, será, al propio tiempo que garantía para el consumidor, el mejor reclamo que su poseedor pudiera realizar en pro del negocio. Las personas que deseen obtenerlas, pueden solicitarlas por carta al presidente de la Comisión de Amigos de la Higiene del distrito co rrespondiente. Las Comisiones tienen sus domicilios, provisionalmente: Carmen, 39, tercer Hospicio, San Lorenzo, i5 (Fomento de las Artes) Chamberí, plaza del Dos de Mayo, 6; Buenavista, Fernando el Santo, 20; Congreso, León, 8; Inclusa, Mesón de Paredes, 20; Latina, Bailen, 4 1 Palacio, Mendízábal, 10, -y JC) BIBLIOTECA DE A B C LOS SECRETOS DEL DOCTOR SÍNTESIS 1 $3 nan los martillazos con una intensidad que demuestra la buena voluntad y la actividad de los obreros. Gracias á la inteligencia, á la habilidad y al vigor de aquellos incomparables trabajadores, y gracias también á la precisión de las órdenes que reciben, en tres horas tienen fabricado un aparato, tosco sin duda, pero de una solidez á toda prueba. Es una especie de bastidor de cinco metros de largo y tres de ancho, en el cual están insertados diez largos garfios, análogos á los dientes de una rastra, pero curvos por su parte inferior, ó mejor dicho, acodados en ángulo agudo. Amárrase el cable nuevo sólidamente á uno de los lados de aquella especie de draga, de modo de poder arrastrarla por el fondo del mar sin que haya posibilidad de que se vuelva. El capitán espera, no sin razón, aparentemente, que el cable cortado que debe ocupar una extensión considerable bajo las aguas, podrá ser enganchado con un movimiento de vaivén por estos ganchos, susceptibles, á causa de su forma, de retenerle sin que se escurra. Cuatro horas no más han transcurrido desde que el señor Síntesis y su preparador realizaran el descenso. Son, pues, las tres de la tarde. El capitán no ha esperado á que los mecánicos terminaran su trabajo para ordenar que se encienda la caldera de la máquina, cuyo concurso es indispensable. Hace largar las amarras que sujetan el navio al islote, y á pesar de la agitación de las olas, ordena los preparativos para zarpar. En primer termino, se procede a la inmersión de la draga, que se verifica en la misma forma que la del Topo marino, coi) la úriiea diferencia de haberse unido al enorme rastrillo de hierro el aparato de sondear. Es necesario, en efecto, conocer exactamente el momento en que consecuencias se le aparecen en todo su horror, le dejan anonadado. Una frase del químico le arranca á aquel estupor contra el cual trataba de reaccionar. Alejo Pharmaque ha cogido al paso el fragmento del cable, y ha exclamado: Por vida de... Daría lo que me queda de vida por tener entre mis manos al bandido que ha cometido esta infamia. Vea usted, capitán; vean ustedes todos, señores. Este cable no se ha roto como creíamos. Ha habido aquí un miserable que lo ha cortado El químico estaba en lo cierto. No había lugar á duda, los alzmbres de acero estaban limpiamente seccionados como con un hacha. Cada hilo aparecía brillante con los vivos del metal recién cortados, sin traza alguna característica de las desigualdades resultantes de una rotura. El corte, en vez de ser rigurosamente transversal, era oblicuo, y su limpieza parecía indicar que había sido ejecutado con un instrumento de un temple excepcional, movido por una fuerza y con una destreza increíbles ¿Quién podía ser el autor de este inaudito crimen? ¿A qué motivo había podido obedecer el miserable que cobardemente condenaba á una muerte espantosa á dos hombres, uno de los cuales, ilustre entre todos, era para la mayor parte de ellos un bienhechor? El capitán y el segundo de á bordo creen conocer á todos los individuos de la expedición, linos son orientales, que sienten hacia el maestro una adhesión fanática. Otros son europeos, contratados en ventajosísimas condiciones y con promesa de una prima considerable al terminar la expedición. Tienen, pues- interés en respetar la vida del Sr. Síntesis, y en colaborar á su obra en la medida de sus atribuciones. Por otra parte, un monomaniaco, un loco no hubiera realizado aquel acto criminal con tanta habilidad, no hu-