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h B C. MARTES 4 DE SEPTIEMBRE DE lo- f? PAG, 9 í ¡i re 1 í EN LA ESCUELA DE ARTES E INDUSTRIAS DE MADRID EXPOSICIÓN DE TRABAJOS DE LOS OBREROS ALUMNOS, INAUGURADA AYER Fot. A B C. G ACETILLA RIMADA PROTESTA Sin instintos fieros ni costumbres malas, somos unas aves buenas y tranquilas, lirapias nuestras colas, limpias nuestras alas, suaves los arrullos, tiernas las pupilas... Si de los corrales somos el encanto, si á nadie ofendemos ni con la intención, por qué nos persiguen? ¿a qué viene tanto tiro de pichón? ¿Cómo se reputa diversión honesta, preparar la carga de los perdigones, reunirse en grupos, y por una apuesta destrozar patitas y romper alones? ¿Cómo las mujeres, ángeles del cielo y almas amorosas, gozan viendo cómo cae súbitamente deteniendo e ¡vuelo candida avecilla muerta por el plomo? ¿Cómo aquella hueste, siempre vencedora, de aguerridos nobles que cazaban fieras, descendió hasta el punto de creer ahora que matar palomas es cazar de veras? ¡Siempre en los diarios que á los palomares hechos cucuruchos llegan con el trigo vemos que en el mundo llueven los pesares que de sus infamias son tal vez castigo! Luchas incesantes, hondas convulsiones, destrucción de aldeas, villas y ciudades, odio entre las razas, guerra en las naciones con largo cortejo de calamidades. Pero aquí ias gentes son mudas y sordas, y entre esas noticias de desolación hay siempre este anuncio con letras muv gordas: ¡Tiro de pichón! Por eso elevamos humilde protesta y unimos dolientes los tristes gemidos, pidiendo que acabe la bárbara fiesta que riega con llanto los plácidos nidos. ¡Protestad vosotros, tiernos trovadores, qus cantando amores avanzáis en pos de ideal sublime, los que amáis las aves, los que amáis las flores, los que amáis á Dios! SINESIO DELGADO POSTALES EUROPEAS Yo creo que no debémos lamentarnos de que la vida parisiense no sea tan agitada como en otros tiempos. Si las catástrofes no son tan terribles como en América, en cambio tenemos aquí pequeños dramas que no carecen de interés. La ley de! descanso hebdomadario, que ha hecho correr torrentes de tinta, y la que aún coirerá, es la causa de tanto mal. Ley absurda ley imposible gritan ae todas partes. Y Vengan mítines y vayan mítines. Los obreros vociferan contra los patronos; los patronos gritan contra los legisladores, y el público contra todos ellos. Los domingos nos amenazan los dueños de cafés y reslauranh; no tendremos donde tomar el selecto moka, ni donde pedir un par de huevos al plato ¡Ya veréis qué divertido estará entonces París... t AJN o J A FUS Y EL D E S- Los lunes, declaran los directores de ios espectáculos, no tendréis ni teatros ni music halh. Los martes, dicen lospanaderos, se cerrarán todas las panaderías; ¡estáis condenados á comer pan duro ese día! Los miércoles, publican los carniceros, mies tros establecimientos estarán cerrados; ¡tendréis que comtr salchichas de Chicago, ó contentaros con legumbres... Los jueves, hacen saber los lecheros, que ias vacas descansarán. Los viernes, decide el Sindicato de los empleados de las Compañías de transportes, no tendréis ni metropolitano, ni coches, ni tranvías, ni ómnibus, ni barcos. ¡Iréis á pie! ¡tanto peor para las gentes que tienen caballos... El sábado será aún más terrible. Agentes y policías están resueltos á disfrutar ese día de las delicias del descanso hebdomadario. Será el día señalado para que ¡os señores apaches no se den punto de reposo y podrán asesinarnos libremente. Gracias á esa luminosa innovación tenemos en perspectiva una abominable semana, así compuesta: un día, sin cafés; un día, sin espectáculos; un día, sin pan; un día, sin carne; un día, sin leche; un día, sin coches, ómnibus, etc. un día, sin policía. ¿Y todo eso por qué? Porque los señorer que componen las diferentes corporaciones de la alimentación parisiense han querido dar una broma pesada al Gobierno, adoptando el reposo colectivo por roukment, para mostrarle lo absurdo de la ley. Mas yo creo que hay una manera de poner á todo el mundo de acuerdo. ¿Cómo? Muy fá-