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LUlll DÍOÍ 4. W- I iv A: iw Lo lfJn 1. I ftlatríünla de 8 niailana í 7 tarde PRUÉBENSE LOS CHOCOLATE EL SEÑOR DE LOS COMANDANTE DE INFANTERÍA Ha fallecido e! día 2 de Septiembre de 1906 á los cincuenta años de edad. Su desconsolada esposa doña Enriqueta Souza; su hijo D. Carlos; hijastro D Eduardo Suárez; hermanos políticos, primos y demás parientes, á sus amigos se sirvan encomendar su alma á Dios, y asistir á la conducción del cadáver, que tendrá lugar boy lunes 3, á las diez dé su mañana, desde la casa mortuoria, Jlrgensolcz, 5 al cementerio de Nuestra Señora de la Atmudena, por lo c ue recibirán especial favor. EL DUELO SE DESP 5 DE EN PARDJÑAS SE SUPLICA EL COCHE Carlos Ooppel FÁBRICA DÍ RELOJES Fuencarral, 27. CATÁLOGO GRATIS ÚNICO DEPOSITO ES LHÁRDY, Carrera de San Jer- cr. imc 0 ÚNICOS DEPOSITAMOS SN BUENOS Al i; p a antigua casa de viajeros Acalle Alcalá, 17 sene. 0 entlo. se ha trasladado al piso l.o de la misma casa. Hay ascensor. tti eíj aí. dilatación sin sondar ni operar, con facilidad y sin peligro. Consultas gratis. B r B 2 ate s, Preciados, 28, Madrid. De fuera, por carta. Sres. GARCÍA- HERMANOS Y GABBA Xi JJfJPAKCIAI Y i- i; t, l. íí. fí Estrechez TAPAS para encuadernar la novela LOS SECRETOS DEL DÍ? S MTES S. L E S U E i B E S y teda oiasa ás y para GOiFECSIOMM con rapidez UN COCES égk F $3 Íi ¿LL VALE NÚM. 65 COMPRAD JABÓN MAECA LA GIKALDA Cxi ase la Firma LEE SSG En la villa de Rentería (Guipúzcoa) contiguos á la es tación del ferrocaml, y en inmejorables condiciones para la construcción de fábricas ó casas para obreros Facilitará toda clase de detalle s el abogado D. Ramón Sora uce, Han. líi w. l. 33. SAN SEBASTIAN. E S TINTA AZUL SOBHE L A ETIOT. ETA 3 T S e Ve 22 íls por Klayor DEPÓSITO CENTRAL, DE LA C ¡2 1 3 BIG para Francia y España, eií PAHíS l82 BIBLIOTECA DE A B CB LOS SECRETOS DEL DOCTOR SlMT íiS CU Jucha con! os elementos desencadenados ó con los enemigos de! a patria, que cuando atraviesa un ciclón ó combate un incendio, ya salvador, ya náufrago, es siempre el hombre impasible, disciplinado, valeroso, el héroe de las consignas inverosímiles, de las abnegaciones sobrehumanas. Además de esío, sencillo como el deber, grande como la abnegación, alegre como las almas buenas, bueno como los que son verdaderamente fuertes, industrioso, hábil, sabiendo sacar partido de todo, capaz de improvisar con los medios más heterogéneos ó más primitivos la victoria sobre los hombres ó los elementos, susceptible de concebir y de realizar lo imposible, personifica la expresión de despejado, sacada del vocabulario pintoresco de su profesión, que él ha elevado y ennoblecido singularmente. Así, el capitán Christian, después de haber sido el alma de la expedición, como organizador, debe proveer á la seguridad de hombres y cosas, gravemente comprometida por una sucesión de acontecimientos imprevistos. El joven oficial, como ya se ha visto, está muy lejos de ser pusilánime, ni siquiera impresionable. Las circunstancias, pues, tenían que ser excepcionalmente graves, para que él hubiese transmitido a! maestro por teléfono las terribles noticias que tanto habían emocionado al anciano. En primer término la tempestad. Para quien conoce la frecuencia y la intensidad de estas grandes convulsiones de la Naturaleza en los trópi eos, nada más fácil que comprender que la situación podía ser desesperada para los expedicionarios. Nada ha podido hacer sospechar la proximidad del meteoro. Apenas si á lo lejos aparece una nubécula de color gris plomizo, de contornos mal definidos, semejantes ai chorro de humo escapado de una máquina de vapor. Pero de pronto se produce una biuoca o cpres i Larométrica. Advertido en el acto de este alarmante pronóc o, e! capitán, que vigila constantemente los apáralos ¡p. cj, iz Jos cuales se ha efectuado el descenso del Sr. S: n. s s y de su compañero, da las órdenes oportuna? Allí donde un profano, extraño á ¡as repentinas vrpaciones de! mar, no vería ni prescrtiiía r d. s osc ii tmente, el marino adivina la proximidad de! h c. i Se comunica las señales á los otros buques, que obedecen rigurosamente, como! os de una escuedi t ¡as cede nes del almirante. Una compañía de marineros armados eí enviida r! islote madrepósico para guardar el laboratorio y v ¡gii? á ios chinos, de quienes desconfía el oficia! Ul vez vo sin motivo. Después de doblar! as amarrss de los cu. ra b cc 3. se reconocen las trapas de las embarcaciones. s ¿corran las portillas, se mojan lab cadenas de los pavai c yc, se preparan las bombas coriíra incendios y se an. a; ra con fuertes cuerdas tojo lo que puede seí srrebrlec a por la tormenta. Mientras se ejecutan estas diferentes ¿moer: 1 con toda la rapidez posible, a nube, aní t íivpercepí ble, aumenta bruscamente, se extiende por el he tizón 1. se ennegrece, adquiere tonos amarillos lívidos en sus bordes y avanza rugiendo como la marea. Las olas, de color verde pálido er. el aloit y zu cBs curo en los lugares profundos, al dejar de ser? k T. jr ¿Has por el sol se vuelven opacas y pierden su transparencia de piedra preciosa. Prodúcese, durante algunos momentos, una caírr. s sofocante. Parece que nada vive ni respira. Los relámpagos cruzan en zig- zage! espeso bloque ds nubes Retumban algunos truenos