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LAS GRANDES CIUDADES i 1 n n I H- fT l ¡I. ...1 1, tófc iviú! 1 sS S C) lIENOS AIRES. PLAZA En esta anchurosa plaza están situadas las oficinas del Gobierno, la Aduana, ¡a Catedral, el palacio arzobispal, el Paria DE LA VICTORIA mentó, la Bolsa y el teatro de- Colón. La Catedral puede contener en su interior 9.000 personas, y su cúpula se eleva á una altura de 69 metros. El edificio del Gobierno está construido en el sitio donde Juan de Garay edificó su fuerte en i58o. ñutos de introducido en el agua hirviendo está hecha la fusión, y entonces colocamos el huevo en una huevera para dejarle enfriar, sin que pierda la posición vertical. Quítase luego con una aguja el taponcito de corcho, y ambos agujeros se tapan con cera blanca. Este huevo se mantendrá sobre la punta, y cuantas veces se intente colocarle en otra posición, se levantará como un dominguillo ó tentetieso. Dicho se está que al hacer este juego se colocan los huevos preparados entre otros para simular que cogemos uno al azar y con cualquiera hacemos estas habilidades. La ciencia al alcance de los niños ELECTR 1 CI DAD JJapá, papá; mira un rayo. ¿Cómo un rayo, hijo mío? -Ven á verlo; lo tiene en la mano un pastor que está en el portaL- -jAve María Purísima! ¿Cómo ha de tener un rayo en la mano? -Sí, papá; es una piedra muy negra que dice que es un ayo. ¡Ahí vamos; es uno de tantos disparates como cree el vulgo. El rayo no es una piedra. ¿No? ¿Pues qué es? -Déjame acabar lo que estoy escribiendo, y vuelve con tus hermanos dentro de un ratito, que yo os lo explicaré. Jacinto y sus nerniauos vienen ai poco J j s padre, haciéndoles sentar en su despacho, les habla de este modo: -Las nubes en general están cargadas de electricidad, y cuando en una tormenta veis el relámpago y oís el trueno, es sencillamente una chispa eléctrica queestalla déla nube, comol? ¿hispa que salta de mi máquina eléctrica que visteis el otro día- ¿Sólo que será más grande? -Naturalmente: la luz de los relámpagos es blanca en lai regiones bajas de la atmósfera; pero en las elevadas toma UP color más violáceo, ó azulado, para que me comprendáis mejor. El relámpago y el trueno se producen á un tiempo. ¿Por qué suena después el trueno? -Porque la vista es más veloz que el oído; ó en términos más propios, la luz es más ligera que el sonido para llegar á nosotros. El sonido recorre en un segundo 33 y metros. ¡Qué atrocidad! ¿Y la luz recorre todavía más? -Tanto, que es inapreciable lo que tarda desde la nube al ojo del observador. ¿Es verdad, papá, que se sabe por lo que tarda el trueno lo lejos que está la nube? -Naturalmente, hijo mío; sabiendo que el sonido recorre 337 metros por segundo, si desde el relámpago, que se ve en el instante, se tarda en oir el trueno cinco ó seis segundos, e. i que dista cinco ó seis veces 33 j metros. ¿Y cómo hay relámpagos algunas noenes que no vant seguidos del trueno? -Esos son los llamados ae calor, que brillan en el ve- rano, no solamente sin que se escuche trueno, sino sin haber ninguna nuKe