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A H C MIÉRCOLES 29 r AGOSTO D E IQQ 6. PAG. 4 EDICIÓN 1. d cho, al concierto clásico en el Gran Casino. sión de las fiestas bilbaínas, obtenerlas ganan- lítica adquiere más vigor, mas consistencia Asistieron Ja dos Reinas, monísima doñ, Vic- cias merecidas á la labor preparada durante Por lo twsmo que el hombre publico suele tetoria, con vestido de gasa blanco, con flores todo un año, y de que sus afiliados en nombre ner varios dobleces, es indudable que puede pompadour y sombrero blanco, y con traje gris de la libertad cometan toda clase de atropellos desdoblarse en otros tantos semejantes. El y toca de heliotropos la Reina madre. La or- y coacciones contra los que en nombre de esa otro yo de un político, es casi siempre un questa de Arbos obtuvo muchos aplausos, eje- misma libertad querían seguir trabajando. nosotros cutando la quinta sinfonía de Tchaykowski; No se debe, pues, confundir la huelga acMe consta- -telepáticamente, por supuesto- -Manrique de Lara alcanzó un triunfo con un tual y las causas que la produjeron con las le- que al encontrarse Romanones delante de SU fragmento de su poema musical T odrigo de Vi- I gítimas aspiraciones de la clase obrera en Es- homónimo, que en este caso es un seudóniVdt; el insigne barítono Tabuyo cantó admi- paña y en el mundo entero. mo, experimentó una sensación desagradable. rablemente la parte de Wolan en la escena del La pretensión de las Sociedades de resisten- Procuró reirse y echar el caso á broma, pero fuego encantado de La Walkyna. cia de intervenir en la admisión y despedida de le disgustó el espejo. El T omanones de LogroEl Rey llegó, de regreso del Tiro de pi- los obreros y de que desaparezca el trabajo á ño, entre otros justificantes del parecido, pochón, antes de terminar el concierto, é hizo destajo, ha sido la sola causa, de las pertur- see también una cojera decorosa, y esto molestó un tanto al Romanones de Madrid y de toda pasar un aviso á las Reinas diciéndolas que iba baciones acaecidas. dar un paseo iiacia Pasajes, y que se reuniría Lo repetimos, esas pretensiones de las So- España, por si ello implicaba una disminución on ellas en Miramar á las siete y media. ciedades de resistencia, de lograrse algún día, de atribuciones. Por fortuna pronto se le pasó A esta hora terminó la fiesta artística, que equivaldrían al regreso á los tiempos ominesos el enfado á S. E quien comprendió- ¡al fin na sido una de las más brillantes de la tem- de la esclavitud, porque si esciavo sería e ¡hombre de mundo -que si no es razón para porada. Entre el auditorio estaba el presidente obrero sujeto á no poder abandonar cuando le envnecerse la de ser correligionario de Byron venga en gana el taller, la fábrica ó la mina, y de Tayllerand, el serlo de un ventero no es del Consejo de ministros. Bombita salió hoy á la calle y anunció que no sería menos esclavo el patrono que no pu- causa de desprestigio... Ni que decir tiene que oreará el domingo. Esto ha agradado mucho diera despedirlo ó prescindir de su personal. considero su defecto físico como perteneciente 1 No menos absurda es la teoría de la supre- al hombre público: ante e del privado soy in i público. sión de los destajos ó tareas. En los periódi- capaz del más leve comentario. Y vaya como mot de Ja fin el último chiste de cos, por ejemplo, cuya composición se hace á Conque ambos Romanones se miraron un Celso Lucio: En una mesa de Novelty estaban Luis Ca- destajo, todos sabemos por propia experien- instante; el tiempo suficiente para que se crenalejas, Luis Moróte, Luis López Ballesteros cia, por qué gans -siyoi nrnal los cajistas yeran en pleno fenómeno psicológico. Y lo más hábiles y más pt? ci cc n que á nadie estaban, en efecto. Ambos asistieron al desdoy Francos Rodríguez. -Desengáñense ustedes- -dice Celso, -Ja se le haya ocurrido hasta a el importe blamiento de su propia personalidad. -Los dos mejor mesa es ésta: no hay en ella más que Lui- total á que se eleva la com r. v íe un pe- se encontraron respectivamente cara á cara de riódico se reparta en partes igua. tre los su alter ego. Salió fuera el hombre interior de ses y Francos. tipógrafos que le confeccionan. cada quisque... ¿Quién puede dudarlo... El ÁNGEL MARÍA CASTELL Y por todo esto creemos que vale la pena de ministro Romanones lleva dentro un dueño de que el Instituto de Reformas Sociales tome parte restaurant moderno... ¡Y el fondista ornaactiva en el asunto, para que con su interven- nones lleva dentro un ministro seguramente! ción, las repetidas Sociedades de resistencia Gii. adquieran el convencimiento de una vez para p e n grave error las personas que nos han siempre, de que el dueño de una industria po- ISLAS DE BENDICIÓN escrito en estos días bajo su firma ó anó- drá contratar con los obreros, con los que en su I a misma exterior dulzura y mansedumbre nimamente tachándonos por enemioos de casa trabajan, pero en modo alguno con una de los hombres y muje es de esta tierra- -entidad que na, los representa; que el derecho obreros. de abandonar un taller es tan legítimo en el gallega, ofrece la Naturaleza aquí, amable, Nuestros amores nos llevan hacia ellos, y simpática, fecunda. Los paisajes ostentan cier eon hechos, más elocuentes siempre que las que trabaja, como lo es en el patrono el de ta placidez poética qu: remeda la sonrisa me prescindir de los servicios de un obrero; que Biás elocuentes palabras, podríamos demoslancólica de los rostros. trarlo: Somos, en cambio, enemigos de las So- la supresión de los destajos equivaldría á proArboles y plantas, de tonos delicados y vaciedades obreras de resistencia tal y como es- hibir la libertad de trabajo y á suprimir el es- riadísimos, arraigan con vigor tenaz en lo más timulo de la ganancia mayor al mas hábil, y tán organizadas en casi toda España, y somos abrupto de los montes; el bravo mar, al acercontrarios suyos, porque entendemos que ellas de este modo, con la intervención altísima del carse á tierra, la ciñe con infinitos abrazos, son precisamente el mayor enemigo de las cla- citado Instituto, acaso se evitaría que por cau- convirtiéndose en mansa ría; el cielo cambia sas tan injustas volviesen á repetirse sucesos ses trabajadoras. como los de Bilbao, que tanto dañan y perjudi- con rapidez de aspecto; nieblas y nubes se con En un mitin de obreros metalúrgicos, cele- can á patronos y obreros y i la cordialidad de densan ó disipan ante un sol ardoroso y bribrado en el teatro Barbieri de esta corte el relaciones que debe existir siempre entre el ca- llante, trocándose en bre es momentos un día pasado domingo, se afirmó que tenían la culpa pital y el trabajo. espléndido de verano en cárdeno y nublado de lo que les había ocurrido los llamados socialiscrepúsculo. tas, cuyas Sociedades dedícame á peí tur bar á los En Galicia los contrastes son violentos. La trabajadores. miseria sórdida alterna con la opulencia fastuoPOLÍTICA Y así es, en efecto. Estudíense sin pasión, sa. Las hembras, capaces de sentir grandes iría y serenamente, las huelgas en Bilbao, y se RECREATIVA ternuras afectivas, alardean de energías viriles. adquirirá el convencimiento de que al espíritu r) ESDOBLAMlENTO U curiosi- Los bombres, fuertes y membrudos, de treintransigente de la Sociedad de resistencia ti simo de desdo- mebundo aspecto, tienen á su vez desfallecitulada Federación de obreros mineros de Viz- blamiento de la personalidad- -fenómeno estu- mientos femeninos, lo mismo que el mar, socaya, se debe exclusivamente cuanto ha ocurrí- diado por los psicókgos modernos- -se ha lamente pujante fuera de la costa, á lo leios, do allí. Léanse las cartas cruzadas entre dicha producido ayer, martes, en Logroño, á las seis donde ruge, traba y batalla. Asociación y la Junta directiva de la de patro- ó seis y cuarto de la mañana. Los descubridores literarios de esta región nos mineros que hemos publicado en nuestro A tal hora, el señor ministro de Gracia y ha agotado su ingenio en descripciones poénúmero del día J 3 del corriente mes y se ob- Justicia, que iba á San Sebastián en automóvil y ticas, comparándola con Suiza. Yo la encuenservará que sin ninguna razón ni motivo justifi- se detuvo en la supradícha población, desayuná- tro distinta, como diferentes son los habitantes cado, no sólo intentó dicha Asociación de base en el restaurant Moderno, propiedad de de una y de otra. Los pueblos tienen s. i peobreros mineros variar el convenio concertado un sujeto á quien llaman T jmanones. culiar psicología fisiológica; trazos indelebles por el general Loma que venía observándose, Acaso esta coincidencia fuera una broma de que se peipetú n á travéb del tiempo imprisino que se pretendían nuevas concesiones en D. Amos Salvador- -que hacia al ministro los miéndolos un carácter propio é inconfundible lo relativo á jornales y disminución de las ho- honores de la provincia, -pues el ex ministro con otros análogos. Así, por ejemplo, en los Tas de trabajo, amenazando en uno de los pá- de Hacienda es hombre de buen humor y tie- la ¿os suizos se levantan verdaderas tempestarrafos de la última carta con la huelga si los ne cierto ingenio cultivado en la cacharrería des que hocen peligrosa la naveg ción; en espatronos no accedían á sus exigencias. tas rías existe calma perpetua, seguridad comdel Ateneo. Y como esto es lo cierto, dígasenos si no ha Mas yo veo en ella un caso muy curioso de pleta. La tierra y el mar han engendrado islas a sido un pretexto, un verdadero y pueril pre- desdoblamiento de la personalidad, como he cual mas bellas, verdaderos frutos de benditexto (por otra parte fácil de encontrar) la tenido el honor de manifestar. Sabido es que ción. Los que hablan de Sanatorios flotantes creados en puntos donde el hombre trata de provocación de esa huelga, basada en la despe- este fenómeno es ¡o suficientemente antigu dida de uno ó dos obreros, y si la Federación para que le creamos nuevo. D ¿sde que existe suplir faltas de la Naturaleza, no conocen sil de obreros mineros de Vizcaya no tiene la el hombre, se habla del Homo dúplex, y en los duda estos Sanatorios anclados á perpetuidad, triste responsabilidad de la sangre vertida en tiempos prehistóricos de la filosofía hay mag- donde no hay peligros ni gastos de fondeo y Jas calles de aquella ciudad, de la ruina causa- níficos ejemplares de la doble naturaleza huma- carena, donde todo son ventajas, ni necesidad da al pequeño cumercio que esperaba, con oca- na. Digamos, no obstante, que en k vida po- de acudir á costosos a ¡tifióos LA HUELGA EN BILBAO