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A B C MARTES 28 DE AGOSTO DE 1006. PAG. 5. EDICIÓN Código, ni en cuantos se refieren á T forma a de celebrar el matrimonio meramente civil, ni la falta de ese requisito ha sido considerada como causa de nulidad entre las que determina dicho Código: -Considerando que la interpretación en este sentido de la invocada disposición se armoniza exactamente con las declaraciones que se hicieron al discutirse en el Congreso de los diputados por los individuos de la Comisión que defendieron el proyecto; se halla conforme con id espíritu qíie informa la Constitución vigente, y á mayor abundamiento se ajusta á la doctrina constante de que no es lícito establecer distinciones Honde la ley no distingue: Considerando que, no obstante lo resuelto por la Real orden antes mencionada de 28 de Diciembre de 1900, y alguna resolución adoptada en el ser. tido de que se exigiera la predicha declaración confesional, se han celebrado matrimonios civiles en distintos Juzgados sin el cumplimiento de tal requisito, cuya diferencia de criterio y de circunstancias en tan importante materia hace preciso la adopción de un criterio general, que pueda y deba servir de norma en todos los casos: Er. atención á las razones y fundamentos fegales expuestos, S. M el Rey (q. D g. se ha servido resolver que no se exija á los que pretendan contraer matrimonio civil, conforme á las disposiciones de los artículos 86, 89 y siguientes del Código civil, declaración alguna relativa á la religión que profesen, ni más requisitos que los que la ley taxativamente establece. i D e Real orden 1o digo á V. 1. para su conocimiento y efectos que correspondan, debiendo comunicarlo en la forma más conveniente á todos los jueces municipales, encargados de los Registros civiles. Dios guarde á V. L muchos años. Madrid, 27 de Agosto de 1906. -J omanones. -Señor director general d- e los Registros civil y de la propiedad y del Notariado. orden Vadiíío. R ealLa Realdel marqués delpor el marqués del orden dictada en el capítulo 1. del expresado título y libro, que comprenden, como su epígrafe declara, las disposiciones que convienen á las dos únicas formas de matrimonio reconocidas por dicho Código; i Considerando que el art. 42 del mismo Código, que es el 1. del referido capitulo 1 impone á los que profesan) a religión católica la obligación de contraer matrimonio canónicamente, ó sea con arreglo á las disposiciones de la Iglesia y del Santo Concilio de Trento, según declara el art. 75 del propio Cuerpo legal; Considerando que, impuesta por el legislador á los que profesan ta religión católica y quieran contraer matrimonio, la forma y requisitos establecidos por la legislación canónica es. evidente que los funcionarios del Estado no pueden acceder á las pretensiones de los que soliciten la celebración del matrimonio en la forma meramente civil que ordena el Código, sin que los futuros contrayentes aseguren bajo su palabra que no profesan aquella religión, y que por este motivo no vienen tempoco obligados á observar la forma canónica, á fin de evitar la responsabilidad que en caso contrario pudiera exigírseles autorizando actos de tanta trascendencia que adoleciesen del vicio de nulidad, con estricta sujeción al art. 4. del Código civil; Considerando que, de acuerdo con esta interpretación, se han dictado repetidas resoluciones por esa Dirección general y diferentes Reales órdenes, alguna de ellas de conformidad con el dictamen del Consejo de Estado, en el sentido de considerar como requisito necesario para la celebración del matrimonio civil ia manifestación hecha ante la autoridad competente por ambos contrayentes ó al menos por uno ellos que no profesan la religión católica, las cuales resoluciones y Reales órdenes forman una verdadera jurisprudencia, nunca interrumpida desde la promulgación del Código civil; considerando que la resolución de esa Dirección general de 19 de Julio de 1880 que invoca el recurrente en apoyo de su petición, aunque se refiere al Real decreto de 9 de Febrero de 187 S que restableció la eficacia jurídica ó civil del matrimonio canónico, se halla inspirada en el mismo sentido que las dictadas con posterioridad á la promulgación del Código civil en cuanto á la necesidad que tenían los que solicitaban la celebración. del matrimonio civil de manifestar a funcionario competente para celebrarlo eme no profesahan la religión católica; Considerando que la pretensión deducida por D J. P. V. sé halla en abierta oposición con los preceptos del Código, según viene entendiéndolos y aplicándolos constantemente este ministerio desde la publicación de dicho cuerpo legal; El Rey (q. D. g. y en su nombre la Reina Regente del reino, á propuesta de V. S. ha tenido á bien resolver que no ha lugar á la pretensión formulada ante ese Centro directivo por el mencionado D J. P. V. en instancia de 5 de Octubre último. -Vadillo. Esta salutífera ovación fue propinada, no precisamente al ministro, sino al medico director del establecimiento. La agradable circunstancia de ser una misma persona la que ostenta ambos cargos, reviste al acto de cierto simbolismo facultativo muy propio para servir de alegoría... Para las afecciones de las vías respiratorias se recetan, con éxito, las aguas de ese famoso balneario... ¡Respiremos con fuerza, al vw al médico que las prescribe, dirigiendo también una parte, y no escasa, de los destinos públicos... Cómo se nos ensancha ¿pecho con la posesión de ese ministro- -doctoi ó consejero- -facultativo... Y ya que nuestra ausencia nos ha impedido adherirnos á la manifestación de los agüistas de Urberuaga, brindemos desde Madrid por D. Amalio Jimeno, elevando nuestro vaso rebosante de agua con bicarbonato. Este pequeño suceso de política recreativa tiene más importancia de lo que parece. Por eso lo recojo y colaboro en su propaganda. ¿No marca una nueva senda para los hombres de Gobierno que quieran señalar anfibológicamente los males del país y sus remedios correspondientes... Ya veo á los políticos del porvenir haciéndose recibir dignamente te en Marmolejo, en Paracuellos de Giloca, en Alzóla, en Mondariz, etc. e t c sin excluir algunas Caldas recomendables... Y miro vacia en su honor los vasos de aguas sódicas, ferruginosas, sulfurosas, cloruradas, sódicas... en prueba de adhesión á sus diversos programas... No faltará, entre esos políticos, alguno á quien se ovacione en Burlada, á pesar de lo fatídico de ese nombre para la opinión pública y aun para la privada... ¡Viva D. Amalio Jimeno! Defiende y propaga la política hidráulica, y esto le coloca entre los estadistas modernos. Digamos mejor, que á todos les aventaja. Los otros nos ofrecen el agua á secas... ¡y el ministro de Instrucción pública nos presenta el agua mineral... Es el último grito de la sinceridad política... recreativa. -Gil, Vadillo, á que se refiere la anterior, es la siguiente: En vista del expediente instruido en esa dirección general con motivo de una instancia de D J. P. V. en solicitud de que se resuelva por ese Centro, que en virtud de lo dispuesto por el art. 83 y siguientes, aplicables del vigente Código civil en su justa interpretación, y de lo preceptuado enja orden de esa dirección general de 29 de Junio de 1880, se acuerde que la manifestación por los interesados del deseo de contraer matrimonio, en la declaración de lo que trata el art. 86 del repetido Código y la rectificación exigida en el 89 del mismo, eximen de todo otro requisito que no sea de los expresados taxativamente en la ley para conseguir su pretensión: Vista la certificación que se acompañó al referido escrito, comprensiva del auto dictado por el juez de primera instancia de Redondela declarándose incompetente para resolver la alzada interpuesta por dicho interesado contra el acuerdo del juez municipal de la citada villa, denegatorio de la petición que había hecho ante el mismo el mencionado D J. P. V. y doña j B. L. para celebrar matrimonio civil; Vistos los artículos 4. y 42 del Código, la W l V A JIMENO! Me ha producido exresolución de esa Dirección general de i. de traordinaria complacenJunio de 1880 y las Reales órdenes recaídas en cia la noticia del recibimiento hecho al minisexpedientes de dispensa é impedimentos para tro de Instrucción pública en el balneario de contraer matrimonio civil: Urberuaga de Ubilla. Considerando que para la celebración del Hubo música, cohetes, ¡vivas! pañuelos agimatrimonio civil han de observarse, no sólo y tados sin cesar, coro general y acompañamienexclusivamente, según pretende el recurrente, to... Y los bañistas- -según informes íntimos- -ios preceptos consignados en el capítulo 3. elevaron, en honor de D. Amalio, sus respecdel título 5. libro t. del Código civil, que tivos vasos, rebosantes de agua nitrogenadotratan de un modo concreto ó especial de di- bicarbonatada, recogida en Jos propios mananCho mtatrimsTiie, sino además los contenidos tiales. UN SUICIDIO POR TELÉFONO Castellón, 27, 1 t. Disparándose un tiro en la cabeza se ha suicidado esta mañana el vecino de esta población Manuel Beltrán Yicent, atribuyendo tan fatal resolución al sentí miento que había causado á Beltrán el fallecí miento de su esposa, ocurrido recientemente. Armengot. I FNA IDEA DIARIA. PARA COR TAR EL CAUCHO N o es cosa fácil cortar un trozo de caucho, por muy afilada que esté la cuchilla que se use; pero la operación se facilita considerablemente si se tiene cuidado de mojar con frecuencia el instrumento cortante. CRIMEN BÁRBARO POR TELÉGRAFO POLÍTICA RECREATIVA euta, 27, 3 t. Un presidiario acaba de asesinar al director del penal, infiriéndote una cuchillada en la garganta y otra en el co razón. El delito se cometió en el domicilio de lv víctima, y después de realizarlo, el asesino huyó al campo exterior. Perseguido por la partida de vigilancia d Infantería, se le hicieron varios disparos, atravesándole uno de los proyectiles una mano. Al fin pudo ser capturado y conducido á I Comandancia general, en donde se desmayó á consecuencia de la hemorragia que sufría. La opinión se muestra alarmada por la fre cu ¿cia de los crímenes cometidos por los pe n a S s que circulan libremente por ia población. -TEicauriaza. C