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AÑO CUATRO. NUM. 5 9 3. CRÓNICA UN ¡VER SAL ILUSTRADA iEMADRID, 28 DE AGOSTO DE 1906. NUMERO EXTRA. 0 10 C É N T I M O S las guerras que trajeron nuestro decaimiento. Ella ha escrito breves de Pontífices, notas de nuncios y pastorales de obispos, negando al César lo que es del César, y las escribe con pluma tan dura y áspera, que antes parece espada guerrera que pluma de dulce paloma, como corresponde á los inspirados del Espíritu Santo. ¿No se librará España de la presencia y amenaza de esa musa fatídica, fantasma inquietante, vencido en la organización moderna de los Estados? Aquí, para sujetarla y retenerla mejor, la hemos emparedado entre influencias contrarias, bajo cuyas capas espesas está momificándose. Tapiada por muros de igual resistencia, no tiene salida ni por la derecha ni por la izquierda, ni por abajo ni por arriba. En vano se golpea de cuando en cuando para aportillar los dobles muros. Pasaron por las alturas partidos de todos colores, desde el blanco al rojo. Pasaron hombres de varióstemperamentosé ideas, dssde el prudente y parsimonioso que quiere apartar el obstáculo correctamente y abrir la ostra por la persuasión, hasta el intrépido revolucionario que va decidido á romperlo estrepitosamente por la violencia. Y ELLA ha seguido en pie, tal como la dejaron nuestros padres. Un espíritu público sutil, invisible, se revela en todas partes para pedir una resolución definitiva, y luego no aparece por ningún rincón para ejecutarla, porque otro espíritu, también sutil, también invisible, obra en contra y á la callada. Uno habla sin hacer, otro hace sin hablar. Parece que ahora vuelve la emparedada á agitarse en su hueco, dando señales de vida. Suenan ruidos de esperanza, y se creyera que iba á salir de una vez, á juzgar por el clamoreo y la inquietud de los que permanecieron quietos, tranquilos, desdeñosos en pasadas ocasiones de anuncios semejantes. Pero ¡ah! no teman los unos ni esperen los otros. Sean cuales fueren los hombres que vengan y las promesas que hagan, la emparedada continuará inmóvil, intangible, fajada con cien vueltas como momia egipcia. La cierra por abajo el amasijo de ideas que el tiempo petrifica. La cierran por arriba coronamientos que la tradición ha esmaltado con colores viejos. Quien pretenda violentar lo de abajo, se romperá los pies en el amasijo; quien intente violentar lo de arriba, se romperá la cabeza en la corona. EUGENIO SELLES LA EMPAREDADA T odo ser nace del beso de dos amores; ella nació del encuentro de dos odios: el odio blanco y el odio rojo. Dícese que nació ayer, y es una vieja muchas veces secular. Cuando los hombres miraron al cielo y disintieron por primera vez en la manera de adorar sus maravillas, cuando presintieron la supremacía de un Dios y discordaron en el modo de reverenciarle, entonces fue engendrada en la conciencia humana. Cuando las castas sacerdotales de la India primitiva pretendieron dominar á los pueblos, y los pueblos quisieron libertarse de la dominación, entonces salió á la luz del mundo entre las quejas da los oprimidos y los cantos victoriosos de los opresores. Peregrinó por las Tierras Santas de Asia con los apóstoles, perseguidos por los pontífices de la Ley antigua. Se escondió en las Catacumbas con los cristianos martirizados por los Césares en nombre de Jos dioses paganos. Vivió con los primeros heresiarcas, y con los cismáticos de la Iglesia oriental. Se ensangrentó en las luchas de mahometanos y cristianos, y después en las guerras religiosas de reformistas de Lutero y católicos del Papa, reñidas á lanzadas y cañonazos. Y lidió, por último, á librazos de los enciclopedistas y filósofos. Es la musa de las exaltaciones místicas ó belicosas, del sufrimiento ó de la ira. Musa suave y arti mañosa, unas veces, otras revolucionaria y sangrienta, ha inspirado á muchas elocuencias, á muchas plumas, á muchas espadas, en todos los tiempos y lugares del mundo. Y en todas partes donde hayan penetrado la cultura y el progreso, la envejecida musa está muda, aquietada, recogida, sabiendo que fenecieron sus bríos y pasaron para siempre sus días. Sólo anda suelta, libre, rejuvenecida y ísriosa en estas tierras de España, excepción singular por cosas malas, y también por alguna buena, que no siempre hemos de lucir pecados y olvidar virtudes. Ella es la musa de nuestra historia. Salió de los Concilios toledanos y se sentó en el trono gótico de Recaredo. Ella dictó al pueblo leyes y sentimientos. Ella inspiró á labradores y clérigos, á obispos y soldados, á plebeyos y magnates, ardimientos para una guerra de siete siglos en que quizá entraron por más los intereses del alma que los de la vida y ía conquista del cielo que la reconquista de la patria. Ella firmó los antipolíticos y antipatrióticos edictos de expulsión de moriscos y judíos, con daño de los expulsores. Ella hizo las matanzas de Flandes y Jumo, que comenzó el desarrollo de la enfermedad, hasta hoy, ha habido 100 casos con 40 defunciones, habiendo alcanzado su mayor incremento desde la segunda decena del presen te raes. El día 21 hubo seis defunciones. El barrio llamado de los Chozos es el más castigado. Lo habitan pobres mineros que viven en inmundas chozas. La Junta local de Sanidad acordó las mis oportunas y urgentes medidas que le sugirió su celo; pero tropezó con el grave inconveniente de la falta de recursos, por carecer este Ayuntamiento de Administración propia, pues depende del de Bélmez. El público agradece á A B C y á la Prensa madrileña en general, que se ocupe de este asunto, de capital interés aquí. Urge el envío de recursos. El Ayuntamiento ha invitado al vecindario á una suscripción popular, que viene realizándose, para socorrer las primeras necesidades de los atacados pobres. -Noel. P L CÍRCULO MINERO DE B 1 L BAO Y LA PRENSA Nuestro querido compañero Ángel M Castell nos comunica en la Crónica telefónica que publicábamos ayer que una comisión del Círculo minero de Bilbao le había visitado en San Sebastián para manifestarle el agrado con que habían leído nuestro artículo La huelga en Bilbao. La finalidad de los trabajos que hemos dedicado á un asunto tan desagradable, np ha sido ciertamente la de defender á los patronos ni la de atacar á los obreros. Hemos intentado poner de manifiesto que unos y otros, obreros y patronos, han sido víctimas, una vez más, de las Sociedades de resistencia, como lo fuimos- -ya lo hemos manifestado repetidamente- -en época no lejana los periódicos madrileños, contra la voluntad y eJ deseo de nuestros propios operarios. Por el carácter de personal vehemencia con que los españoles acostumbramos á tratar todos los asuntos, y por los calificativos ásperos, durísimos á veces, que solemos emplear cuando hacemos crítica de cosas y personas, la réplica de los aludidos se produce en forma tan agresiva, como lo fue el ataque. Así se explica lo ocurrido en San Sebastián entre e) Sr. Urquijo y los periodistas. No podemos ser sospechosos. En más de una ocasión hemos tenido el honor de tomar iniciativas para defender la clase á que pertenecemos, de agravios y de ataques injustos. No hace aún muchas horas hemos quebrado una lanza en pro de los dignos compañeros que asisten á las sesiones del Ayuntamiento de Madrid y ahora y siempre estaremos dispuestos á formar parte del bloque de solidaridad que debe existir entre periódicos y periodistas, aun cuando tengamos que lamentar que ciertas campañas impidan á la Prensa ostentar como el mejor de sus timbres y el más eficaz de sus de I A VIRUELA EN PUEBLO NUEVO POR TELfct. RA 0 Pueblo Nuevo, 27, 11 m. Continúa este vecindario sin recibir recursos para contener la epidemia de la viruela. Según datos dignos de crédito desde 1. de