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LOS TERREMOTOS DE CHILE líí. tt U- LA CORDILLERA DE LOS ANDES, EN HILE, DONDE SE HAN SENTIDO CON FORMIDABLE VIOLENCIA. LOS TEMBLORES DE TIERRA QUE HAN DESTRUIDO A VALPARAÍSO Fot. Croco rodeadas de primores, ¿por qué había de hacerse allí el Sanatorio? Si dichas personas nc I I ace muchos años que deseaba estudiar la Los rapaces, como se suele llamar á los ni- llevarían allí á sus hijos, ¿cómo consentían qu región gallega. La fertilidad del suelo; la ños si son interesantes y amables en todas par- se condujera á otros niños á un lugar poce nativa y tenaz energía de sus habitantes para tes, aquí despiertan en nuestro ánimo una po- higiénico, sobrando tantos sitios mucho mejotoda labor que exija vigoroso empuje, así en lo derosa é irresistible simpatía. Son infinitos, res? La respuesta cabal á estas preguntas no debe darse por ahora. La causa de esta mala físico como en lo mora! lo benigno del clima, casi todos carirredondos y sanos, conviven en donde centenares de enfermos han hallado la los poblados con hermosos ejemplares de la organización depende del poco interés con que salud, eran poderosos estímulos para ansiar co- raza bovina, y al pasar, nos contemplan con la se mira á los rapaces en Galicia. En la Inclusa faltan amas; en las cunas se nocer tantas maravillas, y aquí vine en unión de mansa y triste mirada, de inocente expresión, un íntimo amigo, que, por su partí, quería ver de aquellos asustadizos animales. Sabemos que cobijan dos ó tres niños; hay mujer que lacta i el proyectado Sanatorio de la Coruña para ni- los dedican muy pronto al trabajo; que están cuatro, y en la planta baja de vetustos edificio; ños, acerca del cual dijeron los periódicos lo- casi siempre separados de sus madres, vacas se acogen en malas condiciones á ¡os que pot cales que había de ser el primero de España, humanas que se exportan voluntariamente para su edad no pueden ingresar en el Hospicio destinando, por su parte, el Estado cuantiosas la lactancia de los niños ricos; nos dicen que que no es mejor tampoco. sumas, pues así parecía exigirlo la transforma- mueren sin que su pérdida sea muy sentida; Sin embargo, en este pueblo es donde rnái ción de un antiguo lazareto, abandonado y me- no pocos son destinados á la mendicidad, al- monumentos se elevan, no sólo religiosos sino gunos, deformados para excitar la compasión, dio derruido, en residencia infantil. benéficos. El Instituto y las escuelas de GuarQuédese para los periódicos médicos y para y porfin, los fuertes en los albores de la ado- da, en Coruña, el espléndido manicomio de lescencia, emprenden el viaje fantástico en bus- Conjo, en Santiago, demuestran los arrestos os centros científicos la discusión reposada y serena de las ventajas é inconvenientes del pro- ca de la fortuna por mares y tierras. Y cuando de estos excelentes ciudadanos, cuando se deyecto. No estamos tan sobrados de fondos, regresan ricos y triunfantes, lo hacen conten- ciden á gastar el dinero. Entonces lo hacen oficialmente hablando, para que sin previos dic- tos, tranquilos, como el buey que después de sin tasa, con fausto y riqueza excepcionales. El tamen y aprobación del Consejo de Sanidad y penosa labor vuelve al sitio donde nació y don- Sanatorio para enajenados es magnífico. El ya de la Rea) Academia, se malgasten pródigamen- de apetece morir. Yo los he visto, ahora mis- citado Instituto, espléndido. ¡Ojalá fuese all te grandes cantidades, que bien pudieran resul- mo, reintegrarse á la Patria, con hijos y mujer el emplazamiento del Sanatorio marítimo! Exisnacidos en costas americanas, ansiosos de con- ten hombres de corazón; Sánchez Freiré (e tar inútiles. El emplazamiento del antiguo fuerte de Oza, templar la aldea, sin lamentarse de las deficien- Maestro, como respetuosamente le designan cias del viaje por la tierra gallega, y aunque todos los médicos) Barcia Caballero, Gil Ca en Coruña, á la falda de un monte frontero al sares, Pimentel y otros muchos, de los cualef Norte, sobre un acantilado, dando vista á la habituados á las comodidades que la riqueza debe esperar grandes bienes la infancia desvabahía, en cuyo fondo se halla, no puede ser proporciona, estaban gozosos y satisfechos. lida. más pintoresco. Las edificaciones ruinosas del No menos lo estábamos nosotros durante la Pero existen asimismo en gran numero mi lazareto hacen pensar en que pudieran ser excursión. Cierto que las impresiones recogiaprovechadas, y ciertamente sería bonito ver das de labios autorizados respecto al proyecta- Dónanos conocidos y desconocidos para quienes era cosa fácil realizar uua gran obra regetransformado aquel sitio, donde se colocaba do Sanatorio, no eran las más favorables para neradora y patriótica. Centros de puericultu transitoriamente á los apestados, en lugar don- la estancia durante el invierno de un centenar ra, Casas- cunas, hospitales, sanatorios y escueáe, de modo permanente se. regenerasen los de niños. Existiendo cifras playas á mar libre LOS RAPACES pobres niños raquíticos y escrofulosos. i es conveniente? ¿Pero