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5 AÑO CUATRO. NUM. 5 9 s. CRONICA UN 1 VER SEMADRID, 26 DE AGOSTO DE 1906. NUMERO SUELTO, 5 CÉNTIMOS ÍSAL ILUSTRADA. LA HUELGA MINERA EN BILBAO i T -i 4 B Vt JttJ. rhAmK BARACALDO. SOLDADOS DE GARELLANO A LA ENTRADA DE LOS ALTOS HORNOS, QUE ESTABAN ENCARGADOS DE CUSTODIAR, HACIENDO EL RANCHO EN LA CALCE Fot. Suntaló. COSAS DE MARRUECOS L MONOPOLIO El árbol de las ilusiones francesas en DEL TABACO Marruecos no tiene el vigor y la lozanía que todos creen, pues desde que el Kaiser visitó á Tánger, poco después de haberse hecho públicas las grandes y hasta cierto punto ilegítimas aspiraciones de la vecina República en el Norte de África, un gusano roe sus raíces. En otra crónica, publicada en estas mismas Columnas, relataba las obras de importancia que en Marruecos han adquirido los alemanes, á despecho de los franceses. El monopolio de! tabaco en Marruecos se fes escapa de las manos también á nuestros vecinos. 1 os alemanes, calculadores, reservados y listos como nadie, han llegado hasta la residencia de Abd- ei- Asis á ofrecer á ese pobre Sultán, í, ío d? oro, diez millones más por i; I arriendo. Es cosa segura que el limperador cederá á la solicitud alemana, por dos razones: una, material, y otra, psicológica. La primera, porque hace más negocio con los alemanes, y I ia segunda, porquí Abd- el- Asis, aunque con I las naturales reservas, participa de ese odio i enconado, que por algo se llama africano, que todos los moros á los franceses. Los españoles, en este asunto no hemos hecho más que hablar. Un representante de la Compañía Arrendataria, ha estado en Fez; pero según los indicios, nada práctico ha hecho allí. Ocurren en esta lucha comercial de África i cosas extrañas que aportan saludables enseñan! zas á los observadores. Los deseos de los lati nos son grandes, su opinión acerca del hala gikño porvenir que hay en Marruecos, es i entusiasta; sin embargo, en el terreno de las I obras, la raza sajona, de espíritu de hierro y i eminentemente práctica, lleva á la realidad lo 1 que los demás conciben. I Hay que ver la preponderancia comercial que está adquiriendo Alemania en Marruecos. Además de esto, unos cuantos comerciantes de Gibraltar han pretendido también quedarse con el monopolio del tabaco. Para ellos es una gran contrariedad el estancamiento de dicho artículo en el Norte de África. La mayoría de las fábricas de tabacos establecidas en Tánger, eran propiedad de comerciantes gibraltareños. Allí se habían refugiado huyendo de los rigores de los ingleses que les cobraban en Gibraltar unos 5o céntimos por cada pila como derechos de importación, y otro impuesto igual por la exportación, llegando á pagar algunas casas comerciales hasta un millón de. pesetas anuales solamente por la exportación, y de este gravamen hállanse exento; en Tánger. La Compañía Arrendataria va ganando cor esta decisión del Sultán, debido á que el contrabando encontrará más dificultades, por no poderse comprar el tabaco al precio ventajoso que hoy se vende en Tánger. Esto no obstante, sean, los franceses ó los