Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C. SÁBADO 25 DE AGOSTO DE 1006. PAG. 6. EDICIÓN i do en España por el modelo de toda obscuridad, de todo culteranismo y de todo enreveíamiento. El Sr. Dietrich, como uno de tantos carneros del rebaño, repite el eterno é insoportable sonsonete. Y esto es lo que me hacía reflexionar en este instante: la suerte varia que la fama y la obra de un escritor corren á lo largo de los siglos; ó mejor, la mixtificación que mil circunstancias diversas, que mil detalles especialísimos, hacen en la producción de un artista; ó para que se entienda más bien: que un autor escribe sus libros, que ei sentido, el alcance, la trascendencia de éstos están determinados en ellos mismos, pero que los contemporáneos y luego la posteridad (esto es lo grave) ven sólo una parte de esta obra, una nota que tal vez no es, que desde luego no es trascendental, y con arreglo á esta nota y no de conformidad con el verdadero espíritu del artista, juzgan la obra y la condenan ó la exaltan para in xternum. No de otro modo se explica que siendo Baltasar Gracián uno de los escritores más claros, exactos y precisos de nuestra lengua (léase el Oráculo THanuaVj haya pasado por todo lo contrario, y llegue á darse ei caso (el Sr. Dietrich nos lo ofrece) de que aun hoy mismo, siendo tan fácil consultar sus obras, perdure con empeño abrumador este LOS SUCESOS DE BILBAO LA BARRICADA DEL PUENTE DE SAN ANTÓN DESPUÉS DE LA LUCHA ENTRE LA PAREJA DE LA GUARDIA CIVIL Y LOS HUELG 1 STAS cerebros á veces están de acuerdo en un punto, en una cosa. Ahora bien; para que este acuerdo de millones de inteligencias se establezca, es preciso, es de toda necesidad, que la cosa et que se haya de establecer el acuerdo sea tan vulgar, tan prosaica, tan de clavo pasado, que todos unánimemente lo vean y lo aprueben. Un artista raro, genial, original, que realice nuevas asociaciones ó disociaciones de ideas, eí claro que no podrá ser ni conocido ni menos aplaudido por la multitud; sería absurdo el suponerlo; mas en cambio, el artista universal, ei artista admirado, el que despierta los entusiasmos de todos, será forzosamente el artista que no sea original, ni nuevo, ni raro, sinoe que repita lo ya dicho, el que difunda los tópicos ya fabricados, el que, en una palabra, pueda dar materia para que se realice una d esas concordancias universales é intercerebra les de que hablamos antes. -Me deja usted un poco desconsolado. Suv palabras son de una terrible tristeza para lo? artistas nuevos, extraños. -Esos artistas habrán de resignarse pot adelantado á dos cosas crueles y amargas en grado sumo: la pobreza y el silencio. -Es triste. -Es triste, pero es de una realidad innegable. AZORIN JUNTO AL PUENTE DE SAN ANTÓN. EL URINARIO EN OUE FUE MUERTO DE UN BALAZO EL OBRERO RAMÓN V 1 LELA criterio. Y esto nos dice al mismo tiempo cuan falaz, cuan sin substancia, cuan desdeñable es en materias de arte el criterio de la masa popular, del gran público, que es el que hace y deshace las nombradlas. -Y nos hace pensar también tal hecho en la conveniencia de una seria revisión de nuestros valores literarios históricos. -Precisamente vengo pidiendo yo esa revisión años y años. Existen en nuestra literatura figuras de primera magnitud que bien examinadas pasarían á un lugar secundario; existen otras en cambio obscurecidas, postergadas, mal juzgadas- -como Gracián- -que tendrían que ir á ocupar, en un. juicio imparcial, la línea delantera. Pero vivimos aún del juicio de los contemporáneos, y los contemporáneos de un artista no pueden ser los que midan, compesen y contrasten el mérito de éste. Lñ regla geneval es ésta: cuanta más fama tenga un autor en vida, tanto menos tendrá en los siglos venideros. Y la razón es obvia; el gran público se compone de milíones de individualidades; son criterios dispares, heterogéneos, contradictorios; pero todos estos millares y miliares de LA GUARDIA CIVIL PATRULLANDO EN LA PLAZA DEL MERCADO Fots. J. Hemands.