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A B C. SÁBADO 25 DE AGOSTO DE 1906. PAG. 4. EDICIÓN se ha desistido, y á c; o han debido influir algunas indicaciones de! comandante del General Baquedano, quien ciaro es que ha agradecido el propósito; pero teniendo en cuenta que en el barco hay capellán y almas piadosas que han elevado sus preces por los muertos en la catástrofe, y que en Chile hay bastante libertad de creencias, y por consiguiente, diversidad de opiniones respetadas por ias leyes, se ha desistido del pensamiento dei funeral. Los Reyes tomaron el té en casa de I03 marqueses de Miraflores. Arbós y Guervós, con otros importantes elementos de la orquesta, obsequiaron á la- clientela del Casino con un soberbio concierto de música di camera. AHG L MARÍA CASTELL se retirada primera parte ae 1 a proposición, sin que el secretario la hubiese dado á conocer a! Municipio y, por tanto, sin que fuese conocida. Agregó que no es preciso que pasase á informe de la Comisión, sino que podía ser declarada urgente, discutirse y ser aprobada en sesión. f a proposición. Se dio lectura déla proposición aludida y cuya parte dispositiva dice así: 1 Que procede que el señor alcalde dé cumplimiento al acuerdo tomado en sesión de 8 de Marzo de 1904, para la clausura de las 48 vaquerías citadas. í 2. Que la comisión de Policía urbana gire inmediatamente una visita de inspección á las vaquerías calificadas de regulares, medianas y buenas, á fin de que sean clausuradas ias que carezcan de las condiciones de higiene exigidas á esta clase de establecimientos por las Ordenanzas municipales. La defendió el Sr. Iglesias y manifestó que volvía á ocuparse en este asunto por dar satisfacción á la opinión y buscar la oportunidad de que rectificasen su actitud aquéllos que, sin duda, han sido mal comprendidos. Explicó el alcance de la proposición, que tiende á que no subsistan las vaquerías malas que puede haber, además de esas 48 que se pide que sean clausuradas. Juzgó que la proposición debía discutirse con el carácter de urgente. Fue tomada en consideración y declarada urgente, y, al preguntar el alcalde si se aprobaba, pidieron la palabra algunos concejales. E) Sr, Lequerica afirmó que no debía haber habido votación porque era un acuerdo firme la clausura. Rechazó la clasificación hecha por los técnicos y por ello defendió á los concejales que votaron la clausura de las 48 vaquerías, y dijo que tan equivocados estaban, á su juicio, los que habían votado en pro como los que lo habían hecho en contra. Censuró á los anteriores alcaldes por no haber cumplido aquel acuerdo. Elogió á la Prensa, aunque asegurando que en algunas apreciaciones había estado ahora extraviada. El Sr. Cortinas pidió que fuese la misma Comisión que hizo la inspección anterior la que realizase la solicitada en la proposición. El Sr. Lequerica aclaró este punto y dijo que los que deben hacerla son los que forman la comisión de Policía urbana. El Sr. Cao se adhirió á la proposición, El Sr. Santillán hizo la afirmación de que se deben cerrar todas las vaquerías del interior, con arreglo á lo que disponen las Ordenanzas. Intervinieron después los Sres. Diez Vicario y Párraga. Este concejal hizo protestas de su amor á la higiene; pero aseguró que no se pueden cerrar en seguida las vaquerías de que se trata, arrollando á los industriales, y abogó por que se les diera un plazo, si no de cinco años, de tres meses, para que se pongan en condiciones. NOTAS MUNICIPALES 1 a sesión de ayer. Se abrió á las once de la mañana, bajo la presidencia del Sr. Aguilera, y con asistencia de pocos concejales. j p I acta de la anterior. Leída el acta, el Sr. Lequerica hizo constar su voto en contra del acuerdo tomado por el Ayuntamiento en lo relativo á la clausura de las vaquerías. Lamentó que hubiera discusión sobre un asunto ya acordado en firme por el Ayuntamiento en 8 de Marzo de 1904. El Sr. Cao explicó su intervención en el asunto, y rectificando su proceder en la sesión pasada, dijo que desea el cierre de esas vaduerías. El Sr. Cortinas se mostró partidario también de la clausura, y expresó su deseo de que la superioridad ayude la decisión del Ayuntamiento. Manifestó el Sr. SantÜlán que la discusión era antirreglamentaria, y reconocido así por el alcalde, quedó aprobada el acta de la sesión anterior. Tpl expediente de la banqueta. Leído el expediente resuelto por el gobernador acerca del conflicto de jurisdicciones entre el Sr. Gayo y el teniente de Segundad Sr. Mandly, del cual expediente dimos cuenta ayer, el Sr. Gayo dio las gracias al alcalde por su diligencia y energía, y a! gobernador por haber procedido con justicia. El Sr. Párraga mostró su satisfacción y el Sr. Iglesias opinó que no hacía falta mostrar agradecimiento al gobernador por lo que había hecho, puesto que había procedido con irreglo á lo que le imponía su deber. El alcalde terminó diciendo que se hallaba satisfecho por haber correspondido á la confianza que en él depositó el Municipio. Y o de las vaquerías. Respecto de una proposición presentada por los Sres. Iglesias, Caballero, Santillán, Lequerica y otros concejales acerca de las vaquerías, manifestó el alcalde que debía ser discutida con calma, buscando lomas conveniente para el Ayuntamiento y para los intereses del pueblo de Madrid. Hizo la historia del asunto; expuso que con arreglo á la ley, que así lo prescribe, la tuspensión del acuerdo tomado por la mayoría del Ayuntamiento había pasado á la jurisdicción superior. Añadió que aceptaba la proposición para cuando tenga medios hábiles de llevar á la práctica lo que en ella se pide, siempre que no se le exija que cumpla la primera parte, por hallarse sometida á resolución de! gobernador. El Sr. Santiüán extrañó que dejase traslucir en sus palabras el alcaide deseos de que fue- Respeto á Ja Prensa en generai; pero pro- testo de esos asalariados indignos que llevan y publican injurias en las columnas de los periódicos. Y luego, con ademán de bravucón, agregó que respondería en los Tribunales ó en otros terrenos á los que le atacasen, El Sr. Santillán manifestó que él pertenecía á la Prensa, y que por ello protestaba de las incalificables palabras dichas por el anterior concejal, esperando que las rectificase. Rechazó calificativo de tan mal gusto como el empleado por el Sr. Fuertes. Este aseguró que no había oronunciado la palabra indignos. De la tribuna de la Prensa, de! público y de algunos escaños, le dijeron: ¡Sí, sí, lo ha dicho! Se produjo un tumulto enorme. El alcalde afirmó que no había dicho la oalabra asalariados el Sr. Fuertes. Muchas voces: ¡Sí, sí, que las retire! El alcalde: Pues quedan retiradas. El irascible Sr. Fuertes, ya más tranquilo, trató de explicar el sentido en que éi aplicó la palabra asalariados, y prosiguió e! tumulto que, instantes después, dominó el Sr. Aguilera, dando por terminado el incidente. I a proposición aprobada. Volvieron á hablar los Sre; Iglesias, Diez Vicario y Cao y se aprobó la proposición. tros asuntos. Se aprobó un recurso relativo a menes de Propios y se entró á discutir los asuntos del orden del día. Fue retirado, después de mucha discusión, el dictamen de concesión de licencia para el establecimiento de una línea eléctrica aerea des de los Cuatro Caminos á la Prosperidad ñor el paseo de Ronda. Quedaron aprobados varios expedientes de Policía urbana, Obras y Espectáculos; el señor Pro llamó la atención acerca del ma! estado en que se halla el pavimento de asfalto hecho por la Compañía de asfaltos; prometió el alcalde hacer cumplir el contrato, y se levantó la sesión á las dos menos cuarto. Cuestión personal. Terminada la sesión, el redactor de España Nueva Sr. Nougués, que hace la información municipal para dicho periódico, nombró á sus compañeros D. Francisco Vülanueva y D. Ricardo Redondo para que pidieran una reparación al concejal Sr. Fuertes, por considerar altamente ofensivas las palabras que éste pronunció contra ios periodistas. El Sr. Fuertes dio explicaciones satisfactorias, en carta que anoche publica el estimade colega antes nombrado. T os palabras por nuestra parte. Confesamos que nos repugna y violenta ocuparnos de incidentes como el de la sesión municipal de ayer antes referido; y aun sabiendo que la dignidad profesional y el honor de una clase no puede estar á merced de las soeces injurias ó tabernarios desplantes de cualquier despechado, creemos oportuno insistir en lo que ya otras veces hemos consignado en estas columnas. No nos afecta, no les puede afectar á A B C ni á ninguno de sus redactores desahogos como los del Sr. Fuertes; pero juzgamos preciso, indispensable, que cuando tales cosas se digan en público, y con mayor motivo si presiden las Juntas autoridades, se le exija en el acto í quien las dice que cite nombres v puntualice casos. De otro modo, cual nos ocurre ahora, teñe mos derecho á pensar que los que afirman, como lo hizo ayer el Sr. Fuertes, calumnian á sabiendas de que les es fácil sustraerse luego á todo género de responsabilidades. U n esabrupto y un incidente. falta de consiEl Sr. Fuertes tachó de deración lo hecho por el alcalde, al suspender el acuerdo, puesto que con su proceder había sacrificado, según palabras textuales, á 12 modestos é inconscientes, industriales iba á decir pero se quedó sin sustantivar. Defendiendo á los dueños de las vaquerías malas, sostuvo la enormidad de que la leche de las vacas delgadas y tísicas es igual á la que dan las vacas gordas y flamantes. Y luego, rechazando acusaciones injustas que sin duda ha creído ver donde no había más que censuras á la torpeza, á la ineptitud y á la falta de entereza para defender ios interesas del pueblo, con tono de indignación, düo: