Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A R C. 23 r E AGOSTO P E icrfc. P G. 7. EDICIÓN 1 r entos sísmicos, y e, fuego na ci también los víveres y ropas enviados pa. id los supervivientes. Confirmó que se apncan con todo rigor las, disposiciones de la ley marcial, persiguiéndose activamente á los malhechores que se dedican al robo y al pillaje, favorecidos por las anormales circunstancias que la ciudad atraviesa. Según manifiesta el Sr. Eward, á los bandi dos que captura la tropa, se les fusila inmediatamente. Estas son, terminó diciendo, las noticia que me comunica el Gobierno en un telegrama que acabo de recibir. Es probable que el Sr. Eward continué su viaje mañana en el primer tren. J ¡Qué felices haríamos á los que no pueden ahuyentarse de la ciudad, esclavos de su pro p 1 automóvil salió al amanecer del aristocrá- pia miseria ó desnudez, si los facilitásemos aire tico bulevar. Las casas y hoteles esta- y libertad por unas cuantas horas! Sí, es verdad ban dormidas ó vacíos. Las ventanas de los que los golfos apetecen amor también, como elegantes miradores tenían el aspecto, con sus dijo Bena vente. Con las dos cosas anteriores, plegadas cortinas- de párpados mortecinos y la solidaridad humana, en que se cimenta el cacansados. La gran ciudad, entontecida por la riño fraternal en los seres civilizados, se obtensiesta veraniega, se halla sola. Los habitantes dría sin esfuerzo y por añadidura. fueron en busca de aire y libertad. EL DOCTOR FAUSTO La mayoría corrieron á encerrarse en los fagones, sometiéndose humildemente á las reglamentaciones de las empresas ferroviarias, á las exigencias de los hosteleros codiciosos, á POR TELÉGRAFO los mandatos de la moda que obliga á las gen- T orredonj ¡meno, 22, 6 t. En el paso á nites á convertirse en manadas de! buen tono. vel del molino de San Antonio ha ocurriPocos, muy pocos, buscaron en el seno de do una horrible desgracia. la Naturaleza la savia de la vida, el sano plaLa madre del guarda intentó atravesar la vía cer de escalar montes, de surcar mares y ríos, para apartar á unos pavos que se encontraban de contemplarse dueños de sí mismos, sabo- e 1 ella. reando los encantos de la soledad... en buena La infeliz no advirtió la proximidad del trert compañía, sin etiquetas, sin harapos perfuma- y éste la arrolló, causándole tan graves heridas, dos, sin fingir lo que no se siente y sintiendo, que á consecuencia de ellas falleció á los pocos en cambio, la sana alegria del vivir honrado. m jmentos. -Montero, El automóvil es un redentor y un educador. Le odian casi todos, porque lo ven cruzar vertiginosamente, llevando á individuos que creen correr en pos de la felicidad cuando huyen del POR XAUDARÓ mortal aburrimiento. Le amarán el día en que sea asequible á los modestos. Cuando se lleva el plan de una excursión útil; cuando se maneja el complicado mecanismo ton serena prudencia; cuando se sabe por donde se va y adonde se va, entonces el viajero no es un fardo, sino un ser consciente que aprende á refrenar su voluntad, á educarla, sorteando el peligro, evitando cuidadosamente el daño al prójimo, aprendiendo á ser mañoso, paciente y compasivo. La carretera aparece larga, interminable, solitaria; nada se opone al paso y el coche rueda levantando nubes de polvo que se arremolinan, haciendo saltar la menuda grava, mientras rebotan las ruedas al resoplar fatigado del motor. El camino se torna tortuoso y la bocina articula un resuello ronco como de anguslia, no siendo pequeña la de! conductor cuando ve alguna pobre gente aturdida, un peatón que huye, la reata de muías de un carro que, inquietas, se revuelven y obstruyen el paso. Más tarde es preciso detenerse. El agua del refrigerador hierve y se pide auxilio al humilde campesino ó se busca la lejana fuente. En ambos casos e! hombre toca con sus propias manos las contrariedades tan frecuentes en la vida humana, y si las averías son de mayor graveE L INTERFECTO. ¡Después que les absueldad, aprende á vencerlas, apreciando lo exacto de la frase que encierra un Tratado de filosofía ven, se atreven á presentarme esas cuenmundana: Todo llega á tiempo al que sabe tas... Por lo visto quieren que las pague esperar todas juntas! ¡Saber esperar sin impaciencias que enervan, sin protestas infantiles, sin maldiciones perverRESULTADO DE UN REJV sas! He aquí todo el secreto para ser feliz, ó G 1 STRO creer serlo; pues al fin y al cabo, si la vida es POR TELÉGRAFO un sueño, gran parte de nuestros ensueños reMarsella, 22, i o n Hoy se ha practicado flejan la salud del cuerpo ó la del alma. un nuevo registro en la casa del anarquista CiYa finalizó la excursión. Durante el camino rilo. La policía ha encontrado en un armario hemos hal ado mendigos ó viandantes que van un chaleco que tenía cosirír 1 f rro un coran como quieren y duermen donde pueden. Tam- zón de tela roja. bién el automóvil permite hacerlo. Llévense tiendas, como es ya costumbre de muchos exC L MINISTRO DE CHILE EN cursionistas; acámpese en un sitio pintoresco; hombres y mujeres acomódense á la vida hu 1 RUN POR TELÉGRAFO milde, preparando los alimentos sin ayuda de nadie, y entonces sí que puede decirse que se trun, 22, 7 i. Invitado por su intimo amiregeneran aquéllos completamente. go el general Osma, se ha detenido hoy en Muchas veces he pensado en las inmensas esta población el ministro chileno Sr. Eward, ventajas que reportaría á la sociedad el orga- que iba á San Sebastián para recibir á la franizar excursiones breves y rápidas, con niños y gata General Baquedano y presentar sus respejóvenes pobres, á la sierra, con fines higiéni- tos á los Reyes cuando éstos lleguen de regrecos y educativos. Los ricos inteligentes apete- so de su viaje á Inglaterra. cen hacer escapatorias sin trabas, con juveniles Logré hablar con el Sr. Eward, y refiriénarrestos, abandonando por unos cuantos días dose á la situación de Valparaíso, manifestó la existencia cortesana. Los pobres deseamos que se considera gravísima, pues según dicen lo mismo. los últimos telegramas, continúan los movi- AIRE Y LIBERTAD Arrollado por el tren MUEVOS INCENDIOS EN MILÁN POR TELÉGRAFO NOTA GRÁFICA Milán, 22, 9 m. Se han iniciado en la Exposición nuevos incendios, lográndose, por fortuna, sofocarlos antes de que adquiriesen grandes proporciones. La policía practica activas pesquisas par descubrir á los autores de esos atentados, que revelan gran audacia é inconcebible perveísidad. Los daños causados por estos incendios ha t sido insignificantes. I N A IDEA DIARIA. LIMPIEu ZA DE LOS GUANTES DE PIEL Para dejar como nuevos los guantes de piel manchados, hay que frotarlos con un trozo de franela muy limpia empapada en una disolución de cinco gramos de carbonato de sosa y loo de leche desnatada. Así desaparecerán las manchas, después de lo cual se frotan los guantes con una franela seca y se les pone á secar. Conviene, para hacer todo esto, ponerlos en una horma. España y el Vaticano POR TELÉGRAFO D o m a 22, 7 m. Se asegura que la diploma cía pontificia está decidida á emplear con España un criterio de amplia condescendencii en la cuestión del matrimonio civil, para evitai un nuevo conflicto en estos críticos momento! en que puede estallar en Francia la crisis religiosa. 1 DESCARRILAMIENTO DE UN- TRANVÍA POR TELÉGRAFO Cádiz, 22, 1 m. En las últimas horas dt esta noche circuló por la capital la alarmante noticia de haber descarrilado entre Cádiz y San Fernando uno de los tranvías que hacen ese recorrido, habiendo que lamentar varias desgracias. Por fortuna esta última parte de! a noticia, que era la más importante, no tardó en ser desmentida. Lo ocurrido fue que uno de los tranvía eléctricos de dicha línea descarriló frente al fuerte de Torregorda, quedando las ruedas del vehículo empotradas en la arena. Los viajeros, que no sufrieron más que el susto consiguiente, hicieron trasbordo á otro coche y continuaron su marcha sin novedad. La causa principal de estos accidentes, que se repiten con bastante frecuencia, se atribuye á estar construida la línea sobre terreno arenoso y movedizo. La Prensa y el público piden que tal defi ciencia sea pronto corregida, pues de lo contrario es muy fácil que cualquier día ocurra un serio percance.