Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
jgAÑO CUATRO. NUM, 586. CRÓNICA UN 1 VERILUSTRADA MADRID, 21 DE AGOSTO DE 1906. NUMERO EXTRA 10 C É N T I M O S trional compuesto del tercero y quinto Cuerpos y las guardias, y el ejército meridional formado por el sexto Cuerpo y otros de tropas sajonas. El centro de las operaciones será la ciudad de Janer. La gran parada que revistará el Kaiser se celebrará en los alrededores de Breslau. saber saben que en aquel triste suceso resultó roto el Toisón que llevaba D. Alfonso, pero sin que afortunadamente ocurriera más que eso ÁNGEL MARÍA CASTELL LOS DOS EMPERADORES T espués de algunos años de reciproca indi J ferencia personal y política, el emperador de Alemania y el emperador de la Gran Brecaña sz han encontrado en las verdes campiñas de Marienbad, estrechándose sus manos, besándose efusivos y conversando luego como buenos parientes y alegres camaradas. El tío ha hecho comprender al sobrino cuanto puede haber de útil en el fon Jo de una política áz tolerancia mutua, y después de prolongar hasta donde es compatible con los preceptos del protocola su convivencia íntima, se han separado ambos na menos cariñosamente que se habían reunida, llevándose el uno la mano con gesta militar á la altura del casco, quitándose el otra su sombrero con elegancia exquisita. Ambos han recorrida el mismo camino, pero in sentido inversa, y acasa al encontrarse ahora hayan pensada en el impulse ajeno que los reunía. Al subir al trana Eduardo V I su jmperio estaba aislada y combatida moral y materialmente. Co mbstida en su industria por Alemania y por Iss Estadas Unidos, odiado por Francia, no ya por la vieja tradición napoleónica sino per e ¡reciente canflícto de Fashoda, aborrécelo en Rusia p r las cuestiones de Oliente y per su hsspitalidad cariñosa para Jos revolucionarias, ¿qué hacer? Eduardo Vil emprendía á su mode la propaganda por el hecho... Recerdá que Pjrís bien vale una misa y el rey le. Inglaterra volvió á ser el príncipe de Gales bien smado en el bulevar de jos Italianos, nuevamente taconeado con sencilleces de gran señar y de gran psicólogo. Poco después. Eduarda Vil goz b las dulzuras de la popula iMad y del afecta francés como cuando no era Rey y era raaza gallardo. Su egregia sabrins, al inaugurar en Berlín la estatua de Malíke, sél supo hablar de pólvoras y espadas afiladas, y al resumir en el campo de maniabrss de Munster las arengas del Estado Mayar, aún repetía: ¡Coraceros, huíanos, draganes, seáis las que fuereis, no olvidéis nunca de llevar siempre en ristre la lanza al través de tada la que se as ponga por deJante! y al decir est señalaba á lo lejos con su bastón de manda, cara si mostrara á sus huestes e! eterna enemiga... La vida es una milicia, pero la milicia no es la vida. ¿Habrá servida la entrevista de Marienbad para que el sabrina aprenda de su tío la suave y dulce manera de hacerse amar de los pueblos modernos, en dande la monótona vibración de los tambares y el centelleo de los sables van pasanda de raada? ¡Quién sabe! pera es la cierto que sir Campbeil Bannermann ha sonreído satisfecho al tener noticia del encuentra, tan satisfecho como el día en que al inaugurar las sesiones del Congreso interparlamentario, gritó: ¡Viva la Duma! Obras en un pantano POR TELÉGRAFO LA SITUACIÓN POLÍTICA SAN SEBASTIÁN, 1 0 I N J 1 MPRES 1O NES D E AYER COMUNICADAS P o K T E L E F O N O (5 5 PALABRAS) S e g ú n las presiones Maniobras militares TBLÉORAF TJarís, 20, 8 n. En las primeros días del próxima mes de Septiembre comenzarán las maniobras del Ejercita alemán. Tomarán rte en ellas un ejército septen- quedaba la si t u a c i o n como encarrilada y á merced de los resultados de la primera entrevista del Gobierno ó de su jefe con la Corona; pero las situaciones políticas en España parecen muchas veces galas de desposada, que seducen por su presentación aunque estén prendidas con alfileres. Lo que ayer parecía encarrilado, hoy ofrece síntomas de atascado. En veinticuatro horas, el gráfico de las temperaturas acusa irregularidad. Puede que alguien lo niegue, entendiendo que esa es su obligación, y puede que su interés en negarlo se t mayor si se le. alcanza que sus inclinaciones á contemporizar son causa de esas alteraciones. Ello es que el atasco existe, y día llegará, sin tardar mucho, en que exteriorizado todo, se dé la razón á quien la tenga. El Rey está para llegar. Jamás situación política alguna necesitó estar en contacto con el Soberano como lo necesita la presente. La ausencia del Rey se ha prolongado más ide lo pensado, y, sobre todo, más de lo que las circunstancias pudieran prever. Ya sabrán ustedes que el ministro de Instrucción pública adelanta un día su viaje á San Sebastián. Estando él en Madrid no es cosa de preguntar aquí el motivo de su resolución. La preocupación del día ha sido lo que puede ocurrir en Bilbao con ocasión de la huelga minera, y si el conflicto no se conjura rápidamente para que la normalidad quede restablecida, puede repercutir en la marcha de la política. El Rey no ha de salir de Cowes antes del 21, y calculando que el Giralda emplee de cuarenta á cuarenta y cuatro horas en su viaje á nuestras costas, el rumbo que se dé al barco dependerá del giro que haya tomado la cuestión surgida hoy en la cuenca minera de Vizcaya. Entre la gente política se ha leído y comentado mucho el artículo que el periódico inglés J evnoíds JVews Paper dedica á la estancia de nuestros Reyes en Inglaterra. Según dicho artículo, la policía inglesa ha tenido que habérselas con dos extranjeros que llegaron á aquel país con el pretexto de asistir á las regatas. También afirma dicho periódico que son infundados los rumores circulados acerca de un fausto acontecimiento de esos que tienen plazo fijo, constituyen la alegría de una familia y en esta ocasión de un pueblo entero. Ignoro si estos informes ingleses tendrán igual fundamento que la noticia telegrafiada hace pocos días de que el Rey resultó herido en el atentado de la calle Mayor, noticia que ha sorprendido á toda la gente de Palacio, que por todo erez de la Frontera, 20, 2 t. Ya han que dado terminadas las obras del túnel del río Guadalcacín, y muy pronto podrá darse gran impulso á la construcción del pantano. Con tal motivo, reina extraordinaria animación entre los propietarios y trabajadores de esta campiña y la de otras de la frontera, que en fecha no lejana buscarán las ventajas que la construcción del referido pantano ha de reoor tar á la agricultura. ANTE UNA REFORMA A yer tarde he visto pasar el primer coche automóvil destinado al servicio de Correos. Y al verle, he sentido crecer mi vanidad de madrileño orguUoso de su pueblo, de español amante de su Patria... Eir cuanto se construya una nueva casa, limpia, espaciosa y bien distribuida, pensaba yo mientras el vehículo se perdía en la lejanía, y el público no tenga que formar cola en el portal, como ahora sucede, para entregar sus certificado? y las cartas lleguen sin retraso á su destino y no se extravíe ninguna, nuestro servicio de Correos estará á la altura de los primeros de Europa... En tanto, agradezcamos esa innovación qut á todos beneficia y que decora un poco tan importante ramo de la Administración pública. Reconozco que en estos admirables tiempos que coronan dignamente los más estupendos avances de la imaginación humana, no es lícita sorprenderse ante ninguna audacia realizada. Nuestro espíritu- está ya familiarizado con todas las nobles y generosas locuras científicas, que se hacen razonables para que la vida sea cada vez más grata, más dulce y más beneficiosa. La inofensiva anécdota del ingenuo varón que hizo de la frase aver para creer una sentencia, puede fecharse en otra época que no sea la presente, aunque el asegurarlo así parezca un tanto paradógico. Hoy es forzoso creer en muchas cosas que no vemos, seguros como estamos de que el hombre va conquistando hasta el último rincón del vasto imperio en que s mueve, y apoderándose de todos sus secretoi y sometiendo todas sus fuerzas á su voluntad... Mas á pesar de todo, declaro que al ver pasar el automóvil de Correos, con ser de suyo tan sencillo, tan modesto y de tan escasa novedad, sentí una verdadera sorpresa y me quedé un rato contemplándole con ¡a misma ingenu 1 dad de un paleto... He aquí un nuevo colaborador de la trans formación de las costumbres... ¿No es también un desprestigio para los filósofos y para I01 moralistas, esta rápida y brutal conquista de los pueblos, por la sencilla aplicación de uní industria que ellos no pudieron conseguir en tantos años de apostolado y propaganda? El automóvil de Correos pasa digno y majestuoso, como todos los de su clase. Es un coche ligero, que va rápido y sin ruido, guia do por su correspondiente chauffeur, limpio y correcto, que suena la bocina para avisar al transeúnte. Ya no es aquel enorme y pesadí MECA dt