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ÜAÑO CUATRO, NUM. 58 CRÓNICA UN 1 VERSAL ILUSTRADA. NUMERO 19 DE AGOSTO DE 1906. SUELTO, 5 CÉNTIMOS can y donde parpadeaba una luz de) faro de Biarritz. POR TELÉGRAFO Servido ei vermouth en la Peña del Agaila, FJarís, 18, 4 t. El Dr. Behring remitirá en fuimos á escalar después otras peñas, desde breve á los clínicos y á titulo gratuito el donde se divisaban, destacadas sobre un horiremedio antituberculoso que dice haber descu- zonte con ya escasa luz, las montañas de cuy bierto. Cree el citado doctor que por inges- altitud tenía algo que decir Reparaz, comí tión ó inyección, su remedio asegura completa geógrafo, y de su historia contemporánea teñí inmunidad é hiperinsensibilidad contra Ja tu- no poco que contar Mencheta, que fue cronis berculosis. ta de la última guerra civil. Nos sentamos á la mesa, adornada con exquisito gusto; ocupaba una cabecera el señor FIESTA DE Paz, en honor de quien daba la fiesta nuestre director, y tenía á su derecha al Sr. Calzado PERIODISTAS (D. Adolfo) y á su izquierda al Sr. Romeo. En la otra cabecera se sentaba el Sr. Luca df Q A N SEBASTIAN 18, la N El agua Tena, teniendo á su derecha á Paco Mencheta 1.064 PALABRAS POR T E da hizo su y á su izquierda á Navas, director del diaric LÉFONO decano de la localidad. aparición hoy jy qué oportunamente! Había concertado Los demás comensales éramos: Grandmon nuestro director la expedición al monte líiía tagne, Fehú (Gilmaré) Laffitte, Cánovas, Qu ¡en obsequio del joven director de La Prensa, roga, Ferreirós, García Gómez, Salaverría, de Buenos Aires, Sr. Paz, pero no habíamos Urrengoechea, Cayuela, Campúa, Reparaz, contado con el tiempo. León, Frederic, Asenjo y este humilde narraA mediodía subimos a! restaurant del monte dor de ¡a fiesta. Ulía el S r Luca de Tena y yo para disponer De la Prensa local nan estado representado la fiesta. El reslaurateur podía garantizarnos La Voz de Guipúzcoa, El Correo de Guipúzcoa, una buena comida, pero no un buen tiempo; El Pueblo Vasco, la J egión Vasca y La Ultima miró hacia el mar, como interrogando al cielo: Mora, y adherida La Constancia. El ilustre peestaba cubierto de densos nubarrones; de vez riodista Julio Burell, que procedente de Biaen cuando asomaba el sol, pero seguidamente rritz pasó aquí algunas horas, se adhirió con caía un aguacero. entusiasmo al acto, sintiendo no poder concuDe pronto, el fondista se dio una palmada rrir personalmente por tener precisión de maren la frente como todo aquel que acaba de con- char esta misma noche á aquella población francebir una gran idea; cesa. ¿Quieren ustedes que consultemos con el El menú de la comida fue honra del Padre Orcolaga? -nos preguntó. rani. En la mesa reinó un hermoso y consola- y la consulta se hace por teléfono, dispuesdor espíritu de fraternidad periodística, y, tos todos á creer en la contestación si es satis- para colmo de felicidad, no hubo brindis. E 1 factoria. Sr. Luca de Tena se limitó, en pocas, pero- -Varios señores periodistas de Madrid y sentidas palabras, á saludar al Sr. Paz, hor. r de la capital, que proyectan celebrar esta tarde de la Prensa universal y orgullo legítimo de h un banquete aquí, en el monte Ulía, -dice el americana; y el Sr. Paz contestó, también en dueño del reslmrant hablando por el hilo- -de- pocas palabras, agradeciendo el homenaje que sean conocer la opinión de usted sobre el tiem- se le tributaba y que en su imponderable mopo que hará, porque, de ser tan malo como el destia juzgaba inmerecido. Los comensales lede ahora, aplazarán la fiesta. vantamos la copa de Champagne en honor del Contesta el vicario que esperemos un mo- querido amigo á quien el Gobierno de Francia acaba de condecorar, rindiendo xrn tributo de mento, que va á consultar los aparatos. Dos minutos después ha evacuado la consulta; sue- justicia al hombre que por sus méritos y amoi al trabajo ha puesto tan alto el nombre de 1 na el timbre del teléfono y habla el vicario: -Habrá otra turbonada, pero después acla- Prensa universal. rará. De modo que puede celebrarse la fiesta. A las diez de la noche descendíamos de l ía, y el fondista nos dice con tono de profunda contemplando el hermoso panorama que ofrece convicción: San Sebastián de noche á vista de pájaro, -Ya lo saben ustedes: no lloverá. con su profusa iluminación que le da aspeetc A las dos cayó la turbonada anunciada por de una mariposa de luz, mirándose coquetonael observador. A las tres se aclaró un poco el mente en el inmenso espejo que forma el mar s cielo, y á las seis y media subíamos los expe- sus pl- ntas. dicionarios, dejábamos el tranvía en la cima La fiesta ha resultado muy hermosa, nonrodel monte y nos encaminábamos á la Peña del sa para ¡a Prensa y muy halagadora para el viÁguila, desde donde presenciamos una bellísi- cario de Zarauz, que por lo menos hoy ha dado ma é inenarrable puesta de sol. La profecía del irrecusable testimonio de ser profeta en su vicario se había cumplido con la más rigurosa tierra. exactitud. ANGFL MARÍA CASTEIX El director de La Prensa, que es un joven simpático, culto y ameno en su conversación, K L SEÑOR MAURA EN BA que ha viajado mucho, comentaba, ingeniosa LEARES mente la profecía del Padre Orcolaga. El vicaPOR TELÉGRAFO rio, desde su observatorio, había influido, sin duda, para que se despejase de brumas el mar, Pattna, 18, 9 n. El Sr. Maura ha sido in dejándonos ver por la izquierda toda la silueta vitado por e! marqués de la Torre á una code la costa española hasta el csbo Machichaco, mida que se celebró en la finca de dicho arisy por la derecha, toda la francesa hasta un tócrata. Seguidamente pasó el Sr. Maura a punto cercano á una nube de humo que arro- muelle para despedir á su heirnatio D Bario jaba U clin lenca de la fundición del Bou- lomé, que salía para Barcelona y Madrid. LOS CONSUMOS las En sejodeclaracioneslade! presidente del Conacerca de transformación del impuesto de Consumos, hay la afirmación perfectamente concreta de que serán precisos tres años para que la tributación más odiosa y antipática de todas las tributaciones pueda ser extinguida. Más claro, que será preciso desgravar el impuesto en poco más de 53 millones cada año, y como de esta cantidad corresponden una parte á los Municipios y otra al Estado, la cifra que habrá necesidad de suplir será relativamente reducida. Es de lamentar que la reforína total no pueda acometerse en menos tiempo para que desaparezca rápidamente el aborrecido impuesto; pero habremos de aceptar el medio propuesto, con tal de que al iniciarlo hágalo el ministro en condiciones tales, que ninguno de sus sucesores pueda, durante esos tres años, enmendar el rumbo de la reforma ó anularla por virtud de un arrepentimiento que modifique el actual criterio de la abolición. Hay un peligro en ese aplazamiento, ó mejor dicho, en ese sistema de substituir el impuesto de los Consumos durante tres años, y contra ese peligro hay que prevenirse antes de afrontarlo. En el espacio de tiempo que ha de transcurrir para su total extinción, los intereses creados á la sombra letal del impuesto acaso no permanezcan inactivos y si no se lograse por virtud de un artificio fácil de producir el abaratamiento de las subsistencias, principal objetivo de la abolición de los Consumos, este fracaso convencional y artiñcioso, podría ser invocado como argumento para desistir del humanitario empeño. En ese transcurso de tiempo en que la reforma permanezca en estado de gestación y entregada además á los azares múltiples de un tan lento desarrollo, los interesados en que el impuesto actual prevalezca, los caciques rurales y los alcaldes traviesos apelarán seguramente á toda clase de medios para alegar que la supresión entorpece la vida difícil de los Municipios y que el problema de las subsistencias baratas continúa en pie. Y contra ese peligro, contra esos futuros manejos hay que precaverse creando un estado de opinión que conozca el asunto á fondo y que pueda reaccionar contra las argucias malévolas y la resistencia del tiempo y de los hombres. Convendrá, pues, que él público conozca cuanto antes y detalladamente el plan y el procedimiento que el ministro de Hacienda se propone emplear para llevar á cabo la solemnemente ofrecida reforma. Convendrá conocer con tiempo hasta qué punto se ha de modificar el impuesto de alcoholes y de la sal, en cuanto estén llamados á substituir los actuales ingresos por Consumos y convendrá, en- fin, que en esta obra de restaución ética y material de nuestra dignidad y de nuestros estómagos puedan todos colaborar son precisión y energía. El temor de un déficit circunstancial en los presupuestos generales debe desecharse, porque no se ha de llegar á éi si los tributos sucedáneos se estudian y preparan con tiempo. En evitar todo error previo, todo subterfugio malicioso y todo arrepentimiento Ntardío, hay, pues, un verdadero problema de Gobier que dsbe plantearse pronto y lisamente. Contra la tuberculosis