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A B C MARTES 14 DE AQOSTO DE 1906. PAG. 5. EDICIÓN i.8 Señoras de Jbarra, Pérez Caballero, Ortueta, Oviedo, Younger, Mata, viudas de Sagasta, Arcos, Bosch y Fustegueras y Bertrán de Lis. ¿señoritas de Barrio, Pulido, O Lawlor, Seijas, Borbón, Prendergast y Fernández Shaw. Gravísima era su dolencia; pero no queríamos convencernos los que le estimábamos en lo mucho que valía de que el triste desenlace estuviera tan próximo. Era Jesús F Duro un verdadero sportsman. Nacido para el sport, en él se educó y en él vivió. Desde muy joven fue uno de los ardientes cultivadores del ciclismo, entonces muy en boga, pero al venir el automóvil con la idea del progreso, de la civilización y del adelanto consigo, entusiasta por todo lo que fuera un paso más en lo desconocido, dedicóse al volante, y tales progresos hizo en él, que llegó á ser reputado como el primero entre los excelentes chauffeurs. Entre sus excursiones célebres tiene el viaje que desde Gijón hizo á Moscou acompañado por el hermano del duque de Tarancón, D Fernando Muñoz, en un Panhard de 14 caballos; fue un viaje muy accidentado, pues al pasar la frontera francesa, y sobre todo la alemana, viéronse sin poderse entender con nadie por desconocer el idioma. Con todo, llegaron felizmente á Rusia, donde fueron obsequiados con un banquete por D Jaime de Borbón. el de dar las gracias de oficio á los CIUDS ex tranjeros que han enviado el pésame, y á los médicos que asistieron al Sr. Fernández Duro; el de poner el nombre del intrépido aeronauta á uno de los globos de la Sociedad y el celebrar funerales en sufragio del alma de su fundador. ECOS POLÍTICOS LO de siempre. del Consejo habló ayer El presidente tarde con los periodistas acerca de la actitud Cn que se dice se han colocado los obispos en vista de los planes que se atribuyen al Gobierno en lo referente á la cuestión religiosa. Y el general López Domínguez no concede importancia á la pastoral de) arzobispo de Zaragoza, ni tiene noticias, según manifestó, de que los prelados hayan llevado á cabo acto alguno ni se muestren en actitud hostil hacia los proyectos del Gobierno. Muestra empeño el, j Gobierno en hacer resaltar que no hay negociación ninguna provocada por la nota del nuncio sobre el matrimonio civil y los cementerios. Tanto los periódicos oficiosos cerno el presidente del Consejo, en sus pláticas ante los periodistas, insisten una y otra vez en tal afirmación, y se incomodan si alguien no la propaga con toda eficacia. Pero claro es que nadie puede negar, y el propio Presidente lo confiesa, que el nuncio dirigió al Gobierno una nota ú oficio y luego al ver que transcurría el tiempo y no era contestado tal documento, califiqúese como se quiera, reclamó la contestación. Y el ministro de Gracia y Justicia tuvo que contestar, y su contestación ha sido elevada por el nuncio al conocimiento de la Santa Sede. Hasta este punto todos estamos conformes, puesto qus no es más que el relato exacto de hechos, y ahora añaden los ministeriales que no hay, que no habrá, que no puede haber negociación sobre lo que ha resuelto el conde de Romanones, y es de suooner, aunque no lo dicen, que todo el Gobierno considera de la absoluta incumbencia del Poder civil. A esto solamente se puede contestar dejando al tiempo que se encargue de dar la solución de lo que sucederá. IQroyectos del Gobierno? En la conversación á que antes aludimos, añadió el presidente del Consejo, mostrándose un tanto receloso, que es preciso sepan todos que cuantos manejos lleven á cabo determinados elementos, no han de influir en los propósitos que tiene el Gobierno; pero la verdad es que nadie, hasta ahora, ha podido averiguar en forma concreta cuáles son esos propósitos del Gobierno, pues éste no ha hecho una declaración terminante, aparte de lo que más arriba dejamos consignado. Y para ir calculando lo que puede suceder, nt solamente en la cuestión de las negociaciones con Roma, sino en la marcha general de la vida del Gobierno, creemos útil la lectura de lo que por teléfono nos transmite esta madrugada desde San Sebastián nuestro compañero Ángel M Castell C e dice... Leemos en un colega de la noche: Se ha hablado esta tarde de haberse planteado una cuestión personal entre dos conocidos políticos andaluces que ejercen cargos populares. DESDE ROMA UNA EXCURSIÓN JUtl LOS REYES JESÚS F. DURO Oorpresa profunda, estupor grandísimo pro dújome un telegrama recibido anunciándome que el bueno, el simpático, el amable, el caballeroso amigo, el distinguido sportsman Jesús Fernández Duro acababa de fallecer en San Juan de Luz. Son las cinco de la mañana. En la villa deRacconigi, donde veranean los Reyes se abren las puertas, se barren los senderos, se hace la toilette matinal del Parque, mientras en el castillo la guardia nocturna de coraceros es reemplazada por los coraceros que hacen el servicio diurno. En el garage de los automóviles Reales se nota gran actividad. Se ha dado orden de preparar para las cinco y media el Fiat grande, de 80 caballos, que el Rey emplea para los viajes de larga duración, y un Panhard de $5 caballos, como auxiliar. A las dinco y cinco minutos el rey Víctor TVTo hace aún dos años, en una de las fre- Manuel entra en el garage. Va vestido cort txz cuentes visitas que hacía á París, entu- je de alpino: sombrero blando, ancho, chaquesiasmóse con la idea de lanzarse a! espacio en ta de terciopelo castaño, pantalón corto, granglobo. Inscribióse en el Aero- Clab de Fran- des polainas de cuero amarillo, botas de camcia, subió algunas veces con uno de los pilo- po. Lleva además un par de enormes gafas vertos, M r Bachelart, y obtenido el título, se des que cubren los ojos, la frente j las mejillas hizo construir un globo de ¡oo metros cúbicos del Real viajero. Víctor Manuel inspecciona el Viat, da algu- de capacidad, que trajo á Madrid, y por ser ñas órdenes y sale del garage al encuentro de tan reciente renuncio á hacer la historia del su augusta esposa, la reina Elena, que se acercelebérrimo Alcotán. El entusiasmo que despertó este sport fue ca sonriente y con todo el esplendor de su magtan grande, que á ¡os cuatro meses fundábase nífica belleza. Viste la Soberana un traje gris, el Real Aero- Club de España, bajo la presi- hechura sastre, que la sienta admirablemente, y un sombrero grande de paja de Italia, r o dencia de honor de S. M el Rey. No hay revista extranjera en que no figure deado de un inmenso velo azul que oculta su el nombre de Jesús Fernández Duro; su céle- rostro y le preserva de las nubes de polvo del bre travesía de los Pirineos y su tentativa del camino. -Todo está listo- -dice el Rey. -Podemo? paso de) Mediterráneo, motivaron largos armarchar. tículos ensalzando á tan ilustre sportsman. -Vamos- -responde la Reina. Reunía á sus muchos conocimientos en la Suben al automóvil, y el Monarca, dice a) materia un valor excepcional. No podré olvidar su viaje desde Madrid a Valencia en cinco chauffeur: -Go head. ¡Adelante y en primera velocihoras y media ni tampoco aquel otro arriesgadísimo de Madrid á Fuendeluna, en el que le dad hasta nueva orden! El Fiat arranca pausadamente. Lleva el voacompañábamos Eduardo Magdalena y el que esto relata. La noche fue horrorosa, y sólo su lante el primer chauffeur del garage Real. Con éste y con los Reyes va en el carruaje serenidad y pericia hizo que saliésemos bien el ayudante de Víctor Manuel, general Hugo de tan peligrosa excursión. El sport le dominaba, y en él y por él sacri- Brusati. En el Panhard van algunas personas de la alta servidumbre. Evidentemente el paficó sumas importantísimas. Era sumamente ilustrado é instruido, había seo va á ser largo, porque los excursionistas viajado muchísimo y, á los veintiocho años que llevan orovisión de bencina y provisiones de eontaba al morir, sumaba un caudal de vastísi- boca. Los Soberanos viajan, no es necesario de mos conocimientos propios de personas de más cirio, bajo el más absoluto incógnito. Hasta madura edad. Sus amigos, los que conocíamos su bonda- los escudos que adornan la portezuelas de los doso corazón, los que le queríamos, llorare- carruajes han sido borrados. La comitiva entra en la recta carretera que mos su muerte por mucho tiempo; el sport en España ha perdido su campeón; tal vez tarde conduce á Carraagnola, á Chieri y á Tutín. ¡Magnífico camino! -exclama el R e y mucho tiempo en surgir otro que pueda iguaSe puede correr en él á 60 y aun á 80 kilo larle. metros por hora... ¡De prisa, chauffeur! RUBRYK: Y la enorme máquina sale lanzada á velociCartagena, 11 de Agosto de i306. dad fantástica, con gran satisfacción de la Reina. Dando un largo rodeo, los dos automóviles evitan el paso por Turín y se dirigen hacia KA anifestaciones de pésame. De orden del Rey, que profesaba es- Chívasso y Calusso, donde hacen alto. pecial cariño al Sr. Fernández Duro, se ha diUna mujer anciana que conduce algunas carigido el siguiente telegrama á la familia: Su bras ofrece leche á la Reina y todos los viajeMajestad el Rey, emocionado profundamente ros beben aquella leche fresca, rica, aromatipor sensible pérdida de persona de tanta valía zada por los pastos alpinos. La Reina da una como Duro, me ordena dé pésame familia y moneda de cinco liras á la cabrera, que no sabe Sociedad Aero- Club, el cual transmito á usted qué hacerse, pues no tiene dinero para dar la para conocimiento de todos. Yo, con ustedes, vuelta. lloro pérdida compañero y alma de nuestra- ¿Tiene usted mucha familia? -la pregunta Sociedad, en la que deja vacío que jamás llena- la Reina. remos. -Marqués Viana. -En casa somos veinte- -contesta la anciaEl Aero- Club de Madrid adoptará no de na; -pero tenemos cinco muchachos que traestos- días, entre otros acuerdos, los siguientes: bajan y así vivimos, con ls yud H Dios. i