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SggAÑO CUATRO. NUM, 5 y 6. CRÓNICA UNJVERSAL ILUSTRADA. de hacer el embarque clandestino, para eludir las obligaciones del servicio militar. Seguramente, esa clandestinidad es frecuente, y por eso, en e- lla se busca por A BUSOS QUE SON El terrible nau- la gente la explicación de naufragios en DELITOS fra S 5 d e l v a P o r escollos señalados en todos los mapas del Sirio se halla re- mundoe lacionado con la emigración, que empu ¿Qué piensa el Gobierno sobre la conjada por la miseria y la ignorancia, fluye tinuación y la frecuencia de ese comercopiosamente de nuestras provincias de cio de carne humana? ¿Qué intentan aqueLevante y Mediodía. La sospecha de que llas autoridades, contra abusos que peneel propósito de hacer embarques clandes- tran en el Código penal? ¿Qué correctinos llevó al buque itaiiano tan cerca de ción y qué reparación buscan para esas la costa, que lo hizo embarrancar, se afir- estafas, que no defraudan materialmente ma de día en día. Poco antes del si- dinero, pero que defraudan esperanzas, niestro, había yo demandado, desde estas libertad, salud, vida á los infelices, que mismas columnas, al Gobierno que por se dejan engañar, y á la patria, brazos, humanidad y por decencia fijase la aten- que la defiendan y que fecunden su suelo? ción é hiciera fijarla á las autoridades suLa ignorancia y la miseria condiciobordinadas, sobre la grave y lastimosa nan para el engaño á los infelices emcuestión. La catástrofe con su lúgubre baucados. Deber del Estado es combatir estrépito ha hecho, que todo el mundo la primera y aminorar la segunda; mas, vuelva hacia allá la cabeza. Aproveche- esos deberes, no sólo no se cumplen, mos, para el bien, la ocasión. sino que lo mismo acontece con la obliPor lo ocurrido en el naufragio, por gación de evitar los efectos de la una y las referencias de los viajeros se viene en de la otra. conocimiento de que esas empresas, que La falta se subraya con el tardo oído, se encargan de nutrir de carne humana que se presta á los clamores de los pelas tierras de Ja otra orilla del Atlántico, tienen para 3 a mercancía que conducen riódicos. Si el cuidado que se consagra á consideraciones y miramientos, propios observar la actitud sospechosa de un de la última evolución del negrero. La magnate ó la conjura de varios, se aplifacilidad, con que se la expone al peligro cara á preservar de estos daños al país, y la prontitud con que se la abandona á ya estarían remediados. Mas, aquí cada él, equivale á una pista de lo que en cir- cual va á lo que le importa. jQue es, cunstancias normales ocurrirá con la hi- después de todo, lo que practican las giene del barco, con la alimentación y denunciadas agencias! MANUEL TROYANO con todo lo demás. jY eso, que el Gobierno italiano el cual tiene de sus deberes superior concepto que el nuestro de los suyos, encarga á un su delegado que inspeccione y vigile lo indicado durante POR TELÉGRAFO la travesía! Pero, así y todo, los cuidados Llábana, 10, 2 m. El ministro de España de este funcionario serán para sus com- en esta capital, Sf. Laytán Ayala, ha vepatriotas. Los nuestros irán más desam- rificado una excursión por la isla, acompañado parados. del director del Diario de la Marina, Sr. Ri- SEMADR 1 D, n D E AGOSTO DE 1906 NÚMERO TO, 5 CÉNTIMOS del Presidente merecían al ex ministro de la Guerra. Le visité en su villa Plaisance, en Hendaya, 1 y tuvo la amabilidad de contestar á mis preguntas en los siguientes términos: Para raí los juicios, las opiniones de m ¡muy querido amigo el general López Domínguez, son por demás respetables; por algo le llamo yo maestro. Ciertamente, en este punto concreto de haberle parecido reaccionaria mi Real orden según dicen algunos periódicos, debe de haber equivocación ó no exacta transmisión de la idea del ilustre presidente del Consejo. La Real orden en cuestión tiene escasa novedad, y lo que de nuevo tiene está inspirado precisamente en criterio liberal. Desde Prira hasta mi paso por el ministerio de la Guerra, se han dictado diferentes Reales órdenes, inspiradas todas en el criterio absolutamente terminante de la asistencia de los militares, sin distinción de graduaciones, á los actos religiosos. Prim, que no era reaccionario, en plena libertad de cultos dijo que la asistencia á misa de los militares era función del servicio y, por tanto, obligatoria. Otros ministros, en Reales órdenes, han remachado, si vale la frase, la obligación que tienen los militares de asistir, cuando se les nombra de comisión, á las funciones religiosas. Pues á pesar de todas estas disposiciones, ocurrían dudas que originaban consultas; surgían conflictos como el de negarse un soldado á rendir su arma en el acto de alzar, negativa que ocasionó ruidosa sumaria, y precisamente para evitar estos enojosos conflictos y para evitar también actos que pudieran afectar á la disciplina, y por otra parte, ere cumplimiento del deber de contestar, solucionando las consultas hechas antes de ser yo ministro, me decidí, por más que fuese espinoso el asunto, á dictar la Real orden en cuestión, después de haber oído- a! Consejo Supremo, que para mí, dicho sea de paso, evacuó con recto criterio las consultas y sentenció con justicia el caso del soldado. Claro es que más cómodo hubiera sido para mí dar largas al asunto; pero yo entiendo el deber de otra manera. La Real orden, tantas veces citada, es sencillamente una recopilación de todo lo que sobre la materia se ha dispuesto, con sólo la novedad de fijar reglas para cada caso, reglas dentro del límite de un marco dado, del marco del art. 11 de la Constitución. En suma: antes de mi Real orden era obligatoria la asistencia á misa y demás funciones religiosas, no determinándose claramente lo que significa para el soldado no católico el acto de rendir el arma y mucho menos se consignaba, como se consigna en mi Real orden, que el acto de los rezos y confesión es absolutamente libre. También, antes de mi Real orden, al oficial que asistía, nombrado de comisión á procesiones, se le solía exigir, como sucedió en Alicante, que llevase el palio ó un cirio, siendo arrestado el que desobedecía, por considerarlo ser desobediencia atentatoria á la disciplina. Ahora, después de mi Real orden, sabe el soldado que no sea católico que el acto de rendir su arma es para él un movimiento de la instrucción del recluta; saben los generales, jefes y oficiales, que á los actos religiosos á que asistan van en función del servicio, sin que nadie pueda obligarles á llevar en la mano emblemas del culto, y por último, -se limita la CRÓNICA POLÍTICA Españoles y cubanos La vigilancia del Gobierno español de- des muestras de simpatía, tanto por parte de bería ser ejercida en tierra, sobre esas los cubanos, como por la de los españoles aquí agencias, que efectúan la trata de blan- residentes. cos y que con sus manejos y embaucaEn distintos puntos fue obsequiado el señor mientos cometen un verdadero delito. Laytán Ayala con banquetes, retretas y excurEl ilustre patricio, que desde la pro- siones campestres. La Prensa se felicita de las espontaneas mavincia de Almería me estimuló á la tarea nifestaciones de simpatía tributadas al ministro de denunciar á la opinión pública esos español, delitos, me escribe de nuevo participán- excusable porque constituyen una prueba indel amor y el afecto que el pueblo dome detalles capaces de indignar, hasta cubano profesa á su antigua Metrópoli. á un gobernante español. Dos agentes de las consabidas empresas han recorrido con extraordinaria avidez los pueblos orientales de aquella provincia, exajerando las promesas y los embustes, para enganchar á los candidos; San Sebastián, 10, ¡1 n. porque, según dijeron en Vera y en Anta, (l y i O PALABRAS POR TELÉFONO) les faltaban aún 14 familias, para compleABLANDO CON LUQUE Después tar el deplorable cargamento, que íes es de leer lo taba encomendado, probablemente para que el general López Domínguez dijo de la el Sirio. La mayor parte de los que han circular que el general publicó siendo ministro sido enganchados, son muchachos de de la Guerra, al calificarla de reaccionaria, quince á diciocho años, los cuales habrán creí oportuno conocer el juicio que la; frases vero, siendo recibido en todas partes con gran- ACTUALIDAD POLÍTICA H