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A B C VIERNES 10 DE AGOSTO DE 1906. PAG. 8 EDICIÓN i. a p ocíme ic una pa íbra de nuestra misión en ios suyos, el vaior y h d scip ina hacen gran des a ¡os homb ¡es, y entonces precisamente no i este mundo. laben os apreciarlo. I A mi rpe ocurre que po peieza no me im Dejando a usted en libertad para hace de porta sabei como se lian A ni que es mucha ger te. ¿stas líneas el uso que estime oporturo, se ofre ce de usted atento y s. s. q. s. m b. (Reci ex do que poi espac o de dos años, un seño! sie tip e que me vei confundiéndome, UN TESTIGO PRESENCIAL me saludaba: (Adiós Rojito 1 Yo devolvale el saludo Pues sucedió que una carde, un amigo su o deshizo el ertor, f HAR 1 YARI Le he visto tres veces ayer diciendole: por la mañana en el Bule- ¿Pero si este joven no se llama Rojito! var. Las tres veces me ha saludado con amable Entonces, ante la extrañeza de mi antiguo sonrisa. amigo, hube de decirle: Yo le conozco de Madrid. Es un señor cin- -Efectivamente, no es ese mi apellido; pero cuentón, broncíneo, con boUrguilla, bajito y me daba tanta pena contrariarle; ponía usted que calza chalupas por zapatos tanto afecto en el saludo, que durante dos años Le conozco como se conoce a mucha gente, he preferido pasar por Rojito a desengañarle de vista, de los teatros, de los cafes, de los Por eso no siento ningún ínteres por descu toros. brir a este amigo del Bulevar, a quien he visto Y con tanta frecuencia nos vemos qae ya un tres veces en una mañana. buen día espontáneamente cambiamos una dis Aquí nos encontramos cinco ó seis vece al creta sonrisa de saludo, y desde entonces día los veraneantes. somos buenos amigos, sin que yo sepa quien es Quiza por eso la gente que veranea mas que é) ni el quien soy yo en San Sebastian en los andenes del Bulevar y A mi me parece, por extraña asociación de en la terraza del Casino, se aburre soberanaIdeas, un jubilado por Ultramar, cuando aun merte, se fastidia, aunque disimule los bosera tiempo de jubilarse por allí, natmalmente, tezos. yo es posible que sea para ei un tei. or de ope ¿Quien resiste cuafo o cinco veces la misma ra barata, o un concertista de balnearios Cira, igual saludo, la frivola é indiferente conmucho mas Dará tito todavía. versación de todos los días En fin, que nos apreciamos sin saber reu- ¿Quiere usted- -le he dicho a mi mcogmto amigo- -que tomemos un vermouíh, par celebiar la tercera vez que nos hemos visto hoy? -Vamos. Ante nuestro velador pone su canastillo de floies la populai Vicenta, la florista que decora nuestios ojales en la Castellana, en la Comedia, en los bailes del Real. Mi hombie mira y remira sus flancos, da un f estin a sus ojos, y al mecerse de sus andares, la dice (marchosa (Hombre! -exclamo. (Eso de marchosa en un hombre tan aplomado como usted, me parece un poco subversivo! (Bah -me contesto- -un día es un día. Nos sirven el vermouth L ega un niño con mandil y gorro blanco ofreciéndonos caramelos, después otro, otro, otro, contamos hasta veinte y en progresiva escala, desde una criatura de ocho años, hasta un moceton de dieci nueve, todos de blanco. Pasan y pasan como los soldados J feroed romam. Sigue á esta blanca procesión la de los limpiabotas, que hacen punto menos que cu- stion personal la de lustrarle a uno casi violentamente el calzado. Hemos cumplido todo el pxograma ver mou b flor, caramelos y botas limpias Y como ya no tenemos otra cosa quf hacer en el Bulevar, nos despedimos hasta la noche, si antes no nos encontramos ctfT vez, y nos vamoa a nuestros respectivos hospeda Luis GABA DÜN Desde San Sebastián LAS FIESTAS DE UBEDA í f sí ri GRUPO DE SEÑORITAS QUE PRESIDIERON LA BECERRADA CELEBRADA EN UBEDA EL DOMINGO ULTIMO Fot. Talavera