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J 5 ÍANO CUATRO. NUM. 568. CRO- NICA UNÍ VERSAL ILUSTRADA. Uta g ¿MADRID, 3 DE AGOSTO DE 1906, NÚMERO EXTRA jo C É N T I M O S nes y asesinos, á quienes el absolutismo encomienda su guarda y sostén para mayor gloria, crédito y decoro del régimen autocrático. Bárbara, voraz, carnívora y perseverante, como el buitre de. Prometeo, el águila del Norte clavó el pico años há y sigue clavándole en los indefensos israelitas. El águila del Mediodía tuvo también sus horas de vuelo extraviado. Se ensañó con un soldado judío, acaso por ser judío, más que por ser soldado sospechoso de alta traición y lesa patria. Las asechanzas de la calumnia, el rigor de los Tribunales, los furores populares, todos los anatemas, castigos y desprecios cayeron sobre Dreyfus y los que defendieron noblemente su inocencia. Pero la constancia en aquel bajo vuelo no fue duradera. El águila lo remontó á regiones serenas, vio la injusticia y corrigió el error. Se han convertido las maldiciones en vítores, los castigos en recompensas, las iras en amores para el odiado judío, sin mirar más que al martirizado inocente. ¡Cuan opuestas las organizaciones espirituales y políticas de ambos pueblos! En el Mediodía hay pasiones alborotadas, pero fugaces; calenturas efímeras de la opinión, que abrasan mucho y pasan pronto como los vientos cálidos que África nos envía por el Mediterráneo. En el Norte hay odios fríos, tenaces, persistentes como los hielos perpetuos de sus estepas. El grado de progreso y el espíritu de humanidad de un individuo ó una raza se miden mejor por el respeto á los enemigos que por la consideración á los amigos. Esta es natural y fácil: es la victoria del afecto sobre nosotros; aquél es nuestro triunfo sobre las malas pasiones convirtiéndolas en buenas obras. Y ahí ha llegado la democracia francesa. El fanatismo religioso es hermano, más aún, complemento inseparable del despotismo político; casi llevan el mismo nombre, porque el despotismo no es sino el fanatismo de la autoridad; el fanatismo es el despotismo de la fe. A eso ha descendido la autocracia rusa. El beso de las águilas no puede ser sincero. EUGENIO SELLES da, á fin de levantar el ánimo del país y apercibirse á la defensa de sus intereses. Es un signo de los tiempos, que comprueba la afirmación de los catalanistas de que el centro dinámico de España irá lentamente cayendo hacia el Norte y el Nordeste de la Península. Porque de ese lado viene visiblemente el movimiento regional, que llega ya hasta la Mancha. El alejamiento secular de los españoles de la vida pública ha sido la honda causa de nuestros males en la época constitucional. El ciudadano español había perdido todo hábito de intervención, poca ó mucha, en el Estado. No acostumbra á pensar y mucho menos á actuar en lo que á aquél se refería. Esto, en su juicio, competía absolutamente al monarca, y por delegación al favorito. Hablar de las intrigas puestas en juego, para sostener ó derrocar á éste, era todo el arte político que se le alcanzaba, y cuando lo había verificado, creía haber hecho cuanto en po ítica tenía que hacer. De su ineducación se aprovecharon los industriales de la vida pública, como se aprovechan de la candidez y de la ignorancia del paleto, los industriales de otro género. Ya de esto van enterándose los pueblos. Mas, á las antiguas causas de incapacidad en el ejercicio de los derechos, se junta ahora la triste creencia de que la intervención de cada individuo es de completa inutilidad, merced al aislamiento en que cada cual se siente colocado. Por eso, persigue la fuerza en la solidaridad, como han hecho gallarda y ruidosamente, los catalanes y ios vascongados, y el vínculo común, base de ese sentimiento, lo busca en el espíritu regional. De aquí el inusitado crecimiento de éste. Calmadas, temporalmente al menos, las fuertes y estimuladoras pasiones, que animaron un día á los partidos poiíticos, no son éstos hoy lazos bastante poderosos, para agrupar á los hombres, y llevarlos á buen paso y con empuje en determinada dirección. Los antiguos ideales, más ó menos fantásticos, no han podido sostenerse en un medio ambiente de desengaño, desilusión y fatiga. Se les ha tratado de sustituir con los intereses, como vínculo colectivo. Pero á esta transformación no podía servir de base la colectividad política, donde el egoísmo prepondera demasiado, y para la obra de conveniencias es un disolvente, mejor que un instrumento. Se ha ido, pues, á buscar la nueva base en el regionalismo. De su solidez y de su eficacia han dado testimonio reciente en la cuestión arancelaria vizcaínos y catalanes. Es una base natura en medio del artificio constante, á que ha venido á reducirse la existencia de nuestros partidos políticos. Sea conservador, liberal ó republicano, un manchego, por ejemplo, si ama á su tierra y está dispuesto á trabajar en favor LAS DOS ÁGUILAS I os dos pueblos tienen águilas en su blasón. El águila rusa bebe el viento helado de la estepa, y se baña en la nieve derretida. El águila francesa, bebe el aire blando de montes y valles pintorescos, y se baña en ¡as ondas templadas del Mediterráneo. La una aprendió los cantos sombríos de Gogol y Tolstoi; la otra los serventesios plácidos de los trovadores, inspirados por el cielo azul y por las campiñas rientes de la Provenza. Ambas han cambiado los besos de sus picos fuertes, jurándose amor y alianza. Parecen hermanas que juntan sus alas abiertas formando pabellón para cobijar y defender á sus hijos, sus armas y sus intereses. Y á pesar de este abrazo diplomático, jque enorme distancia media entre sus cuerpos! ¡Que diferencia en su serl d e jemos su historia, que es en Rusia la historia del despotismo, de la servidumbre y de la tristeza de la vida, y es en Francia la historia de la libertad, del derecho de la persona humana y de la amenidad y la alegría del vivir. Dejemos lo pasado y miremos á lo presente. Dos acontecimientos que han conmovido y conmueven ahora á Francia y Rusia, son cosas para estudiar esa diversidad de caracteres. La raza judía vive- -y mejor se diga perece- -perseguida en el Jmperio cismático, con más saña que en los Imperios del catolicismo ortodoxo. El atropello brutal de sus derechos de ciudadanía, el saqueo de sus casas, el robo de sus haciendas, la matanza de sus personas, son allí fechorías ejecutadas con libertad y sin castigo, crímenes organizados casi oficialmente como en tiempos de los emperadores romanos, perseguidores del cristianismo. No parece sino que los cristianos de hoy se desquitan de aquellas persecuciones, y toman venganza de la muerte de Jesús en los sucesores de quienes lo crucificaron. IY precisamente en nombre del Cristo que predicó paz, amor y fraternidad, y murió perdonando, bendiciendo y amando á sus enemigos! La ira rusa, en cuanto sufre un dolor público, una desgracia nacional, un desastre guerrero, un revés político, los hace pagar á los judíos con su sangre, considerándolos tan ricos de ella como de dinero. ¡Y ¡ay! del que se resista al sacrificio! ¡Ay! del que, ejercitando actos del instinto y á la vez del derecho natural de defensa, venda cara su vida y la de sus hijos y esposasl Un gobernador, digno de los pretores ííe Diocleciano, amenaza con encharcar de. sangre las calles de Odessa si se toca siquiera á un pelo sagrado del gorro de astracán de los cosacos, bandas de ladro- CRÓNICA POLÍTICA De Toledo anuncian la excelente acogida, que allí se prepara á la comisión del Centro Regional Manchego, la cual en la ciudad imperial, como en otras importantes poblaciones de Castilla la Nueva, celebrará mítines de propaganpXTENSION DEL ESP 1 U 1 TU REGIONAL