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A B C. SÁBADO 28 DE JULIO DE 1006. PAG. 4- EDICIÓN se ocurrido anteayer, según unos, en San Sebastián; según otros, la mayoría, en las inmediaciones de Guadarrama. 1 Pretendiendo depurar rumores y noticies que íobre e! asunto circulaban, acudimos á los centros oficiales, y se nos aseguró que allí nada se Sabía, y por tanto, que consideraban el hecho, guando menos, de dudosa verosimilitud. Poco satisfechos con tal contestación, proCuramos indagar por cuenta propia, y el resultado nada satisfactorio fue el que sigue: Lo que se aseguraba era que, cerca de Guadarrama habíase efectuado un lance á espada francesa, con tristísimas consecuencias. Que habían sido principales actores un capitán de Ejército, ayudante de un general y notable político, y un rentista dedicado á los negocios de préstamo. t Y que al sexto asalto resultó el capitán con ti pecho atravesado, falleciendo instantes después de haber sido herido. Pronto supimos que el general á quien se aludía era D. José López Domínguez; el capitán, ti señor M. ó el señor C. y el rentista un señor apellidado Al. Que se daba como origen del lance una cuestión sostenida por el capitán y el rentista, hom- bre éste de avanzada edad, al cual abofeteó el capitán, y que un hijo del abofeteado pidió, en sitio público, satisfacciones al agresor de su padre y hubo otra agresión de hecho entre demandante y demandado. Preguntamos por teléfono á San Sebastián, y supimos que el ayudante del Sr. López Domínguez, Sr. Melgar, estaba perfectamente de ía) ud y nada tenia que ver con el suceso. 1- v Acudimos á una casa de la calle del Barquino, donde había vivido el Sr. M. y nos dijeron que se había trasladado á la calle de Fuen f arra! Visitamos la casa que se nos indicó en esa calle, nos recibió atertímente D. F. M y nos manifestó que ¿1 nada tenía que ver en tal cuestión y que sus otros hermanos se hallan en Nueva York. Acudimos á casa de 3 a marquesa de M. porque también se había citado el nombre de su hijo, y nos comunicaron que dicha señora y Si) hijo vivían actualmente en París. Y, hechas esas infructíferas gestiones, echó te otro nombre de protagonista del duelo á la calle: el del abogado Sr. A. insistiendose en que el capitán muerto era c) Sr. C. Con respecto al Sr. A. nada pudimos ratificar ni rectificar. (Y acerca del señor C supimos que un ge eral pariente suyo vivía en el piso principal e una casa sita en la calle de Carranza, y allí encaminamos nuestros pasos. Se nos dijo que el general estaba enrermo y que el sobrino á que nos referíamos vivía en una casa de la acera de enfrente. (Y un vecino de esa casa nos aseguro, y lo- confirmó luego el sereno de la calle, que el capitán de Ingenieros señor C. había entrado en su domicilio, al parecer sin lesión alguna, anteanoche; es decir, varias horas después de la n que se dice tuvo lugar el supuesto lance. E Visto que no conseguíamos confirmar lo que i e había dicho y que, cuando más, lográbamos btener recelosas evasivas ó afirmaciones y de alies que no iban seguidos de la explicación leí cómo llegaron á conocimiento de los que laban unas ú otros, insistimos en tratar de coocer los informes oficiales y comenzamos por acudir al Gobierno civil de la provincia. ¿LANCE TRÁGICO? n nuestras ediciones de provincias dábaE mos cuenta ayer tarde de) supuesto lanr 1 o que dice el Sr. Alba. No hoy, sino ayer, llegó á mi conocimiento el rumor del lance. Esperé noticias oficiales de los alcaldes y de la Guardia civil; pero mientras las recibía procuré informarme de varios capitanes- delegados, que me aseguraron no haberse verificado ningún encuentro en el término de Madrid. Como el rumor continuara ayer, y la Prensa hiciera indicaciones concretas sobre el sitio del desafío, por la tarde intenté hablar telefónicamente con el alcalde de Guadarrama. B Dicha autoridad no se encontraba en su casa y sólo pude hablar con el telefonista, que me aseguró no sabía nada de semejante suceso ni en el pueblo se conocía noticia alguna. Entonces le dije que avisara para las once y media de la noche al alcalde, al juez municipal y al sargento de la Guardia civil, pues á esa hora deseaba conferenciar con ellos. E 1 alcalde de Villalba se expresó en iguales términos que el telefonista de Guadarrama. AI leer en un periódico de la noche que el sitio del encuentro se suponía había sido el pico del León, en los altos del Guadarrama, pensé que muy bien pudiera haberse efectuado el encuentro en el término municipal de El Espinar, que corresponde á la provincia de Segovia. Y por si así era, conferencié telefónicamente con mi compañero el gobernador de dicha provincia, el cual me aseguró que allí llegó la noticia como ocurrido el trágico suceso en San Sebastián, y que dentro del término de su jurisdicción tenia la seguridad de que no había sido el lance. Añadió que de ello se había hablado también en La Granja, donde él estuvo pocas horas antes, con motivo de la llegada de la infanta Isabel; pero que, lo mismo que en Segovia, se decía que el encuentro tuvo lugar en la capital guipuzcoana. A primera hora de la noche hablé con varios militares que creí tenían motivo para saber esas noticias, y ninguno conocía otra cosa que los rumores acogidos ppr! a Prensa. A las cnce y media de esta noche he celebrado, por teléfono, la conferencia que solicité con las autoridades de Guadarrama, y así e! juez como el alcalde y el sargento de la Guardia civil, me dijeron que no sabían nada ni en aquel término municipal había ocurrido tal cosa. Cuando yo les leí, mediante el teléfono, un párrafo fle un periódico en que dice que el vecindario de Guadarrama se hallaba consternado con el triste suceso, oí claramente las carcajadas que produjo la lectura del párrafo. Y por último, el alcalde, al decirle yo el nombre del periódico madrileño que leía, me contestó que un redactor de ese periódico, que acababa de llegar al pueblo, era el primer extrañado a! encontrarse con que carecía por completo de fundamento tal versión. Como también se ha dicho que la Guardia civil tiroteó en el Guadarrama á un automóvil que no quiso atender las indicaciones de aquélla, he visitado al jefe de la benemérita y me ha manifestado que, efectivamente, una pareja sostuvo dicho día y por aquellos s tios, un tiroteo, pero no con ningún automóvil, sino con una cuadrilla de gitanos que habían robado 22 caballerías, y que al encontrarse con la Guardia civil huyeron, abandonando 5 de las acémilas que llevaban. Esto es cuanto puedo manifestarle, y aunque no dudo que el trágico lance tal vez se haya verificado, me es muy difícil admitirlo cerno se cuenta, después de los informes que personalmente he recogido. p n Gobernación. También estuvimos en Gobernación, deseosos de adquirir informes acerca del comentadísimo supuesto duelo; pero ni el ministro ni el subsecretario concurrieron anoche á sus despachos respectivos. p j n los Círculos. En los principales Círculos madrileños, y singularmente en el Militar y en la Gran Peña, no se hablaba anoche de otra cosa que del lance; pero nadie ¡Trinaba concretamente el origen de las noticias que sabia con respecto al suceso. Y en el Centro del Ejército y de la Armada, donde no es difícil entrar a nadie en cualquier día, se prohibió anoche la entrada á los que no fuesen socios. 1 mpresión predominante. Que el lance se ha efectuado; que hay quienes conocen lo ocurrido y lo reservan por razones fáciles de comprender, si las consecuencias fueron tan tristes como se asegura, y que, algunas manifestaciones hechas íntimamente y extendidas luego con mayor ó menor exactitud, han motivado cuanto desde la madrugada de ayer viene diciéndose sobre este asunto. p L VATICANO Y LA SEPARA C 1O N EN FRANCIA rOH TELÉGRAFO 1 oma, 27, y I. Dícese que eJ Papa resolvió ayer definitivamente el asunto de la separación con Francia. Dicha decisión la ha comunicado en forma de carta al arzobispo de París, y se asegura que el Papa acepta la ley de la separación, en vista de que el clero francés es opuesto á la resistencia. Créese que el Papa publicará tan importante documento ei día 8 de Agosto, aniversario ce su elevación a! Solio pontificia. GACETILLA RIMADA. EL RENACIMIENTO Lean ustedes las listas que publican los papeles, y á ver si no les produce! satisfacción y deleite. La patria surge á la vida joven, vigorosa y fuerte cuando la daban por muerta los espíritus enclenques; rasga con sus resplandores la aurora del siglo veinte las sombras que obscurecieron el final del diecinueve, y España ¡la triste España desangrada, pobre, inerme, Sale de la dura prueba victoriosa como siempre. Según noticias exactas que podrá ver quien lo niegue, se marchan todos los días á pasar un par de meses en las playas de Vasconia ó en Biarritz ó en Ostende tres generales invictos, cuatro publicistas célebres, cinco estadistas insignes y seis duques ó marqueses. Van, de personas ilustres, abarrotados los trenes, y al juntarse, cuando vuelvan á mediados de Septiembre, con las que aquí se quedaron por cuestiones de intereses, pero que también se chupan su bombo correspondiente, resultará que tenemos tal y tan lucida hueste de hombres grandes, que en e! mundo no hay otra que la supere. Lean, lean estos días los periódicos, y prueben con ellos, que no hubo nunca