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Durante los meses de verano servirá la Administración de A B C á sus actuales abonados de Madrid y á cuantas personas residentes en esta corte Jo soliciten, una suscripción temporal á nuestro diario. Estas suscripciones recibirán gratis todos los extraordinarios que se publiquen, y empezarán á servirse desde cualquier día del próximo mes de Julio en el domicilio del suscriptor en Madrid, y sucesivamente en las poblaciones que se sirva indicarnos. A B C visitará diariamente á sus abonados en los distintos puntos de España en que vayan fijando su residencia, llevándoles en sus páginas las últimas noticias de todo el mundo, artículos literarios de nota- bles escritores, una interesantísima novela y reproducidos en perfectos grabados, no igualados hasta ahora por ningún otro diario, IJS sucesos más curiosos y culminantes. Condiciones de la suscripción: i a Tres pesetas por dos meses, ó sea á razón de cinco céntimos el número. La suscripción se cobrará á domicilio, y empegará en cualquier día del mes de Juiio y terminará el mismo día del mes de Septiembre. Si el suscriptor permaneciese ausente más de dos meses, se le seguirá remitiendo el periódico, y á su regreso á Madrid se le cobrarán los números que hubiere recibido desde el término de su suscripción. 2. a Los actuales abonados de Madrid y cuantas personas deseen suscribirse, entregarán el siguiente Boletín en nuestras oficinas, ó lo remitirán por el correo interior en sobre abierto y franqueado con cinco céntimos, á las siguientes señas: ABC, Serrano, 55. interior. Nombre que vive r. úm. piso se suscribe por dos meses y desda el día de Julio al periódico ABC. PROVINCIAS Los susenptores de provincias remitirán, al renovar su trimestre, la suma establecida de 5 pesetas, é indicarán oportunamente sus cambios de domicilio, para servirles nuestro diario al punto de España en que fijen su residencia veraniega. ¿y ¿t PRUÉBENSE LOS CHOCOLATES o O DE LOS RR. PP. BENEDICTINOS ÚNICO DEPOSITO EN MADRID: LHARDY, CARRERA DE SAN JERÓNIMO, ó ÚNICOS DEPOSITARIOS EN BUENOS A RES Sres. García Hermanos Carbatío, A ¡macen EL IMPARCiAL V ¡ctona, 1.001 58 BIBLIOTECA DE A B C LOS SECÜETOS DEL DOCTOR SÍNTESIS Di) establecía He aquí, joven, lo que yo entiendo por manipulador. Y ahora añado para terminar: está usted, después éc esta declaración de principios, en libertad de retirarse. 1- -He firmado mi contrato; tiene usted mi palabra... y rae qued Pero sepa usted que si es cierto, como usted ha dicha, que amo el dinero, que si ia enormidad de la cantidad que me ha ofrecido usted ha podido tentar me, que si y he alienado mi libertad hasta el punto de convertirme en instrumento dócil á su voluntad, influye en raí decisión un objeto más elevado que el lucro personal. Aunque haya sido usted excesivamente duro conmigo, deb decirle que la idea de colaborar, aunque sea humildemente, en sus pioyectos, me alienta y me entJ siasma. Al oír esta protesta, pronunciada con acento conmovido y no exento de dignidad, el Dr. Síntesis deji c? er sobre su interlocutor una mirada profunda, qu. prrecía filtrarse entre sus párpados entornados como ur f y o del sol por el jirór de una nube. lejo Pharmaque, por su parte, asestó sobre el paciente su único ojo, y murmuró: -Miente. Si viene es por avaricia y para robar a! gú secreto del amo. Pero... ¡ya veremos! En cuanto al Dr. Síntesis, fríamente y sin rcspondev i aquella declaración, tal vez sincera, repuso: -Puesto que confirma usted la aceptación de mis con diciones, exijo además que la concordia reine en mi laboratorio y que jamás se suscite entre ustedes el menor conflicto de atribuciones. Ustedes deben ser, ó mejor dicho, son ya los dos brazos de un cuerpo, cuya cabez? soy yo... sin que puedan ustedes tomar ninguna iniciativa persona! ¿Me entiende bien? Cualesquiera que sean las circunstancias, las más dramáticas, las más extrañas c las más peligrosas, no se deberán preocupar más que de mis órdenes, conformándose á ellas ciegamente. Yo nc les mendo que amen... ni siquiera que afecten simpatíi recíproca. Poco importa para mi ebra. Son ustedes do instrumentos de naturaleza y de atribuciones diversas, obrando inconscientes, con un objeto idéntico, bajo e, único impulso de mi voluntad. Una palabra aún. Aunque me pertenezcan ustedes en cuerpo y alma y yo pueda disponer de ustedes á cualquier hora del día ó de la noche, debo informarles que partiremos dentro de oche días. Y como los aos nombres, sorprendidos, no osaran in terrogarle, contentándose con levantar sobre el anciano sus ojos preguntones, añadió como para agradecer est sumisión discreta. -Prepárense para una ausencia ae unos quince me-