Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C. D O M I N G O? 1 HL 1O DH 1006- PAG. 8. EDICIÓN 1 ion absoluta del libro de texto, sa vo Dará la la beneméiiia estallaba, hiriendo á dos guardias. enseñanza de ¡a lectura. Había habido que sostener el cerco toda la Combatieron rudamente tan atrevida teoría, la Sra. La Raigada, distinguida profesora de noche y reclamar e! auxilio de la Guardia civil la Noimal de Maestras, y los Sres. Mingo, j del puesto de Cabra, que llegó al mando del Gullón, Cuartero, Sanz Naval y González. La I cabo Antonio Muñoz. Muerto el asesino entró el juzgado en la discusión fue empeñadísima, haciendo ga a los oradores de su elocuencia y de sus profundos casa encontrándose en ella con un cuadro horrible. conocimientos en la materia. Tras un breve descanso, el presidente de la En el portal estaba el cadáver de Martina conferencia, Sr. España, hizo el discurso- re- Muñoz Rabadán, viuda de Manuel Ru; el sumen, mostrándose partidario de radicales asesinado el día i5 por el propio Jenaro. Le reformas en la enseñanza; pero que éstas se habían ardido las ropas. realicen de un modo lento y progresivo, para En la cocina estaba el cadáver de Francisca evitar las perturbaciones que siempre causan Ruiz Muñoz, hija de los anteriores, y también las reformas bruscas y poco meditadas. con quemaduras en diversas partes del cuerpo. El Sr. España, como cuantos le precedieOtro cadáver había en la misma cocina: el ron en el uso de la palabra, fueron muy aplau- de María Santos Montes Muñoz, anciana de didos y felicitados. ochenta años, á quien el feroz criminal había disparado á boca de jarro el día i5 por haber gritado cuando Jenaro perseguía á su ex aman 1 a infanta Isabel en Galicia. Durante su estancia en Pontevedra, Su te Adela. El cadáver de esta anciana estaba ardiendo. Alteza la infanta Isabel ha visitado ¡as ruinas En la habitación inmediata á la cocina se de Santo Domingo, en cuyo sitio la recibieron varios individuos de! a Junta directiva de la encontró metido en una cama, descalzo y sin Sociedad Arqueológica, haciendo la ilustre dama grandes elogios acerca de las antigüedades que forman aquella sección del Museo. ECOS DE LONDRES Miércoles, 18 de julio de ¡506. 1 A R E D U C C I Ó N Todos los penódiDEL EJERCITO de esta c p i u l -consagran especia! atención al problema de la reducción del Ejército, que fue planteado hace pocas tardes en la Cámara de los Comunes, por el secretario del departamento de Guerra, M r Híldane. El asunto está, pues, sobre el tapete, y por las apariencias parece destinado á interesar á la opinión, porque ya durante los últimos cuafo años se ha venido hablando mucho acerca dz. él, señalándose muy claramente desde los primeros momentos dos bandos muy marcados: el de los partidarios de la reorganización mili tar y el de los que consideran que las cosas es tan bien como están y pueden continuar de igual modo. Los dos predecesores inmediatos del actual secretario de Guerra, M r Brodrick y M r Arnold Forster, ministros, por consiguiente, durante el régimen unionista, intentaron acometer la reforma; pero todos sus esfuerzos resultaron estériles. Es difícil saber todavía si M r Haldane será más afortunado en su intento, pues la reduc ción por él proyectada asciende á la cifra de 20.000 hombres. En el discurso que pronunció para defendei tiuques de guerra extranjeros. su proyecto, declaró que, aunque el pueblo Del crucero acorazado holandés Tromp y británico detesta la guerra, el deber de todo del torpedero francés Upieu, de los cuales nos Gobierno consiste en contar en todo momento ha comunicado noticias detalladas desde San con un Ejército en número suficiente y apto Sebastián nuestro compañero Castell, publicapara atender á las contingencias que puedan mos hoy sendas fotografías. sobrevenir. Jo creemos necesario insistir en la descripA este propósito, desarrollo un nuevo plan ción de ambos buques, que, por otra parte, de movilización, según el cual, tanto los cuerqueda mejor hecha con la inserción de los respos del interior, como los de las colonias, popectivos grabados. dían ser trasladados en muy pocas horas El total del Ejército constada, según Í! nuevo plan, de 1 54.000 hombres y 5.5 J. 6 ofi 1 os crímenes de Doña Mencia. ciales, introduciéndose desde luego grandes al Ya ayer, en uno de nuestros telegramas, teraciones en cuanto a la organización v dis. tr. dimos noticia de los espantosos crímenes cobución de las fuerzas auxiliares metidos en Doña Mencía por un individuo El partido liberal ha acogido benévolamenllamado Jenaro Jiménez, carne de presidio, te y ha hecho suyas estas reformas; pero el ser abyecto, que atentando contra su p ¡opia conservador no ha ocultado su hostilidad hacia vida, ha intentado huir de la acción de la jusellas, desde el punto y hora en que fueron coticia. nocidas. Jenaro era licenciado de presidio. Al recoLos propósitos de M r Ha dane son muy brar su libertad trató de reanudar las relaciodiscutidos, pues según unos, lo que se propone nes amorosas que en otro tiempo había tenido es una reducción efectiva, y según ctros, esa con Adela Muñoz, que rechazó sus pietensiones, enfureciéndole. Amenazóla él con un arma DOÑA MENCÍA. EL PORTAL DE LA CASA disminución es sólo aparente y encierra otras de fuego, huyó ella, refugiándose en su domi- DEL CRJMEN AL ENTRAR LAS AUTORI- intenciones que hasta ahora nadie ha podido traslucir. cilio; pero hasta allí la persiguió el criminal, DADES. EN EL SUELO EL CADÁVER DE El tiempo dirá lo que sobre el asunto haya, que, al ser recriminado por un tío de Adela, MARTINA MUÑOZ y bien puede ocurrir que la pasada campaña le contestó disparándole un tiro que! e produjo Fot. P, Moreno anglo- boer y las probables contingencias mun la muerte. Pidió auxilio á voces á una vecina que se chaqueta, al criminal, con un tiro en la sien diales, obliguen á dar este paso atrás, como había enterado de lo ocurrido, y Jenaro huyó, derecha, en estado gravísimo, con la cara y las Hiejor medio para emprender mas desembarj zadamente el de avance. no sin disparar contra la que le ahuyentaba. ropas ensangrentadas. W. A. C. Internóse en el monte, donde le buscó inútilBajo la cama había un revólver Smit con mente la Guardia civil, y al cabo de ocho días cuatro cápsulas cargadas y una vacía. regresó al pueblo, encaminándose de nuevo á En uno de los bolsillos de la chaqueta de NOTAS DE SPORT casa de Adela. Logró entrar sin ser visto, Jenaro se hallaron cinco cápsulas cargadas, y cerró la puerta por dentro y sorprendiendo á en diferentes sitios de la casa multitud de car- p S PELIGROSA LA Hace bien pocosu pretendida, á la tía de esta, Martina Mudl tuchos vacíos. AEROSTACIÓN? n d b ñoz, viuda de la primera víctima de Jenaro, y cuenta, desde Gua De todas as personas que se hallaban en la á su prima Francisca Ruiz Muñoz, las acodalajara, del accidente ocurrido al simpatice metió á tiros, para lo cual se había provisto de casa, sólo se salvó el marido de Francisca Ruiz, teniente de Ingenieros D. Emilio Herrera, en escondiéndose en un pesebre, donde pudo varios revóivers. i 1 disparos hizo, dejando caguarecerse sin que lo notara el feroz criminal. un globo- ccmeta que montaba, en el que hacía dáveres á las tres mujeres. A pesar de los muchos disparos que éste alguna de las prácticas á que en estos momenA. 1 ruido de los disparos, un vecino, alarma- hizo contra los sitiadores, sólo resultó con e ¡tos se dedica la Escuela ae Aerostación de di da, avisó al alcalde, y éste, con los guardias sombrero atravesado por un balazo el guardia cha capital. civiles y los municipales, fue acompañando al municipal Bonoso Jiménez Na as. A buen seguro que habrán sido muchísimos Juzgado al lugar de! suceso. Jenaro se había Francisco Pérez Carpas, de Doña Mencía, los que con este motivo renegarían del globo, hecho fuerte en la casa y se disponía á vender y Jerónimo Muñoz Chacón, de Cabra, resul- comentando los miles y miles de peligros que cara su vida. taron ligeramente heridos á consecuencia de el sport lleva consigo, y tal vez compadecerían La Guardia civil le intimó la rendición, y él habérsele reventado al primero el fusil. á los locos que en tales aventuras se meten. contestó á tiros y arrojando cuantos muebles y Y nada de tal hay; ni la aerostación tiene El criminal, aunque agonizante, declaró objetos encontraba á su alcance. esos peligros, ni son los que la practican gente confesándose autor de los asesinatos. Por fin, un disparo certero hirió al crimifalta de seso; antes bien, los encantos que ennal, al mismo tiempo que uno de los fusiles de cierta, su grandiosidad, ¿u hcuuosuwi, la jeja-