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B C. JUEVES 19 DE JULIO DE To 5 grPAGr 6. EDICIÓN 1 Estas y otras contestaciones reciben los que fcveen que el mundo es una mesa cuadrada, con cuatro ceniceros y cuatro platillos llenos de fichas. Pero son incorregibles y preciso es convivir con ellos. Cuando, terminada la temporada, vuelven á la corte, algún amigo suele preguntarles: ¡Qué tal te han sentado las aguas? A ¡o que responden, según los casos: Mal, muy mal, me han crujido á puestas ó Bien, chico, bien, les he ganado hasta el pelo. Si sigo un mes más, me traigo el tapete... Son muy famosos. Ayer mismo paseaba yo por la sierra de Guadarrama con uno de estos individuos. Ante la belleza del crepúsculo, me ocurrió decirle: ¿No ves que magnífica puesta de sol? Y aún no había acabado la frase, cuando replicó con viveza: Para puesta 1 a que me han hecho esos bandidos esta tarde. ¡Ciento veintidós tantos... ¡Y no me la he llevado... No tienen rem? J; n. Luis DE TAPIA íll médico se limita á recomendar el uso de cierta hierba escarchada que se cría en todos los jardines, y la enferma, convencida de que estaría curada en pocos días, se marcha contentísima, después de pagar, dejando no menos satisfechos al doctor y á su consorte en Patología Pero fue el caso, que las hierbas no dieron beneñcioso resultado; que la joven sufrió un accidente grave, y que ese accidente motivo que interviniese la autoridad judicial, que ahora se ocupa en parodiar en el papel de oficio, tomándola del natural, alguna de las novelas médico- legales de López Bago. El médico no niega que ha visto á la referida joven y confiesa también que se auxilia de las facultades hipnóticas de una mujer para averiguar las enfermedades ocultas de sus clientes; y aun cuando de modo científico no puede explicar el hecho, asegura que, en millares de casos, han sido asombrosas la lucidez y el acierto en diagnost. cir de su ayudanta en las consultas. Parece ser que satifi 1 fN SUMARIO INTERESANTE. cieron al Juzgado, esas explicaciones no las diy que éste encaminó ¿CIENCIA Y CHARLATA- ligencias á depurar determinadas responsabiNISMO? lidades. Y como el caso es curioso y ofrece general Conocíamos mucnos caso; de las aberraciones del vulgo, en los cuales se busca alivio á ínteres, procuraremos tener á nuestros lectouna dolencia entregándose á imprudentes y res al corriente de lo que en definitiva ocurra. osados curanderos que acomodan su holgazanería, ya en el tinglado de la plaza pública, ofreciendo pomadas y elixires misteriosos, ya en la cámara obscura, alardeando de la doble vista y del predominio maravilloso del sonambulisPOR TELÉGRAFO mo y de la facultad hipnótica. JIGO, J 8 1 2 M. Sabemos también la fe ciega con que en alA las diez de la mañana, la infanta doña Isagunos pueblos de España se entregan al que, nacido en días memorables tiene, con la cruz bel, acompañada de la marquesa de Nádel paladar, el privilegio de curar la hidrofo- jera, del Sr. Coello, del alcalde y del gobernador mil tar, visitó la Casa de Caridad y asistió bia y de amortiguar dolores. Ño ignoramos el crecido número de clientes al reparto de premios entre los alumnos. Verificóse éste en el patío central, que se haque acuden á los establos del pastor de Navaíuciilos, el cual, si alguna vez acierta con la llaba adornado con colgaduras, plantas y flores articulación de miembros desarticulados, otras El párroco pronunció una elocuente salutación reces produce la fractura; y la cola de pacien- y terminó vitoreando con entusiasmo á los Retes que esperan resignados á que les llegue el yes y á la Infanta. Esta repartió algunos diploturno para ponerse ante la vista del curandero mas, lamentando que la falta de tiempo la imde La Nava (Segovia) embaucador que, sin pidiera repartirlos todos, AI despedirse fue aclamada por los niños, y entender de letras, finge consultar en unos librotes los menjurges que aplica y que alardea se dirigió después al convento, en cuyo salón conocer las ajenas dolencias por observación de fiestas habíase instalado un teatrülo, frente propia y aun por el solo examen de una prenda al cual colocóse un trono que ocupó S. A. teniendo á su derecha á las autoridades. perteneciente al enfermo... Una niña de ¡a Casa de Caridad, dirigió á Lo que ignorábamos era que en la capital de rispaña h biese hombres de ciencia, poseedo- la Infanta una salutación; S. A. besó efusivares de tí utos académicos, que auxiliasen sus mente á la pequeña. Recorrió después algunas dependencias del trabajos facultativos con la cooperación de sonámbulas ó hipnotizadas, y que aplicasen los convento, visitó la exposición de labores y se medios recomendados en corrillos y solanas, detuvo á escuchar una pieza que la rondalla de con la misma credulidad que les admite el vul- Vigo tocó con mucho gusto. Terminada su visita dirigióse al muelle, go reconocido como indocto y aun el calificadonde la esperaban el comandante de Marina, do de estulto. En un caso judicial, ocurrido en Madrid el el gobernador civil y el alcalde, á quienes sapasado lunes, y que no detallamos por consi- ludó é invitó á cenar á su regreso á Vigo. El público, que era muy numeroso, presenderar el hecho repugnante, se ha puesto el juez zn la pista de un delito en que, al parecer, re- ció su entrada á bordo del cañonero Vasco sultan unidos la ciencia y el charlatanismo, con Tiúñez de Balboa, aclamando y vitoreando sin peligro de los que en esa unión fían para res- cesar á la Infanta. Esta dirígese á Cangas. -J odal. tablecer su salud. Una sirviente es victima de su debilidad morosa. angas de Morrazo, 18, j t. Ha fondeado Quiere evitar que los efectos de esa debili- el cañonero Vasco Tiúñez de Balboa, que dad se exterioricen, y por consejo de una co- ha conducido á este pueblo á S. A. la infanta madre del mercado, acude á la consulta de un Isabel. doctor, que tiene su Gabinete en calle céntriAl desembarcar, la banda tocó la Marcha ca, y que, á su vez, se vale de cierta sonámbu- Real, y disparáronse infinidad d- cohetes la, doña T. para escudriñar- los padecimienEn el muelle, que estaba engalanado, espetos y lesiones internas del organismo, con más raban á la infanta el Sr. Yincenti y las autori cierto que si utilizase los rayos X. dades. Acude la muchacha á casa del médico, el Las calles estaban materialmente llenas de Galeno la confía á su Pitonisa, que hipnotiza- curiosos, costando no poco trabajo al conducda, contesta á las preguntas relativas á su pa- tor del automóvil abrirse paso entre la mucheciente, asegurando que sufre determinada do- dumbre. lencia. Dcade aquí dirígese á Bueu, Marín y Lou rizan, donde almorzará con D Eugenio Mono tero Ríos. -Cabanela. T ueu, 18, 3 t. A la una de la tarde llegó á este puerto, procedente de Cangas, la infanta Isabel. Fue recibida por las autoridades y por un gentío inmenso aue la vitoreaba y aclamaba. El alcalde y algunas señoritas obsequiaron con ramos á S. A. Esta montó en su automó vil y salió para Lourizán. Detrás de la Infanta iba un automóvil conduciendo al gobernador y al Sr. Vincenti, arín, 18, 5 t. Al entrar la infanta Isabel en esta ciudad fue cumplimentada por el Ayuntamiento, por el diputado por Pazos j por el comandante de Marina. El alcalde entregó un ramo á S. A. Esta, acompañada de los Sres. Montero Ríos y Vincenti, recorrió varias calles, admirando los adornos que ostentaban casi todas la casas del tránsito. La Infanta visitó la iglesia parroquial y et muelle, siendo aclamada con frenesí por el vecindario. Al pasar por el chalet del Sr. Echegaray saludó á la Infanta el insigne dramaturgo, entregándole también preciosos ramos de flores. Desde esta población dirigióse al palacio de Lourizán, donde, según las noticias que recibo al telegrafiar, almorzó con el Sr. Montero. A las cuatro de la tarde salió para Pontevedra, donde se la prepara un eniusisía recibimiento. -J ial Buceta. Donteveara, i8, 6 t. A! llegar S. A. á esta capital, hizo los honores en la estación una compañía de Infantería con bandera y música. La Infanta dirigióse inmediatamente al Ayuntamiento, donde se verificó la recepción popular, que estuvo animadísima. La banda municipal tocó la Marcha Real á la entrada y á la salida de la Infanta. A ésta le fue presentado el elemento oficial al pie de la escalera; momentos después procedió el alcalde á presentar á S. A. á las señoras y señoritas de la buena sociedad de Pontevedra. LA INFANTA ISABEL EN GAL CÍA QACETILLA RIMADA. EL SOMBRERO DE CAMPO Iban á partir anoche con rumbo á Villalendrera mi amigo el señor Gutiérrez su esposa y su niña Tecla. Esta, que es chica muy habí 1 para arreglarse las prendas se ha hecho un sombrero de camso grande como una plazuela. Sobre armadura de paja (que algún amigo quisiera para a morzar) puso el jue ts á toda ¡ri. a unas hiedras, lazos rojos, flores blancas, gasas verdes, plumas negra y alrededor de la copa espigas y berenjenas ranas lirios, pajarracos el ramaje de una selva lagartijas que lo cruzan y hasta nidos que lo enredan. Puso en la armadura musgo; bajo el musgo ha echado tierra (con su guano y todo para que haya propiedad completa y á fin de que nada falte un hormiguero presenta sobre el moño, con hormigas que hacen viajes de ida y vuelta bajando desde aquel punta á lo largo de las vértebras hasta yo no sé qué siti donde se ocultan y encierran