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C. M A R T E S 10 D E J U L I O D E t W? P A G 6. E D I C I Ó N i. señora madre; general López Domínguz, Dádas pOf él abandono en que sociedad suele a dejar á os desheredados de la fot tuna, el simvila (D Bernabé) y Herrera (D Jo é) pático prohombre liberal, agasajado anoche en O S B R I N D I S Terminada la lectura de ICírcu o de Bellas Artes; su salvador, su proadhesiones que, cual es tector inagotable y cariñoso, D Alberto, en costumbre, empezó al destaparse el Champagfin, sólo es... T Alberto. ne, pronunció el Sr. Alvarez Dumont breves Probablemente desconocerán sus apellidos; y sentidas frases en elogio del agasajado, danpero ellos sustituyen esa parte del antecedente familiar; del talón de las cédulas personales, ad- do gracias á cuantos concurrieron al banquete jetivándole cariñosamente con arreglo á los be- y brindando por la unión de todos los artistas neficios que les ha producido ó de los perjui- y por el triunfo del arte español. El Sr. Vidal, en nombre de la comisión o r cios y sufrimientos que les ha evitado. Y para aquellos que en la barriada de los ganizadora del banquete, se expresó en térmiCuatro Caminos, ó en el barrio de las Injurias nos análogos, significando el reconocimiento del Circulo al S r Moret y al ministro de F o ó en las casuchas del barrio del Sur padecieron mento, S r García Prieto, por haber honrado el horrible azote del dengue en la primera el Centro con su presencia. invasión que hubo en la corte, Aguilera es... D Tomás Bretón recuerda que el S r AguiAguilera; el gobernador que llevaba á los dolera, siendo subsecretario de Hacienda, resolmicilios en donde se enseñoreaban el frió, la desnudez y los efectos de una alección casi des- vió un pleito artístico en favor del S r Bretón, rindiendo culto á U justicia. conocida entonces, enervante y que impedia Encomió al anfitrión como altruista práctipor largo plazo ganar el sustento, bonos de comestibles, ropas con que cubrir los ateridos co y hombre humanitario, á quien debía ericuerpos, monedas con que atender á las más pe- girse una estatua en los asilos por él fundados rentorias é ineludibles necesidades, y consuelos y sostenidos en la Moncloa. que fortalecían el espíritu, palabras bondadosas Al levantai se el Sr. Aguilera es saludado que prestaban ánimo para vivir y para vivir sin con unánimes y prolongados aplausos odiar á quienes rodean y no auxilian en los Dice que levanta su copa en honor del momentos de desesperación y de soledad an- Circulo de Bellas Artes, para agradecer la gu- iosa, honra que le dispensó al elegirle piesídente y la que ahora le dispensaba al obsequiarle con Pero en Sevilla, donde apaciguó los espíriun banquete. tus en épocas de rudos trastornos revolucioY que habla antes que los Sres. García Prieto narios; en Granada, donde se le admira por lo y Moret, por ser el uno notable orador é ilustre que se interesó en pro de aquella región; en Valencia, donde se agradecen sus intentos de superior jerárquico, y el Sr. Moret, su jefe, su insigne maestro y su mejor amigo. Cuando fue ministro de la Gobernación en pro Agradece los elogios que se le han tributade aquellos intereses locales, poniendo mano, do y que considera homenaje á la amistad y ño con inmejorables intenciones, en el famoso exal valer ni á los merecimientos. pediente de los solares de San Francisco; en De todos modos, y o los recojo en el fondo el Centro de Bellas Artes, donde Querol, de mi alma, para no olvidarlos jamas, y los Bretón y algunos insignes artistas más recoconsidero sagrada deuda que individual y conocen el apoyo que D Alberto Aguilera les lectivamente contraigo con cuantos me Oloigan tía prestado, se unen nombre y apellido reel favor de escucharme. Uniéndose en esa forma, también, el afecto y reconocimiento de los aristócratas del arte, de Por anomalía inexplicaDie, agrega, en un ios potentados de la inteligencia con el de los agasajo de artistas se ve flotar una interrogante golfos sin familia y hogar, y el de los necesita- político- administrativa. ¿Seguiré yo en la Aldos á quienes D. Alberto proporcionó mecaidía de Madrid? dios de seguir teniendo hogar y pan evitando Y como esa anomalía aparente se deshace que muriesen por inanición sus familias. fijándose en que quienes me rodean son artistas, políticos, vecinos de Madrid de las disEn derredor de am- tintas clases sociales; pero todos amigos míos, p L BANQUETE como presidente del Circulo, personalmente y plias mesas, artísticacomo alcalde, v o y á contestar categóricamente adornadas, tomaron asiento los comenmente: sales, y en número tan crecido, que llenaban Continuaré siendo alcalde de Madrid, obecompletamente los salones del Círculo de deciendo indicaciones de mi ilustre amigo y Bellas Artes. querido jefe, el Sr. M o r e t Y permaneceCon el Sr. Aguilera ocuparon la mesa preré en ese caigo procurando, ante todo, servir sidencial los Sres. Moret, García Prieto (don al pueblo madrileño, corresponder lealmente á Manuel) Bretón, Querol, Martínez Cubells, la confianza del Gobierno y cumplir Jos debeel maestro Mateos, el secretario del Centro, res políticos para con mi jefe. Sr. Alvarez Dumont y algunas otras distinEstas palabras fueron acomdas con ovaciones guidas personalidades. ruidosas y repetidas, grandes vítores al señor También recordamos haber visto en ei banMoret y ¡vivas! para el Sr. García prieto quete á los Sres. Pulido (D. Ángel) Ramos Camón, Pita, Moreno Nieto, Sabater (don DEL SEÑOR También alleJosé) Concha Alcalde (D. Joaquín) Aimiiián (D. Luis) Oria de Rueda (D. José) GARCH PRIETO ar el seMíllán Astray, Suárez, Yiniegra (D. Salvañor tjarcia Prieto fue saludado con aplausos. dor) Llaneces, Amaré, Seseña, Antequera, En tonos sencil os, elocuentes, y sinceros Martín, Zabala. Xiudaró, Jalvo, Palacio, Tridijo que aspiraba a la calificación de discreto. lles, Pola, Ruiz Luna, Arija, por Blanco y Para lograrlo, añadió, he de emplear un Negro, y entre otros estimados compañeios en la Prensa, que sentimos no recordar, á gastado recurso oratorio, adviniendo que seré breve. Brlmes, Rodolfo Gil, Rosón, Garaldo, Bece E 1 objeto de este banquete es felicitar á mi rra v Barber. querido amigo el S r Aguilera. Y esta, cumplido. DHES 1O NES 1 Sr. Alvarez Dumont a Lo que esperábamos todos era la noticia de J- ó c a cuenta de cariñosas que siguiera siendo alcalde de Madrid D Alcrñosas borto; lo que ahora esperamos es oír la eloadhesiones firmadas por los S í e s Pradilla, cuente palabra del Sr. Moret. Muñoz Degraín. Ferrant. Martin (D. Elias) Sabida aquélla, retrasar lo segundo seria Benllmre (D Mariajio) Moreno Carbonero, pecar de indiscreto, y y o no quiero Cicr en tai Canalejas (D José) M o r o U Gimeno (don defecto. Aruat oi. excusándose este último por el sensiij, c motivo de hai. ic cufewiu úc cuidado su Terminó felicitándose de cue ei a r Aguuzra continúe siendo alcalde de Madrid, v Brindando por el Circulo de Bellas Aries, que taraar instante en comenzar el brindis, porque hubieran impedido que se e s cuchasen sus Dalabras los muchos aplausos que resonaron. Señores, dijo, eso de los brindis ha venido á convertirse en una especie de expropiación por causa de utilidad privada. Para desarrollar esa tesis formula breve síntexis histórica, que fue acogida con ruidosa ovación. Los brindis, sigue diciendo, implican un sentimiento intimo de afecto. Un banquete, cualquiera que sean su signi fícación y causas que le promuevan, significa entusiasmo por algo relativo á altísima consideración personal: á confraternidad humana. Por eso resultan casi inevitables y convenientes los brindis en los banquetes, y los banquetes una exteriozación simpática de plausibles ideas. En cuanto al acto de hoy, ¿qué he de decir y oí Hüble por mí el recuerdo de to que escribió en sus Memorias un escritor francés, que al recorrer el cementerio de Montraartre, leyó sobre una tumba el siguiente epitafio: Aquí yace un amigo de Mirabeau. Sencilla y admirable inscripción. ¿Quién era el muerto? D e eso no se preocupó el fallecido al editar su epitafio. Era... un gran amigo de MirabeaV. Y eso hemos sido, somos y seremos Aguílera y y o Amigos; verdaderos amigos. xtLas Bellas A r t e s ¿Por qué amamos to dos las Bellas Artes? Porque constituyen una sublime manifestación del genio humano; reproducen la impresión momentánea de los hechos extraordinarios para perpetuarlos y enaltecerlos; honran la humanidad y la Patria, formando la grandeza del sello de la historia. (Aplausos entusiastas. Acerca de la pintura, la escultura y la poesía, formula brillantes períodos en imágenes intrascriptib es, no habiéndolas tomado taauigráfícamente. En cuanto a la oratoria, dice que pasa, en general, sin dejar huella. ¿Qué quedará luego oe estas frases miasi Nada. Sonidos que se pierden; notas que tal vez halagaron el oído algunos instantes uSin embargo, yo espeio que en este caso resulte algo de lo que ocurre en cuanto se re laciona con las Bellas Artes. Que lo noble, lo bueno de la idea del banquete y la sinceridad de mi afecto para D Alberto Aguilera, compenetrándose, uniéndose me permitan decir, en nombre de todos los comensales; Gobierno, pueblo y amor al arte rinden culto al filántropo, al íntegro, al humanitario y noble alcalde de Madrid. uSalud a un ciudadano ilustre; que se enorgullezca el país al conocer este homenaje qu (se tributa á uno de sus mejores patricios. í (Grandes aplausos) El banquete terminó próximamente á las doce. lunos L DON S E G I S M UONRDEO M T Tuvo G ACET 1 LLA K I M A Ü A PUEBLOS QUE LLORAN 1 MADKID ¡Por Dios, señor Aguitcra! jPor Dios, no se vaya tísica N o deje usted la Alcaldía porque se marche M o i i t Mande Salmerón ó M ii Nocedal ó Barrio y Micr, debe usted ser n u n o jUaídfc por sicmurc jam is mci