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AÑO CUATRO. (NUM. 543. CRÓNICA UN 1 VERSAL ILUSTRADA. V MADRID, 9 P E JULIO DE 1906. SUELNUMERO TO, 5 CÉNTIMOS aristocrática, que se celebrará en el patio de la Casa de Canónigos. Es casi seguro que (os Reyes asistan á fa fiesta, y á ella concurrirán las damas de la colonia, luciendo los tradicionales mantones de Manila. La fiesta anunciada promete ser un acontecimiento, y apenas consignada la idea en proyecto ha sido acogida con gran entusiasmo. Se asegura que l o s Reyes permanecerán aquí hasta fines de la segunda decena de este mes, yendo directamente á San Sebastián. Después se dice que los Reyes harán una breve excursión á Santander antes de ir á Inglaterra. Luego volverán á la capital de Guipúzcoa, y por último, á primeros de Septiembre, vendrán otra vez á La Granja para asistir á las cacerías de reses. -García. CRÓNICA POLÍTICA f OSTUMBRES EN FORMACIÓN Ios Las columnas de periódicos v i e n e n repletas de noticias referentes al movimiento del alto personal de la Administración pública. Algo de lo mismo ocurría hace un mes. Con el sistema de Ministerios de corta duración, inevitablemente ha de suceder esto. Por las trazas cada día se acentuará tal enfermedad. Sus daños no hay para qué enumerarlos; son harto conocidos de todo el mundo. El alto funcionario no suele ser nomMANUEL TROYANO brado por su competencia en el ramo, del cual se le encarga, sino por la conveniencia propia y la de relaciones personales dentro del partido. Por grandes que sean su viveza y penetración de entendimiento, cuando empieza á enterarse POR TELÉGRAFO del manejo más elemental del mecanismo SAN ILDEFONSO 8 1 T burocrático, puesto á su supe ior cuida 1 os Reyes oyeron misa esta mañana en la cado, se encuentra sustituido. Únicamente pilla de Palacio, y pasearon después por en Hacienda, porque allí se ha de guisar los jardines. la comida de todos los que intervienen en El teniente coronel del regimiento de Las el asunto, hay un interés común en res- Navas solicitó de D. Alfonso, en nombre del petar á los que saben guisar. Así, aque- vecindario de La Granja, que tocase en la plaza, llos directores han alcanzado la categoría de once á una, la banda del batallón; S. M acaccedió gustoso, y gracias á esto la colonia vede técnicos. Los demás, aunque hayan raniega entretúvose agradablemente las horas de dirigir asuntos no menos técnicos, no de paseo. Este í. eha visto hoy muy concurrido, han logrado alcanzar semejante ventaja. tanto por ser día festivo, como por haber auPor fortuna, esa amovilidad excesiva mentado de modo extraordinario el número de está, en gran parte, limitada al alto per- forasteros. sonal. Puede calcularse lo que sería, cuanLa infanta doña Isabel ha Ifegado esta mañado una mudanza de Gobierno y á veces na, siendo recibida core vítores y aplausos enun simple cambio de ministro, suponía tusiastas por cuantos se hallaban escuchando delante de Palacro la música del regimiento. eso mismo en todos los funcionarios del Los Reyes almorzaron con la Infanta y la respectivo ministerio, desde los jefes de marquesa de Najera, que vino con ésta en aunegociado hasta los ordenanzas. Por cauv tomóvil. sa tan lastimosa había aquellas nubes de A las seis de la tarde regresa doña Isabel á cesantes, cuya triste y angustiosa situa- Madrid, saliendo de La Granja en compañía ción constituía un estado social. Todavía de S. M que despedirá á su augusta tía en el quedan vestigios de ese pasado, pero cada Alto del León. vez más reducidos. Este es un verdadero El Rey vuelve á La Granja con el duaue de progreso, que sin darnos cuenta, hemos Santo Mauro esta misma noche. realizado. Se puede hoy juzgar del mérito de un ministro por las remociones que SAN ILDEFONSO, 8 9 N. del personal lleva á cabo. Los personajes I a sucedido lo que telegrafié, regresando insignificantes, Jos que han obtenido por el Rey al anochecer después de haber casualidad la cartera, los que ven muy acompañado á la infanta Isabel. Al salir la augusta dama fue adamada con difícil su regreso al alto puesto, esos son entusiasmo p o r eJ vecindario y la. colonia velos que se despachan á su gusto. Carecen raniega. de todo otro medio para señalar su paso A primera hora de la tarde han llegado en por el Poder, dejando de ello memoria. automóviles vari as personas de la aristocracia, Si no hacen de Providencia con la gente entre ellas la marquesa de Squílache. menuda que les aduló ó les prestó servicios Mañana llegarán á ésta el presidente de domésticos ¿qué van á hacer? Los hom- Consejo, el ministro de Gracia y Justicia y los bres de algún mérito efectivo no apelan ministros de Estado y Marina, que jurarán el á recursos tan pobres para demostrar su cargo ante el Rey. Por orden del Monarca, la Intendencia de valía. M á s bien los desdeñan. De aquí Palacio concederá permisos para entrar en ios podrá salir, aun cuando con lentitud, la presión de fuera, necesaria para conte- jardines, de doce á seis de la tarde, á las personas de la colonia ó transeúntes, que vengan ner á aquellos otros. por algunos días. Gracias á ello, en- fas capas burocrátiLa oficialidad del batallón de las Navas precas medias é inferiores s e determina para, para dentro de breves di ¿s, una verbena mayor estabilidad. La costumbre, más poderosa que la ley, va formándose, donde parecía mentira que se crease entre nosotros. Ya son pocos los departamentos en los cuales se verifican las razzias de empleados, que eran lo común y corriente en otro tiempo. Podemos confiar en que poco á poco, por más que ahora no parezca probable, la buena costumbre que ya ha alcanzado á los altos funcionarios de Hacienda y de Estado se extenderá á los demás ministerios. Y por lo menos tendremos la ventaja, si no de centar con un personal reconocidamente idóneo, de no pasar por temporadas 1 an fatigosas, como la p r e sente. SAN SEBASTIAN CRÓNICA TELEFÓNICA. 1 NOCHE 2 y 5o PALABRAS T odo el día ha sido de Guernicaco Arbolad Despertáronnos las músicas tocando diana al amanecer, hubo desfile de alcaldes á media mañana, procesión á la antigua usanza á mediodía, banquete en el Ayuntamiento á la misma hora, festival de la plantación del árbol por la tarde, ópera por la noche y no sé cuántas cosas más, todas ellas muy guernicaco. Como contrasfe, muy agradable por cierto, hubo con motivo- del concierto en el bulevar una nota simpática: la banda de Sicilia tocó el pasodoble de Marquina, Bodas Ideales, en el cual, como es sabido, se combinan el himno inglés, la Marcha Real y los toques de clarines y trompetas de Caballería é Infantería; los veraneantes y muchos que no lo eran aplaudieron á rabiar; el entusiasmo fue tan grande y tan persistente, que la música tuvo que repetir el pasodoble. Luego tocó la fantasía vasca de Peña y Goni, titulada Vasconia, que volvió á suscitar atronadores aplausos. A s í todo el mundo se retiró contento á la hora del tradicional cocido. En el banquete de alcaldes, el de San Se bastían pronunció un discurso muy discreto, muy oportuno y muy español. En la ceremonia de la plantación del retoño del árbol de Guernica surgió el incidente de que ya tiene A B C noticias. Después del acto de la plantación, el alcalde, marqués de Rocaverde, pronunció un elocuente discurso preconizando el amor á España- y al terminar dio varios ¡vivas! el primero de todos á España. Al terminar la ceremonia fue un grupo de unas cien personas d la Liga Foral con su bandera blanca delante del árbol, cantó el Guernicaco, dio un vival á Vasconia, un ¡viva! á Cataluña y no á España. Algún senador ó algún diputado á Cortes iban en el grupo, y no les hubiera costado mucho d a r este ¡vival del mismo modo que antes lo había dado el alcalde tan representante del pueblo como ellos. Un grupo reducido acompañó á los cátala nistas hasta el hotel de Londres, donde se alojan y en cuya puerta se repitieron los ¡vivas! para que se enteraran bien los veraneantes que á aquella hora pasaban por la calle. Desde este momento, San Sebastián recobró su aspecto ordinario. Los tranvías regresaban de Hernarti y de Pasajes, remolcando cada uno LOS REYES EN LA GRANJA